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“Cambió el viento, saltaron chispas, se le quemó la pala y no pudo hacer nada”

Un joven agricultor, procedente de Zabalegui, perdió su maquinaria durante las labores de extinción

“Cambió el viento, saltaron chispas, se le quemó la pala y no pudo hacer nada”foto:

Los agricultores más próximos a la zona en la que se fraguó el fuego realizaron distintas labores –como poner sus maquinarias de cortafuegos– con el objetivo de detener el flujo de las llamas que se habían iniciado en un campo de cereal recién cosechado en la zona de Imárcoain. Sin embargo, las rachas de viento complicaron las labores de extinción del incendio y, además, un joven cosechador, natural de Zabalegui, perdió su pala telescópica –que, por lo general se utiliza para recoger los paquetes de paja–: “Le cambió el viento, al parecer salieron chispas de algún cacho de paja y no pudo hacer nada”, mencionó su tío, Pedro Echarte, responsable de la Sociedad Civil Echarte Izco, donde trabaja su sobrino y de donde obtuvo la maquinaria para tratar de cortar el incendio del pinar de Óriz.

"Es una buena faena"

En lo que respecta a las pérdidas, Echarte, que es vecino del Valle de Elorz, sostuvo que es casi “como si se quemara un tractor” porque el coste es muy elevado. “Es una faena bastante grande”, expresó, aunque, por otro lado, también espera que sea algo que cubra el seguro porque “es maquinaria con la que se llegó a un acuerdo con el Gobierno de Navarra para utilizar en caso de incencios”. Y, aunque no es algo común, Echarte señaló que no es la primera vez que se incendia maquinaria en incendios, como cuando –recordó– se incendió un tractor en 2022 a raíz de “esos fuegos que hubo por toda la Comunidad Foral” o el camión de bomberos de unos años atrás. En cuanto a su sobrino, Pedro mencionó que se encontraba “bastante jodido”, ya que es un joven que acaba de empezar en el oficio “y no para de darle vueltas a las cosas”.