La oposición británica no da el brazo a torcer con la prórroga

Acuerdan vetar unas elecciones anticipadas hasta que se aumente el plazo de negociación

10.02.2020 | 02:26
Boris Johnson, ayer en Escocia tras una dura semana para el Parlamento británico.

La paciencia tiene un límite y la de los ciudadanos británicos parece que está a punto de llegar al límite. La sociedad se polariza aún más y mientras las encuestas dan a Boris Johnson de sorprendente ganador en caso de que finalmente se celebren unas elecciones generales, con un 35% de los votos, otros ciudadanos también expresan su indignación con la deriva política y económica del país. Sin ir más lejos, un ciudadano fue grabado por las cámaras de la cadena BBC reprochándole al primer ministro su visita a la localidad de Morley en la ciudad inglesa de Leeds. Para él, lo que de verdad tenía que estar haciendo el líder conservador es "ir a Bruselas y negociar el brexit".

Mientras, los partidos británicos en la oposición acordaron en una reunión telefónica celebrada ayer que votarán en contra o se abstendrán en la nueva propuesta de celebrar elecciones anticipadas que propondrá el Gobierno el lunes en Westminster. Los diputados del partido laborista, el liberal demócrata, del Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) y los galeses del Plaid Cymru coinciden que hasta que no se asegure una prórroga del brexit con la Unión Europea no respaldarán la celebración de elecciones generales el 15 de octubre, tal y como desea el primer ministro.

"Jeremy Corbyn organizó una conferencia telefónica positiva con otros líderes del partido de la oposición. Discutieron los esfuerzos para evitar un brexit dañino sin acuerdo y celebrar elecciones generales una vez que esto esté asegurado", explicó un portavoz laborista.

El líder de SNP en Westminster, Ian Blackford, cree que Johnson está "desesperado por celebrar unas elecciones", pero que esto no podría suceder hasta que se haya asegurado una extensión del Artículo 50, el proceso por el cual el Reino Unido abandona la UE. En su opinión, no solo se trata de los intereses de su propio partido, sino que se trata del interés nacional: "Así que estamos preparados para trabajar con el resto para asegurarnos de que estamos en el momento adecuado para hacerlo y que Reino Unido no choque con un brexit sin acuerdo", añadió Blackford.

En el caso de Liz Saville Roberts, líder en Westminster del Plaid Cymru, ve la situación actual como una "oportunidad de derribar a Boris" que cree que debería ser aprovechada. Mientras que desde los liberaldemócratas, una portavoz dijo que en su formación tenían claro que "no van a dejar que Boris Johnson corte y corra. El lunes, todos votaremos en contra o nos abstendremos". Más crítico fue el responsable conservador de Vivienda, Comunidades y Gobierno Local, Robert Jenrick, quien recriminó la actitud de la oposición, defendiendo que el público está "harto de ver a los políticos discutir" sobre el brexit, por lo que ha llegado la hora de celebrar unas elecciones que pongan fin a la actual situación política.

Jenrick pidió a los partidos de oposición que dejen de "ser cobardes", con el fin de que país pueda avanzar con confianza y optimismo. Por su parte, el líder conservador cree que los partidos están cometiendo un "error político extraordinario" y se ve en la obligación de solicitar a Bruselas que extienda el plazo del brexit más allá del 31 de octubre, si no consiguen llegar a un acuerdo antes del 19 de octubre. Sin embargo, el primer ministro quiere que se celebren el 15 de octubre, antes de la cumbre de la UE, prevista para el 17 y 18 de octubre. Johnson sostiene que unas elecciones ese día permitirán al gobierno "seguir adelante" con la entrega de brexit a finales de octubre, pero los parlamentarios de la oposición creen que lo que en realidad está tratando es impulsar una salida sin acuerdo.

Si bien el jueves Johnson prometió que prefería "estar muerto en una zanja que retrasar el brexit", ayer dijo de boca pequeña que irá a Bruselas el 17 de octubre y se mostró convencido de que llegará a un acuerdo. Y frente a los que piden que dimita si no lo consigue, agregó que renunciar como primer ministro "no era una hipótesis" que estuviese dispuesto a contemplar.

Johnson prefiere jugar a echar balones fuera y echar la culpa de toda la situación a la oposición. Así, se declaró "perplejo" por la decisión de los citados partidos de lo que considera es "huir" de las elecciones: "Todo lo que veo es a Corbyn y al SNP juntos para tratar de encerrarnos en la UE".