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Piden hasta 9,5 años de cárcel por la muerte de una joven en Iturmendi

El acusado, vecino de Urdiain, conducía el vehículo que volcó al realizar un giro bruso o trompo en un prado

Piden hasta 9,5 años de cárcel por la muerte de una joven en IturmendiCEDIDA

La Audiencia Provincial de Navarra juzgará próximamente a un vecino de Urdiain, por la muerte de una joven de 19 años, Maider Aguirre Santano, residente en la misma localidad, que falleció en un accidente de tráfico ocurrido la madrugada del 27 de julio de 2025 en un paraje agrícola de Iturmendi.

El Juzgado de Instrucción de Pamplona ha dictado el auto de apertura de juicio oral, en el que se acuerda enviar la causa a la Audiencia Provincial al considerar que existen indicios suficientes para el enjuiciamiento por la comisión de los delitos de conducción temeraria, conducción bajo la influencia del alcohol y homicidio por imprudencia grave.

Según los escritos de acusación del Ministerio Fiscal y de la acusación particular, ejercida por el abogado Francisco Javier Moreno-Vidal en nombre de los padres y el hermano de la fallecida, el encausado había pasado el día anterior y la noche en distintas localidades navarras, como Torrano, Lakuntza y Bakaiku, participando en fiestas patronales y consumiendo bebidas alcohólicas de forma continuada. Sobre las 6.30 horas decidió regresar a su domicilio conduciendo su propio vehículo, un todoterreno, optando por circular por un camino rural para, según la acusación, evitar controles policiales en la carretera principal.

Durante el trayecto, el conductor recogió a varios jóvenes que caminaban por la zona, entre ellos la víctima, quien se situó en el asiento del copiloto sin cinturón de seguridad, ya ocupado parcialmente por otro pasajero. Minutos después, el conductor, que es profesor de automoción, habría realizado un giro brusco para entrar en un terreno agrícola colindante, perdiendo el control del vehículo, que volcó.

La joven salió despedida del interior, sufriendo un fuerte traumatismo craneoencefálico que le causó la muerte casi de forma instantánea. Las pruebas de alcoholemia practicadas por la Policía Foral arrojaron tasas de 0,52 y 0,49 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, poco después del siniestro, lo que mediante cálculo retrospectivo situaría la tasa en el momento de la conducción entre 0,51 y 0,61 mg/l, más del doble de lo permitido.

El Ministerio Fiscal sostiene en su escrito de acusación que los hechos constituyen un delito de conducción temeraria en concurso con uno de conducción bajo la influencia del alcohol, que a su vez concurriría con un delito de homicidio por imprudencia grave. Por ello, solicita una pena de 3 años y 9 meses de prisión, además de 5 años y 6 meses de privación del derecho a conducir, con pérdida definitiva y permanente del permiso.

La acusación particular también imputa al acusado los delitos de conducción temeraria con consciente desprecio por la vida de los demás y de conducción bajo la influencia del alcohol, además del delito de homicidio imprudente.

Profesor de automoción

Para la acusación particular, el hecho de que el acusado fuera profesor titulado de automoción y carrocería, con conocimientos técnicos y mecánicos del funcionamiento de un vehículo, resulta determinante para sostener que las maniobras –descritas como giros y trompos deliberados a gran velocidad en un descampado– fueron realizadas siendo consciente del riesgo que asumía para la vida de los ocupantes, quienes, según el escrito, le habrían increpado para que detuviera el vehículo. Por ello, la acusación particular solicita penas que suman, de forma acumulada, 9 años y 6 meses de prisión, además de la inhabilitación para ejercer como profesor docente de automoción durante 6 años.