caso Alekséyev

El Tribunal de Estrasburgo condena a Rusia por prohibir los desfiles LGTB

Por discriminar a este colectivo y no permitirles presentar un recurso efectivo contra las decisiones judiciales

07.02.2020 | 20:21
Una activista de la comunidad de homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales (LGBT), muestra una pancarta en la que se puede leer "Mi mejor amigo es gay y eso está bien".

ESTRASBURGO. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó hoy a Rusia por prohibir actos públicos convocados por grupos LGTB entre 2009 y 2014, discriminar a este colectivo y no permitirles presentar un recurso efectivo contra las decisiones judiciales.

El fallo del caso Alekséyev y otros contra Rusia agrupa la demanda del activista LGTB Nikolai Alekséyev y otras 50 presentadas por un total de siete demandantes.

La principal queja reposaba en "el rechazo persistente de las autoridades rusas a aprobar las peticiones para celebrar manifestaciones LGTB".

Según la sentencia, ese rechazo "no puede ser justificado por ningún imperativo en defensa del orden, por lo que ha vulnerado el derecho a la libertad de reunión".

Los argumentos del fallo son los mismos por los que el Tribunal de Estrasburgo condenó a Rusia en 2010, a denuncia también de Alekséyev.

Entonces, se concluyeron vulneraciones de los derechos a la libertad de reunión, a un recurso efectivo y la prohibición de la discriminación, en referencia a las prohibiciones del Día del Orgullo Gay, en 2006, 2007 y 2008.

Además, aquella sentencia concluyó que el riesgo de altercados "no era suficiente para justificar las prohibiciones, ya que las autoridades de Moscú no hicieron un esfuerzo adecuado para evitar los disturbios".

El Tribunal de Estrasburgo constató que el motivo principal del rechazo fue "la reprobación moral, ilustrada por declaraciones públicas en las que el alcalde de Moscú había proclamado su oposición personal a este tipo de manifestaciones".

La Corte europea, que no encuentra diferencias notables entre ambos casos, recuerda a Rusia que "debe seguir en este caso la sentencia que se publicó entonces".

La sentencia defiende, por seis votos contra uno, que el fallo en sí constituye una indemnización suficiente en cuanto a los daños morales. Todos los demandantes habían solicitado entre 5.000 y 500.000 euros por ese concepto.

El voto negativo fue de la jueza suiza Hellen Keller, que cree que indemnizar por daños morales "hubiera supuesto una compensación más firme, dando a Rusia un incentivo financiero para corregir la situación lo antes posible y evitar futuras violaciones".