Currin se despide con la esperanza de que Sánchez cambie la política de presos

 El Grupo Internacional de Contacto ha cerrado en San Sebastián casi una década de trabajo de mediación en la CAV

07.02.2020 | 13:25
El abogado sudafricano Brian Currin Líder del denominado grupo internacional de contacto pone fin a la labor iniciada en el País Vasco en 2011 en un acto organizado por el foro social permanente en el palacio de Aiete de San Sebastián

 El Grupo Internacional de Contacto ha cerrado casi una década de trabajo de mediación en la CAV.

San Sebastián. El abogado sudafricano y miembro del Grupo Internacional de Contacto (GIC), Brian Currin, ha asegurado que se han cumplido la mayor parte de los aspectos del mandato de este grupo de expertos, pero que aún queda por resolver la cuestión de los presos de ETA. No obstante, ha considerado que "hay lugar para la esperanza", y ha llamado a Podemos y a los partidos catalanes y vascos a que "presionen" al Gobierno de Pedro Sánchez para que dé pasos en esta materia.

Currin ha realizado estas afirmaciones en el VII aniversario de la Conferencia de Paz de Aiete, celebrado este miércoles en San Sebastián, en el que el GIC ha dado por concluida su labor en Euskadi. En el evento se ha tenido un recuerdo especial para el ex presidente de la ONU Kofi Annan, fallecido el pasado mes de agosto, por su participación en la conferencia de paz, y por el que ha guardado un minuto de silencio.

El acto ha estado precedido por un encuentro entre los miembros del grupo internacional y representantes de diversos agentes políticos, sindicales y sociales, entre los que se encontraban Joseba Egibar (PNV), Maddalen Iriarte (EH Bildu), o Lander Martínez (Elkarrekin Podemos), así como miembros de ELA, LAB, CCOO y UGT.

En su intervención, Currin ha considerado que el GIC se despide de un modo "agridulce" ya que, pese a que la mayor parte de los objetivos que el grupo se marcó desde su creación en 2011 se han cumplido, han quedado algunas cuestiones pendientes.

En esa línea, ha considerado que el desarrollado en Euskadi es "un proceso de paz único en el mundo" por el protagonismo destacado de la sociedad civil en el mismo. A su juicio, se trata de "un modelo que, como sociedad vasca, podrán transferir en el futuro a otras jurisdicciones".

Currin se ha felicitado por el hecho de que se hayan logrado objetivos tales como la legalización de la izquierda abertzale o la propia disolución de ETA, cuestiones que hace diez años parecía "una locura" que se pudieran lograr, y ha insistido en la importancia que ha tenido el crear "confianza en la gente para hacer ver que era posible un proceso de paz exitoso".

"SOLUCIÓN A FUTURO"

No obstante, pese a las cuestiones pendientes en materia penitenciaria, ha considerado que "hay razones para ser positivos" en la cuestión de los presos de la banda terrorista y pensar en que se pueda alcanzar "una solución a futuro".

De este modo, se ha mostrado convencido que el cambio de Gobierno y la presencia de Pedro Sánchez al frente del Ejecutivo central pueden llevar al cambio de la normativa penitenciaria. "Nadie habría anticipado que se iba a producir un cambio de Gobierno, y se ha producido", ha resaltado el abogado sudafricano, quien ha insistido que es el Ejecutivo socialista el que "está en la posición de dar pasos para cambiarla".

En ese sentido, ha incidido en que "no solo debe desearlo el Gobierno", sino que el resto de partidos "pueden dar su apoyo". Por ello, ha llamado a PNV, Podemos, EH Bildu y a los partidos catalanes que "hagan ruido" y "presionen" al Gobierno para que esto suceda y se produzca el acercamiento de los presos a cárceles vascas.

Asimismo, el portavoz del GIC ha afirmado que hay "indicadores positivos" en la cuestión de las víctimas y ha señalado que la sociedad civil "sigue representando un papel de gran importancia como facilitador del diálogo entre las víctimas de las distintas violencias", algo que es "fundamental" en el "proceso de reconciliación".

Brian Currin ha afirmado que la labor del GIC ya no es necesaria en el País Vasco y ha reiterado que "se han logrado cosas increíbles". A su juicio, "la mayor parte del trabajo de base está hecho y ya solo queda avanzar". De esta manera, ha asegurado que el grupo desaparece pero todos sus miembros están "comprometidos" con Euskadi y volverán a prestar ayuda a nivel individual, si es necesario.

Finalmente, ha agradecido la labor de Lokarri y Paul Ríos porque, según ha dicho, sin ellos el GIC "nunca podría haber hecho su trabajo", y ha deseado "la mejor de las suertes para el futuro y que alcancen sus objetivos" al Foro Social y a Bake Bidea.

FORO SOCIAL

Por su parte, el portavoz del Foro Social, Agus Hernan, ha expresado su "satisfacción" por el trabajo realizado por el GIC y su "perseverancia" porque "no ha sido un camino fácil". En ese línea, se ha mostrado convencido de que el proceso vasco "hubiera sido mucho más difícil sin el apoyo de personas tan generosas como Brian Currin, Alberto Spektorowski, Raymond Kendall, Nuala O'Loan, Pierre Hazan y Silvia Casalle".

Hernan ha recordado que el "mayor bloqueo" en los siete años y medio de actividad del GIC "ha sido el provocado por los estados, el español sobremanera y el francés cuando ha hecho seguidismo al español", al tiempo que ha señalado que "la referencia a los diferentes estándares internacionales ha permitido que, poco a poco, se hayan dado pasos resolutivos en las diferentes cuestiones".

En su opinión, "la triangulación entre los gobiernos, la comunidad internacional y la propia sociedad civil, aplicada en el caso del desarme y la disolución", han sido fundamentales. De este modo, ha considerado que se trata de "un método necesario que, adecuándolo, deberemos seguir aplicando".

Tras reconocer la labor de la Comisión Internacional de Verificación, de la Fundación Henri Dunant, del grupo liderado por Jonathan Powell y del Grupo Internacional de Contacto, Hernan ha destacado que "el trabajo no ha terminado".

"A todos los aquí reunidos nos toca ahora dar solución a los tres temas prioritarios: avanzar definitivamente en el reconocimiento de todas las víctimas de todas las expresiones de violencia; dar solución integral a la problemática de todas las personas presas, huidas y deportadas; y afrontar una memoria inclusiva que respete todos los relatos. Estas tres cuestiones son las piedras angulares que sentarán las bases definitivas de una convivencia democrática en nuestro país, basada en una cultura de derechos humanos y paz", ha concluido.

Por su parte, el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, ha destacado que el Palacio de Aiete "es hoy un símbolo de paz y de la defensa de los derechos humanos" en el que, hace siete años, se produjo "un hito de gran importancia en el camino del fin de la violencia". Tras agradecer la labor del GIC, ha tenido un especial recuerdo para Kofi Annan y ha anunciado que uno de los espacios del palacio llevará próximamente su nombre.