Desde el 6 de julio a las 12.00, cuando el chupinazo anuncia que arrancan las fiestas de San Fermín hasta el 14 de julio a las 24:00 horas, cuando se celebra el Pobre de mí, Pamplona se transforma. La ciudad se tiñe de blanco y rojo para celebrar una de las fiestas más famosas y universales. Atraen a millones de turistas llegados de todo el mundo con ganas de descubrir su vibrante ambiente, sus tradiciones, su cultura y su gastronomía. Para quienes vivan esta fiesta por primera vez, aquí va una pequeña guía para no perderse lo esencial, aunque ya se sabe que es estas fiestas la diversión y la magia está en la improvisación y la espontaneidad.
Vestir de blanco y rojo
El atuendo oficial sanferminero es imprescindible para cualquier persona que quiera conocer los Sanfermines, sea de Pamplona o no, y quien no lo lleve es probable que se sienta fuera de lugar. Camiseta y pantalón blanco, faja y pañuelo rojos son las cuatro prendas que no pueden faltar para integrarse con el resto de miles de personas. Para los más despistados que lleguen a la ciudad sin su pañuelo o faja, es fácil encontrar una tienda donde comprar lo necesario. También hay muchos puestos ambulantes con ropa y accesorios, entre los que no faltan las camisetas con el cartel de San Fermín correspondiente o con estampados que simulan rotos y restos de sangre como si salieses en ese mismo momento del encierro. Pero lo cierto es que una camiseta blanca sin ningún adorno es lo más clásico y acertado.
En cuanto a los complementos, las botas de vino suelen llamar la atención de los turistas, pero están pensadas exclusivamente para ellos, nadie de Pamplona sale con su bota colgada al hombro; tan solo los extranjeros acaban comprando una para divertirse al intentar beber si mancharse.
A las 08:00 horas, el encierro
El encierro se celebra del 7 al 14 de julio a las 8 de la mañana y quien ya lo conoce sabe que es un momento único, por la emoción y rapidez con la que sucede todo. Para contemplarlo hay varias opciones: tras las vallas, alquilando un balcón, en la plaza de toros… y, para los más atrevidos y preparados, participando en su recorrido.
La opción más privilegiada para ver el encierro es desde un balcón, pero salvo que tengas algún conocido que viva en la zona y te invite a su casa, aquí hay un gran negocio y lo más habitual es alquilar uno a precios que oscilan entre los 60 y los 100 euros y que incluyen desayuno.
Acudir a la plaza de toros para ver la llegada es otra opción cómoda, no tan emocionante, pero igual de entretenida, ya que desde las 06:00 se abren las puertas y diferentes actuaciones y juegos entretienen a los espectadores. Para acceder se necesita comprar entrada –en https://feriadeltoro.com– o en https://encierro.es/– con precios que oscilan entre los 4 y 12 euros según la edad y el día de la semana.
A la salida, lo habitual es ir a desayunar un chocolate con churros o unos pintxos para coger energía y continuar con la fiesta.
La Comparsa de Gigantes y la capilla de San Fermín
Ver la salida de la comparsa de Gigantes y Cabezudos es otro plan que no puede faltar, sobre todo para el público familiar, que sigue su recorrido por las calles de Pamplona viendo los bailes de estos ocho personajes enormes (cuatro parejas de reyes que representan a Europa, África, Asia y América) y que van acompañados de cabezudos, kilikis y zaldikos. Cada día hacen un recorrido distinto, que se puede consultar tanto la app como la web oficial www.sanferminespamplona.es, pero aunque no los busques, es probable encontrarlos a distintas horas del día rodeados de cientos de niños, padres y abuelos bailando al son de las gaitas y el ttun-ttun.
Aprovechando uno de estos recorridos por el casco viejo de Pamplona hay otra visita que no hay que dejar de hacer, y es acercarse a la capilla de San Fermín, ubicada en la parroquia de San Lorenzo (calle Mayor 74), para fotografiarse junto al Santo. Es uno de los momentos más emotivos para los pamploneses, que no suelen faltar a la cita año tras año, pero también para los miles de turistas que se acercan a la ciudad. Depende de la hora y el momento del día es probable encontrar una fila que sale hasta la calle.
Música, juegos y bailes
Cada día el programa varía, pero hay lugares en los que siempre hay ambiente y música. Por las mañanas y las tardes, en el Parque de la Media Luna, en la Plaza San José y en Plaza de la Libertad hay actividades para niños y jóvenes cada día; en el Casco Viejo hay bandas, txarangas, jotas, bandas de música, txistularis... Y dependiendo de cada día, también se puede asistir a exhibiciones de deporte rural, Alarde de Txistularis... Si se busca algo concreto, mejor consultar el programa, si no, la improvisación es fácil con todas las opciones que se ofrecen.
Además por las tardes, hay una amplia programación de pasacalles, bailables y conciertos que ponen música a casi todos los rincones de la ciudad.
Tarde de toros
Cada tarde a las 17:30 arranca el desfile de Caballeros, mulillas y banda de música desde Plaza Consistorial hasta Plaza de Toros. Se trata de un vistoso cortejo de jinetes, vestidos de negro y capa, mulillas acompañadas de sus mulilleros y la banda municipal La Pamplonesa. Recorren las calles Mercaderes, Chapilela, Plaza del Castillo y la calle Espoz y Mina, y a ellos se van uniendo las peñas con sus correspondientes charangas que llenan las calles de música y buen ambiente.
A continuación, a las 18:30h se celebra la corrida de toros, una experiencia única que no tiene nada que ver con las que se celebran en otras ciudades. El contraste de ambientes entre el tendido de sol y de sombra sorprende a quien asiste por primera vez y la diversión está asegurada con las peñas, sus vestimentas y meriendas y sus cánticos.
Quien prefiera quedarse fuera o no haya conseguido entrada, también puede disfrutar y sentir la emoción de las peñas a la salida de los toros. Hacia las ocho de la tarde se abren las puertas del callejón y empiezan a salir todas las peñas con sus pancartas y charangas. Y aquí hay dos opciones, quedarse en la barrera y ver el cortejo o bien unirse a una de ellas y continuar la fiesta al son de la música.
Al anochecer... el encierrillo
Al anochecer, sin hora fija pero en torno a las 22:00 horas se celebra el encierrillo. Este traslado nocturno de la manada de toros la víspera de cada encierro desde los corrales del gas a los corrales de Santo Domingo es un momento mágico, silencioso e íntimo. Es un recorrido muy pequeño, de 440 metros, que tiene una duración aproximada en un minuto.
Aquí no hay corredores, tan solo algunos pastores que guían a la manada. Para acceder al primer tramo es necesario contar con un pase que se puede recoger de forma gratuita semanas antes, pero si no tienes y no quieres perdértelo, se puede intentar encontrar un hueco –suele estar concurrido– en la muralla que se encuentra sobre los ascensores que conectan la Rotxapea con el Casco Viejo.
Espectáculo pirotécnico
Al caer la noche, a las 23:00h hay una cita que reúne a espectadores de todas las edades: el espectáculo pirotécnico, todo un referente a nivel internacional. Se puede contemplar desde distintos puntos de la ciudad, pero lo más habitual es acercarse a la Ciudadela y acomodarse en los jardines junto a las miles de personas que se dan cita allí.
Un consejo: antes de ir, lo mejor es aprovisionarse de todo lo necesario: una manta para echar en el suelo y poder sentarse cómodamente, unos bocatas o algo de picoteo para cenar, y una chaqueta por si el tiempo refresca.
Y tras este espectáculo de fuego, luz y sonido, unos se van a casa a descansar y otros dan inicio a la fiesta nocturna, un imprescindible para conocer la esencia de los Sanfermines.