Túnez se asoma al incierto abismo de una repetición de las elecciones

Los dos principales partidos del Parlamento rechazan la propuesta de gobierno del primer ministro Fakhfakh

16.02.2020 | 01:10
Recuento de las elecciones generales de Túnez.

Túnez – La decisión del partido conservador islamista Ennahda y del populista Qalb Tounis, las dos principales fuerzas del Parlamento, de rechazar la propuesta del primer ministro designado, Elyes Fakhfakh, ahondó ayer la crisis de gobierno en Túnez, que se asoma aún más al inédito e incierto abismo de la repetición electoral.

Fakhfakh, antiguo ministro de Turismo y de Finanzas durante la transición, tenía previsto presentar ayer a los medios la composición de su esperado gabinete, a cinco días de que expire el plazo de un mes que le concede la Constitución.

Sin embargo, apenas unas horas antes de que arrancara la anunciada rueda de prensa, tanto Ennahda, que con 52 diputados es la primera fuerza de la Cámara, como Qalb Tounis, segunda con 38, anunciaron que sus diputados votarían en contra de la confianza en caso de que el socialdemócrata demandara la aprobación a la fragmentada Asamblea.

Fakhfakh tiene hasta el jueves 20 de febrero para forjar su equipo de gobierno y después necesita una mayoría de 109 votos en un Parlamento con 217 escaños.

En caso contrario, el presidente del país, el ultraconservador Kaïes Said, debería disolver el Parlamento y convocar nuevos comicios, un escenario inédito en un país que solo tiene ocho años de experiencia democrática y está sumido en una aguda crisis económica que amenaza su frágil transición, la única exitosa de la ahora marchitadas "primaveras árabes".

Said, profesor de derecho constitucional, ha advertido que podría retorcer el texto y evitar la repetición, un opción que niegan otros constitucionalistas y que no recomiendan expertos internacionales ante los efectos negativos que podría tener en la economía.

Negociaciones En este contexto, Abdel Karim al Harouni, jefe del Consejo de Shura, máximo órgano rector de Ennahda, advirtió el pasado viernes de que su partido no estaba por labor de otorgar la confianza a lo que denominó "un gabinete de minorías" y recomendó a Fakhfakh que flexibilizara su postura y aportara por un gobierno de concertación nacional que incluya todas las sensibilidades.

Y le pidió "regresar a la mesa de negociación e incluir las enmiendas necesarias antes de que el jueves concluya el plazo. Debe hacer mejores elecciones", subrayó.

Ayer, apenas doce horas después, redobló su apuesta y advirtió que la formación conservadora, que ha integrado todos los gobiernos desde la caída de la dictadura de Zinedin el Abedin Ben Alí en 2011, no participará en Ejecutivo alguno liderado por Fakhfakh.

"Después de más de cincuenta reuniones y vista la terquedad del jefe de gobierno designado a la hora de responder a las propuestas del partido sobre la formación de un gobierno de unidad nacional que no excluya a nadie, Ennahda ha decidido retirarse del gabinete propuesto y no le otorgará la confianza ", subrayó Al Harouni.

La formación islamista juega con las cartas marcadas, ya que una repetición electoral podría favorecerle, en particular si sale adelante una propuesta de enmienda a la ley electoral que elevaría el umbral del 3% al 5%, lo que beneficiaria a los grandes partidos como el suyo.

Resultados

Falta de legitimidad y de apoyo

Elecciones de enero. Desde su designación, el pasado 20 de enero, Elyes Fakhfakh ha sido cuestionado por los partidos de la Asamblea, que le reprocharon su falta de legitimidad y de apoyo popular después de que su candidatura sólo obtuviera un 0,34% de los votos. Para formar gobierno necesita una mayoría de 109 diputados –de los 218 que integran el Parlamento–, objetivo que alcanzó Jemli pese a ser el candidato propuesto por Ennahda, que concita 52 escaños. Seguido con 38 diputados, se encuentra Qalb Tounes, fundado por el populista Nabil Karoui –encarcelado por corrupción–; el socialdemócrata Ettayar con 22, y Al Karama con 21.