pamplona - Cualquier persona que haya estado en Pamplona la semana de San Fermín o las anteriores se habrá percatado de que el tiempo no ha sido en absoluto favorable. Como cabía esperar, el clima ha influido en la cantidad de usuarios de las piscinas, que ha disminuido respecto a otros años. Este descenso choca con los datos iniciales que se obtuvieron a principios de junio. Y es que cuando se abrieron las piscinas hizo mucho calor y la gente se movió en masa a todas estas instalaciones. Pero este optimismo y buenas perspectivas duraron solo unos días porque después el clima empeoró y se llegó a temperaturas bajas que rondaron los 20 grados, acompañadas de cielos encapotados. Además, otro factor que influyó en los escasos bañistas de las piscinas de Pamplona y alrededores fue la llegada de los Sanfermines, unas fiestas que ocupan a la gente habitual de las piscinas, independientemente de la meteorología. Con el Pobre de Mí llegó el sol y el calor, que esta semana han empujado a miles de navarros a las instalaciones deportivas. Y aunque el fin de semana vuelven las nubes, las previsiones para esta segunda quincena prometen mejoras, un anuncio que los responsables de los clubes y piscinas desean que se haga realidad.
polideportivo egüés Marisa Ortega, trabajadora de las piscinas de Egüés confirma que los inicios fueron difíciles. “La cantidad de gente descendió mucho a principios de verano, salvo la primera semana”, explicó Ortega, que confía en que “el tiempo el resto de verano mejore y estemos como esta semana, a tope”. Estas piscinas ofrecen varios incentivos. Hasta junio hubo una campaña de descuentos en las inscripciones, tanto para aquellos que se habían borrado de la piscina como para aquellas personas que nunca habían sido socias. Otra atracción que tienen para captar clientela es el bar, cuya novedad de self-service está dando buenos resultados. “En verano el público del bar no ha descendido porque aunque la piscina no esté tan llena, se ha puesto self-service, y mucha gente viene a comer, incluso se llevan la comida a casa”, concluyó Ortega.
sociedad anaitasuna Aparte de la meteorología, otra trabajadora de las piscinas Anaitasuna cree que “los Sanfermines influyen mucho en la escasa presencia de usuarios durante la primera quincena de julio”. Ahora bien reconoce que para lo que resta del verano, el tiempo será fundamental. “Si mejora estaremos desbordados, como otros años y como ha ocurrido esta semana”, aseguró esta empleado. Para atraer gente de cara a la época estival, esta sociedad pone a disposición de los clientes unos bonos de verano con los que el acceso a las piscinas es más barato.
piscinas municipales de burlada Y es que, a excepción de esta semana, el verano ha sido en general muy flojo. “Hasta comienzos de esta semana, las piscinas han estado vacías. Al principio estábamos solos”, destacó una trabajadora de recepción, que recordó como en años anteriores” algunos venían a hacer uso de las duchas, pero este año ni eso”. Como tantos otros polideportivos, clubs o sociedades con áreas al aire libre, estas piscinas municipales han tenido un inicio de verano muy complejo. “Espero que a partir de ahora mejore. Esta semana ha habido mucha gente” concluyó la trabajadora. Estas piscinas no disponen de ofertas específicas de cara al verano, aunque si para el resto del año. Decidieron abrir la suscripción, que antes era solo para empadronados (por ser piscinas municipales), al resto del público.
El servicio de hostelería también lo ha pasado mal en este inicio de verano. “Este ha sido el peor año desde hace cuatro, por lo menos”, cuenta Socorro Muñoz, camarera del bar. “Ahora esperamos que vengan más, porque es que no ha venido nadie. Aunque no tenemos ofertas, nuestro menú es muy barato, eso atrae a la gente. Algo que si que igual influye es que las entradas de la piscina son caras”.
servicio municipal lagunak “Empecé a trabajar el lunes, pero por lo que he oído, ha ido bastante mal, y el lunes mismo también estaba vacío esto. Pero a partir de ahora esperemos que mejore, y parece que sí estos días”, explicó una trabajadora de las piscinas de Lagunak, en Barañáin. Sus compañeros que trabajan en el bar corroboran su versión, aunque siendo un poco menos optimistas. “Hasta ahora no hemos vendido nada porque esto estaba vacío. En cuanto a las previsiones para el fin de semana y comienzos serán parecidas porque vienen cielos encapotados”, aseguró el gerente. Después, sí se espera mejorías aunque consideró que este verano esté siendo duro. “El problema principal no son nuestros precios porque tenemos un menú anticrisis por seis euros y otro de diez. También tenemos menús compartidos, para tres o cuatro personas que cuesta 15 euros en total”, comentó el gerente. El problema principal es el mal tiempo. “Es que si hay cielos encapotados, los adultos no vienen ni aunque haya 30oC. Vienen los niños, pero claro ellos no consumen como una persona con un sueldo”, apuntó
Por tanto, aunque el arranque ha sido complicado para los trabajadores de las piscinas y para la hostelería relacionada con ellas, las previsiones son esperanzadoras. Eso sí, todo dependerá del clima, ya que, aunque ayuda, si no hay sol y llueve las ofertas y promociones que las piscinas ofrecen no son suficientes.
el tiempo de la próxima quincena
Optimismo. Se avecina un sábado más bien encapotado, rompiendo con esta racha de cielos azules. No obstante, las temperaturas no descenderán hasta el domingo cuando se espera que se ronden los 200 C. El lunes se mantendrá el mal tiempo con cielos aún con nubes. Hasta entonces durará la mala racha porque a partir de ahí, ya el martes Pamplona recibirá otro ascenso en sus termómetros que se estima que alcanzarán una máxima de 25ºC, y de igual manera sucederá el miércoles. Además estarán acompañados de cielos despejados, sin apenas nubes. El jueves las temperaturas seguirán ascendiendo, se prevén 26ºC. Para el resto de días que quedan, en la quincena, aunque son previsiones a largo plazo son más que prometedoras. Del 25 al 28 de julio las máximas estarán siempre por encima de 30ºC. Para los dos últimos días de este mes, se esperan máximas de 28ºC o 29ºC.