La investidura de Chivite La investidura de Chivite

Un Gobierno de peso político para una legislatura en minoría

Manu Ayerdi y Ana Ollo repiten en un Ejecutivo con mayoría socialista y dos vicepresidencias para PSN y Geroa bai

09.02.2020 | 22:48

Pamplona - El nuevo Gobierno de Navarra estará formado por siete hombres y siete mujeres, incluida su presidenta, María Chivite. Será un Gabinete paritario con mayoría del PSN, que dirigirá ocho de las 13 consejerías que componen el nuevo Ejecutivo foral. Cuatro quedan en manos de Geroa Bai, y la última en las de Podemos. Un Gobierno en el que asumen el protagonismo figuras con peso político y vinculadas a los partidos que los han propuesto para el cargo, y que contrasta con el Gabinete saliente de Uxue Barkos, protagonizado por consejeros de mayor perfil técnico.

Cinco de los nueve representantes del PSN en el Gobierno provienen de su ejecutiva. Dos de los cuatro de Geroa Bai son primeros espada de la formación de Barkos, y el consejero de Podemos será su propio secretario general. Nuevos perfiles para un Gobierno que asume los cargos consciente de su minoría parlamentaria. Un escenario difícil para la gestión que va a exigir capacidad de acuerdo en el Parlamento, pero también habilidad política para lidiar en un escenario en el que la oposición suma mayoría en el Parlamento.

Entre las 13 consejerías el nuevo Gobierno contará con dos vicepresidentes, uno por el PSN y otro por Geroa Bai. La vicepresidencia primera recaerá así en Javier Remírez, que se perfila además como la mano derecha de Chivite en el nuevo Gabinete. El responsable de Estudios y Programas en la ejecutiva del PSN ha tomado parte activa en las negociaciones del nuevo Gobierno, y ahora asumirá un área de la importancia de Presidencia, Función Pública e Interior. Suya será la responsabilidad de coordinar las reuniones del Gobierno, negociar con los sindicatos de la Administración y dirigir la Policía Foral y los servicios de emergencia. Ramírez asume también la dirección general de comunicación del Ejecutivo, lo que implica probablemente que asumirá las labores de portavocía tras el Consejo de Gobierno. Desde su departamento se gestionarán también las relaciones con el Parlamento.

El otro vicepresidente será José María Aierdi, que como consejero de Desarrollo Estratégico y Territorial gestionará la política de vivienda y de ordenación del territorio. Será el peso político de Geroa Bai en el Gobierno, donde asumirá también las coordinación de los "proyectos estratégicos" para la comunidad que generalmente requieren del trabajo de varios departamentos diferentes. Infraestructuras del peso del Canal de Navarra y el TAV, o proyectos de envergadura como la Mina Muga. Se trata en cualquier caso de un área de nueva creación y, por lo tanto, sin mucha definición, por lo que va a exigir una buena coordinación con el resto de departamentos.

En especial con Cohesión Territorial, responsable de Administración Local (financiación de los ayuntamientos), Obras Públicas y Transportes. Un área de gran presupuesto y de interés estratégico en la medida en que tiene un contacto directo con el poder municipal y prioriza la inversión en obra pública. Los socialistas han elegido para el puesto a Bernardo Ciriza, un militante de largo tradición en el partido, responsable Agricultura y Transición Energética del PSN y muy vinculado a la Ribera, donde es miembro de la permanente de la Junta de Bardenas.

Otra de las personas peso en el nuevo Gobierno será Elma Saiz, secretaria de política fiscal y financiera en la ejecutiva socialista. La exdelegada del Gobierno y en la actualidad concejal en el Ayuntamiento de Pamplona, asume la siempre estratégica cartera de Economía y Hacienda. Vinculada a la asesoría fiscal, Saiz será la responsable de la caja pública, tanto en lo que se refiere a los ingresos como a los gastos. Estará al frente de la Hacienda Foral, lo que implica la elaboración de los presupuestos y el control de déficit y la deuda pública. Tanto del Gobierno en su conjunto como el de los distintos departamentos, a quienes deberá dotar de fondos y controlar cuando excedan, lo que en algunos momentos puede generar elementos de fricción entre los socios del nuevo tripartito.

En el mismo lugar permanece Manu Ayerdi, con el mismo nombre, Desarrollo Económico, aunque con menos competencias. El responsable de la política industrial y empresarial pierde el rango de vicepresidente, y algunas competencias como Obras Públicas e Innovación, que asumen consejeros socialistas. Será siendo sin embargo una referencia en el Ejecutivo de Chivite. Mantiene toda la planificación económica de Navarra, tanto en lo referente a los objetivos de la estrategia S3 como la puesta en marcha del polo de la innovación, así como la coordinación de todas las empresa públicas, incluida la dirección de la sociedad de capital riesgo Sodena.

Educación queda en manos de Carlos Gimeno, parlamentario socialista la pasada legislatura y uno de los más críticos con la gestión del Gobierno de Uxue Barkos. Una pieza áspera en un área que tiene retos importantes por delante, sobre todo en lo referente al sistema público, pero también al euskera tanto en la educación como en las ofertas públicas de empleo. En manos de Gimeno queda el reto de buscar el equilibrio entre los planteamientos de sus socios y sus duras críticas a la gestión anterior. Pero sobre todo el de alejar el departamento de la tensión política en la que ha vivido de los últimos cuatro años, evitando que se convierta en el talón de Aquiles del nuevo Gobierno.

En Salud en cambio se apuesta por una línea continuista con Santos Induráin, una profesional cualificada y bien considerada por todos los socios de Ejecutivo, y que en la actualidad es gerente de Atención Primaria del SNS-O. Algo similar ocurre en Derechos Sociales, que mantiene su estructura anterior ahora bajo la batuta de Mari Carmen Maeztu. Una profesional vinculada al trabajo social municipal que los últimos años ha ejercido como jefa de negociado en el propio departamento de Derechos Sociales en labores de coordinación de los servicios sociales de base.

También se mantiene una línea continuista en Relaciones Ciudadanas, donde Ana Ollo continúa como consejera. Suya será la gestión de la política lingüística y la delegación europea, así como las políticas de paz, convivencia y memora. No obstante, esta dirección general recae en el PSN, lo que obligará a ambos partidos a coordinar un área tan sensible como importante. Su responsable será Martín Zabalza.

La cuarta representante de Geroa Bai en el Gobierno será Itziar Gómez, que dejará el Ayuntamiento de Pamplona, donde es concejal, para pilotar el área de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, donde además de las habituales responsabilidades de agricultura y ganadería se prestará especial atención a la economía circular y la transición energética.

El consejero de Justicia y Políticas Migratorias será Eduardo Santos, secretario general de Podemos. Abogado y mediador en el servicio de mediación penal del Gobierno de Navarra, Santos asumirá la gestión de todas las políticas relacionadas con la inmigración, y será además la referencia en el Gobierno del partido morado, que también gestionará las áreas de Juventud y de Igualdad, dependientes de la consejería de Presidencia, lo que exigirá una colaboración estrecha de PSN y Podemos.

Profesionalmente vinculada a la gestión cultural, Rebeca Esnaola asumirá la consejería de Cultura y Deporte, ahora sin el área de Juventud. También tendrá un perfil técnico el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Cruz Cigudosa García. Especialista en Genética Humana y con más de 30 años de experiencia investigadora nacional e internacional, Cigurosa dirigirá una consejería de nueva creación centrada en los retos de la transformación digital.

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