La UE “no pierde la paciencia” con Londres y se abre “a soluciones”

Juncker exige a Johnson un plan para el ‘brexit’ que garantice la eliminación de la frontera irlandesa
El primer ministro británico anula su rueda de prensa con el primer ministro luxemburgués por abucheos

10.02.2020 | 03:30

Luxemburgo - La primera reunión entre el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, para abordar el brexit se saldó ayer sin avances, a falta de una propuesta británica, aunque Bruselas se declaró "paciente" y abierta a estudiar "soluciones".

Al término del almuerzo de trabajo que ambos mantuvieron en un restaurante de Luxemburgo, Juncker dijo que Johnson, "no ha presentado todavía" una propuesta alternativa a la salvaguardia para evitar una frontera física entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, el principal punto caliente de las conversaciones ya que Londres la rechaza de plano.

"Es responsabilidad del Reino Unido presentar las soluciones legalmente operacionales, que sean compatibles con el acuerdo de retirada" del país de la UE, declaró Juncker durante el encuentro, según indicó la CE en un comunicado.

"Esas propuestas todavía no se han hecho", añadió la Comisión.

No obstante, "Europa nunca pierde la paciencia", según dejó claro Juncker incluso antes de la reunión.

En ese contexto, Juncker subrayó la "voluntad y apertura" de la Comisión de analizar si esas propuestas cumplen con los objetivos de la salvaguarda; es decir, si permiten evitar una frontera dura en Irlanda.

La salvaguarda ha sido el principal motivo de que el Parlamento británico aún no haya aprobado el acuerdo de salida negociado entre el Reino Unido y la Unión Europea.

normas comunitarias Esa cláusula de seguridad pretende evitar una frontera física entre las dos Irlandas después del brexit y está pensada para que Irlanda del Norte quede alineada con algunas normas comunitarias si Londres y Dublín no llegan a un acuerdo sobre la futura relación comercial después de un periodo de transición.

El objetivo de la reunión de ayer, en la que también participó el negociador europeo para el brexit, Michel Barnier, y el ministro británico para el brexit, Stephen Barclay, fue "tomar nota de las actuales conversaciones técnicas entre la UE y el Reino Unido y debatir los próximos pasos".

La Comisión dejó claro que seguirá disponible para trabajar todo el tiempo necesario (literalmente, "las 24 horas de los 7 días de la semana") y añadió que la cumbre europea de los próximos 17 y 18 de octubre será "un importante hito en el proceso".

Según la legislación aprobada en el Parlamento británico este mes, Johnson está obligado a solicitar una prórroga del brexit si no ha alcanzado un acuerdo con Bruselas el 19 de octubre.

Un portavoz del primer ministro británico informó ayer de que este y Juncker se mostraron de acuerdo en la necesidad de "intensificar" las conversaciones del brexit y que las reuniones pronto tengan lugar "a diario".

El jefe del Gobierno británico reiteró, no obstante, que no pedirá una prórroga de la retirada del Reino Unido de la Unión Europea, prevista para el próximo 31 de octubre.

También acordaron que las conversaciones se desarrollen a nivel político entre Barnier y Barclay, según Downing Street.

Durante el encuentro de ayer, el primer ministro británico insistió en su compromiso con el proceso de paz en Irlanda del Norte y su determinación de alcanzar un acuerdo con la UE sin la polémica salvaguarda relativa a la provincia británica.

Tras el almuerzo con Juncker, Johnson mantuvo una reunión con el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, en el Ministerio de Estado luxemburgués, a las puertas de cuyo edificio se agolparon decenas de manifestantes contrarios al brexit.

Aunque tenía previsto hacer declaraciones al final de la reunión, Johnson canceló su comparecencia por los abucheos y protestas de los manifestantes.

El primer ministro de Luxemburgo compareció solo para hablar de la reunión, durante la cual fueron constantes los gritos y abucheos de los anti brexit, muchos de ellos británicos, que corearon frases como Vergüenza o Ven a hablar con nosotros, Boris.

"Manifestarse es un derecho democrático. Es importante hablar y escucharse unos a otros", dijo Bettel en declaraciones a la prensa.

Reunión de Ministros Europeos Desde Bruselas, donde ayer tuvo lugar una reunión de ministros de la UE a la que no acudieron representantes del Reino Unido, el titular austríaco de Asuntos Exteriores, Alexander Schallenberg, aseguró que si Johnson no iba con alguna propuesta nueva a la reunión con Juncker, "sinceramente, no hay razón para que nosotros sigamos discutiendo y habrá un brexit duro".

Su homólogo belga, Didier Reynders, también instó a Londres a plantear alguna alternativa a la salvaguarda. - Efe/E.P.

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