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Dura advertencia de Putin al Gobierno de Kiev contra “nuevos pasos irreflexivos”

Un tribunal de Crimea decreta prisión preventiva para doce de los marineros ucranianos detenidos el domingo

07.02.2020 | 20:36
El ministro de Defensa ucraniano, Stepan Poltorak, explica a los miembros de la Rada (Parlamento) el incidente en aguas de Crimea.

Moscú/Kiev - El presidente ruso, Vladímir Putin, rompió ayer su silencio para lanzar una advertencia a Ucrania contra nuevos pasos "irreflexivos", mientras un tribunal de Crimea ya encarceló por dos meses a 12 de los 24 marineros apresados el domingo en el mar Negro. "Los dirigentes ucranianos tienen toda la responsabilidad por crear una nueva situación de conflicto y por los riesgos que ello conlleva", dijo Putin durante una conversación telefónica mantenida ayer con la canciller alemana, Angela Merkel.

Merkel, que había prometido al líder ucraniano, Petró Poroshenko, que mediaría para frenar la escalada de tensión en la zona del estrecho de Kerch, que une los mares Negro y de Azov, se encontró con un Putin firme en su acusación de que fueron los buques de la Armada ucraniana los que cometieron una "burda violación del derecho internacional".

Además, Putin expresó una "gran preocupación" por el hecho de que Ucrania declarara el estado de excepción en diez regiones del país -incluidas todas las costeras y las que limitan con la Federación Rusa- y pusiera en alerta a sus tropas. El mandatario manifestó la confianza de que Berlín "influya en las autoridades ucranianas para disuadirlas de nuevos pasos irreflexivos" y vinculó la excesiva reacción de Kiev con las elecciones presidenciales de marzo de 2019, en las que Poroshenko aspira a la reelección.

Las relaciones entre los dos países atraviesan una profunda crisis desde 2014 tras la anexión de Crimea por parte de Rusia y la guerra separatista en el este de Ucrania. Pero aunque hay muchos indicios de que en varias fases del conflicto ya participaron tropas profesionales rusas, nunca habían chocado de una manera tan directa ambos ejércitos.

temor a las sanciones En un intento de evitar nuevas sanciones occidentales, Rusia puso en marcha una campaña internacional dirigida desde París por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, quien aseguró que no hacen falta "mediadores" para arreglar el último contencioso entre Moscú y Kiev. Tras entrevistarse con su colega galo, Jean-Yves Le Drian, Lavrov aseguró que el incidente del domingo, en el que resultaron heridos tres marineros cuando los guardacostas rusos abrieron fuego contra barcos ucranianos, fue orquestado por el Servicio de Seguridad de Ucrania y llamó a Bruselas a que envíe un "fuerte mensaje" y convenza a Kiev de que deje de "jugar con fuego".

En Berlín, el viceministro de Exteriores y antiguo embajador ante la OTAN, Alexandr Grushkó, descartó la posibilidad de que el incidente naval puede desembocar en un conflicto militar. "Desde el punto de vista militar el incidente está agotado. Considero que al fin y al cabo debe prevalecer la razón", dijo.

Mientras, un tribunal de Simferópol, la capital de la península ucraniana de Crimea, anexionada por Rusia, dictaminó las primeras medidas cautelares contra 12 de los 24 marineros apresados a bordo de los arrestados barcos Berdiansk, Nikopol y Yani Kapu, quienes fueron interrogados los últimos días por el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB).

Acusados en virtud del artículo 322 del Código Penal ruso, que alude a la premeditada violación de la frontera por parte de un grupo de personas con el uso de la violencia o la amenaza de usarla, permanecerán en prisión preventiva hasta el 25 de enero, la misma suerte que les espera a los otros doce tripulantes.

La defensora del pueblo ruso, Tatiana Moskalkova, informó de que un oficial y dos marineros se encuentran hospitalizados con heridas en el hombro, la pierna y una mano, pero sus vidas "no corren peligro". El FSB acusa a las tres embarcaciones ucranianas de violar sus aguas territoriales cerca de Crimea, de desoír las demandas de los guardacostas rusos de detenerse y de apuntar con sus armas contra las lanchas rusas.

Además, difundió las órdenes por escrito que la flotilla ucraniana recibió de sus superiores y que consistían en partir del puerto de Odesa, cruzar el estrecho de Kerch y llegar al puerto de Berdiánsk en el mar de Azov sin ser detectados por los guardacostas rusos. Con Crimea en el bolsillo desde hace cuatro años, ahora parece haber empezado la anexión de su mar de Azov. Al controlar ambos lados del estrecho de Kerch, Moscú puede condicionar el paso de los barcos ucranianos y encerrarles en su mar.

El presidente de la Duma o Cámara de Diputados rusa, Viacheslav Volodin, pidió un "severo castigo" para los marineros, mientras políticos ucranianos apuntaron que Vladímir Putin y Petró Poroshenko podrían acordar un canje de prisioneros.

Entre tanto, Ucrania ya ha comenzado a poner en marcha el estado de excepción con medidas como el reforzamiento de la seguridad en los nudos de transporte y ha recomendado a los pesqueros que faenan en el mar de Azov a que regresen a sus puertos.

El ministro de Defensa ucraniano, Stepán Poltorak, recibió a una delegación de EEUU, a la que informó sobre la situación en los mares Negro y Azov, y la necesidad de imponer el estado de excepción "como medida preventiva en caso de que Rusia lance una operación terrestre a gran escala contra Ucrania". "Debemos comprobar nuestra capacidad de reaccionar ante cualquier acontecimiento", comentó. En cuanto al respaldo internacional a Ucrania tras la "agresión" rusa, la vicepresidenta de la Rada Suprema o Parlamento, Irina Gueráschenko, consideró que la reacción había sido "demasiado suave". - Efe/D.N.