El Movimiento contra la Intolerancia ha registrado más de 700 incidentes o hechos relacionados con delitos de odio racial, xenófobo o de otras formas de intolerancia a lo largo de 2020, que se produjeron con mayor intensidad en Cataluña, Andalucía y Madrid. En Navarra se produjeron 37 incidentes de este tipo.
Estos hechos se incluyen dentro del Informe Raxen Racismo, Xenofobia, Antisemitismo, Islamofobia, Neofascismo y otras manifestaciones de Intolerancia a través de los hechos, que publica cada año esta organización y que insiste en la edición de 2020 en "la defensa de una migración, segura, ordenada y regular frente a la xenofobia y la supresión de fronteras".
Según el estudio del Movimiento contra la Intolerancia persisten "signos inquietantes" en España de estas manifestaciones, detectándose incidentes en todas las comunidades autónomas.
El mayor número se registraron en Cataluña -129 incidentes, seguido de Andalucía -88-, Madrid -85-, Comunidad Valenciana -70-, Castilla-León -59-, País Vasco -46-, Navarra -37-, Baleares -30-, Aragón -27-, Murcia -21-, y en el resto de las regiones algo más de cien.
La organización calcula que el número total de incidentes por delitos de odio podrían situarse entre 4.000 y 6.500, ya que solo llegan a denunciarse en torno al 10 % de los hechos.
"Lejos de desaparecer por otras preocupaciones de mayor escala como la pandemia y la crisis económica que lleva aparejada, durante 2020 las redes sociales han albergado una gran cantidad de incidentes de odio, especialmente de naturaleza xenófoba, de odio ideológico, de hispanofobia, de antisemitismo, antigitanismo e intolerancia religiosa, sin olvidar la misoginia, la homofobia además de otras conductas de racismo e intolerancia", detalla el informe.
Incluye más de un millar de sitios de internet (webs, blogs, canales, foros, redes...) xenófobos y de intolerancia y recuerda que más de un centenar de personas han muerto desde 1992 víctimas de crímenes de odio.
El Movimiento contra la Intolerancia lamenta que en 2020 no se haya avanzado en objetivos como la Ley de Igualdad de Trato o la Ley contra los Delitos de Odio, ni en un Plan de Acción contra el Racismo y la Intolerancia.
"Con un (poder) legislativo y el Gobierno escasamente proactivos al respecto, estas reivindicaciones no encontraron eco, pese a las advertencias de los organismos europeos que detectan como factores inquietantes en toda Europa: la xenofobia, el antisemitismo y la polarización ideológica", advierte.
El Informe Raxen destaca que el crecimiento de actitudes de intolerancia hacia otras personas por el hecho de algún factor diferencial, "es la raíz del problema de polarización y extremismo en España y Europa, que impulsa una dinámica totalitaria que va mutando con aspectos democráticos", concluye.