Santos Cerdán León | secretario de Coordinación Territorial del PSOE y diputado por Navarra

“La única alternativa que ofrecen las fuerzas de derechas es el bloqueo, la crispación y el enfrentamiento”

Santos Cerdán ha seguido de cerca todo el proceso de negociación. Critica la actitud de bloqueo del resto de partidos, y reitera la apuesta del PSOE por un Gobierno progresista tras las elecciones

10.02.2020 | 04:07
Santos Cerdán, apoyado en un balcón de la sede del PSN, en el Paseo Sarasate. Al fondo, el Parlamento foral.

Pamplona - Lamenta Santos Cerdán (Milagro, 1969) que no haya sido posible formar Gobierno en España. Responsable de la coordinación territorial del PSOE, y una de las personas de más confianza del presidente Pedro Sánchez, el diputado navarro ha sido testigo de un proceso de negociación finalmente frustrado. Un bloqueo del que culpa a las derechas por buscar el enfrentamiento permanente, y a Unidas Podemos por la ambición de su líder, Pablo Iglesias. "El PSOE ganó las elecciones y nos han hurtado el resultado", critica Cerdán, que el 10-N volverá a encabezar la lista del PSN-PSOE al Congreso.

La política española se dirige hacia sus cuartas elecciones en cuatro años. ¿No había ninguna otra alternativa?

-Desgraciadamente se ha demostrado que no. Presentamos hasta 5 propuestas diferentes de gobierno a Unidas Podemos y todas fueron rechazadas. Hemos visto que la única alternativa de los tres grandes partidos de la oposición ha sido el bloqueo.

¿Cuál diría que ha sido el principal motivo de la repetición electoral?

-Por un lado los partidos de derechas PP, Ciudadanos y también Navarra Suma, que su política se limita a la crispación, enfrentamiento y bloqueo, y se autodenominan patriotas. Y por otro ha quedado claro que al no aceptar la incorporación de Pablo Iglesias en el Gobierno, Podemos ha jugado a parecer que quería acordar, pero la realidad era todo lo contrario. No han querido.

¿La táctica electoral se ha impuesto al pragmatismo político?

-Está claro que en algunos partidos sí. Las derechas manifestando continuas falsedades, como todo lo que dicen de Navarra y su Gobierno, que es patético. Y Unidas Podemos a querer ser Gobierno dentro de un Gobierno y no reconocer la victoria del PSOE.

¿Por qué no ha sido posible el acuerdo entre el PSOE y Podemos?

-Creo sencillamente que la respuesta se responde con las palabras que Pablo Echenique hizo públicas y Ione Belarra asintió: "Pablo Iglesias es Podemos y Podemos es Pablo Iglesias". Esto demuestra que es un proyecto personalista y narcisista, y que al no estar él en el Consejo de Ministro rompió la baraja.

La negociación ha estado marcada por cruces de mensajes y declaraciones públicas. Ha dado la impresión de que había más escenificación que voluntad real de acuerdo.

-Desgraciadamente, en la negociación no hemos podido hablar con Podemos de políticas. Sólo han querido hablar de su presencia en el Gobierno y de sillones en el Consejo de Ministros. Fíjense que para poder comenzar las negociaciones pusieron como requisito que Irene Montero fuera vicepresidenta, algo que por cierto aceptamos. También les ofrecimos tres ministerios, Vivienda, Sanidad e Igualdad, además de gestionar las políticas sociales desde la propia vicepresidencia. Pero lo rechazaron. Como rechazaron otros alternativas que les ofrecimos, como el ministerio de Ciencia y Universidades, el Agricultura o el Cultura. Está claro que por parte de UP sí ha sido una escenificación. En julio pudieron elegir estar dentro del Gobierno y eligieron el bloqueo.

Sin embargo, en septiembre esa fórmula parecía ya descartada. ¿El PSOE descarta por complejo volver a plantear algo similar? ¿La coalición es innegociable?

-Nada es innegociable si se hace desde el raciocinio. Lo que no aceptaremos es dos Gobiernos en uno, porque eso es malo para el país y sería un Gobierno diseñado para el fracaso.

Vista la aparente ruptura que hay entre PSOE y Podemos. ¿Cree que hay margen para recuperar la confianza y formar una mayoría estable a partir de noviembre?

-Yo espero que sí. Seguimos apostando por un Gobierno progresista para afrontar los desafíos que tenemos como país, como el enfriamiento de la economía, donde ya conocemos las recetas de la derecha que las pagaron las clases trabajadoras y los más desfavorecidos.

Esta semana ha destacado el cruce de reproches entre partidos, pero apenas se ha hecho autocrítica. ¿Qué diría que ha hecho mal su partido?

-No nos dimos cuenta que Unidas Podemos no se tomaba en serio las negociaciones. Por ejemplo, para reunirse con el Jefe del Estado iban todas las confluencias, pero para las negociaciones, desde el respeto que me merecen, sólo acudieron Echenique y Belarra. Luego nos hemos enterado por sus socios en UP que la propuesta de Gobierno de coalición de julio no la compartieron con ellos, y se echaban las manos a la cabeza por no haberla aceptado.

El presidente Sánchez insistía el martes en la necesidad de un Gobierno estable y moderado. Con la sentencia de Cataluña en el horizonte, y una situación de incertidumbre económica. ¿Está el PSOE girando al centro en busca de un pacto con Ciudadanos tras el 10N?

-Ese discurso es repetitivo por parte de algunos, pero el PSOE está donde siempre ha estado, en la izquierda y centro izquierda. Esa izquierda pragmática y realista que trabaja por mejorar la vida de los ciudadanos desde nuestra visión ideológica, y no con populismos y frases hechas. Además, Ciudadanos ya ha elegido, y así lo ha manifestado. Si tiene ocasión pactará con PP, VOX y Na+. Han sido muy claros, así que creo que la respuesta a su pregunta también es clara.

¿Cree que los ciudadanos que el pasado abril se movilizaron para parar a las derechas entienden esta situación?

-Es difícil de entender, claro. Nos cuesta entenderla a nosotros que estamos en el día a día de la política, así que a los ciudadanos más. El PSOE ganó las elecciones y nos han hurtado el resultado. Todo el mundo entendía que después de los resultados de abril el PSOE gobernaría, y sin ninguna alternativa a ello no nos lo han permitido.

¿Le preocupa una desmovilización del electorado de izquierdas?

-Me preocupa la imagen de la política. Cómo ven la política algunos partidos, que la ven como una guerra de guerrillas, faltando al respeto, acosando en las redes, y eso no debe ser la política. Tenemos que saber trabajar a medio y largo plazo. Trabajar en resolver los problemas a los que nos enfrentamos como ciudadanos, y no estar pendiente del regate corto, de conseguir el titular o tener el trending topic del día en las redes sociales.

¿Qué pasará si las elecciones nos dejan un resultado similar?

-Que el PSOE trabajará pasa sacar un Gobierno progresista lo antes posible.

Esta semana Rivera ponía el Gobierno de Navarra como condición para facilitar un Gobierno del PSOE. ¿Qué le pareció ese movimiento? ¿Navarra va a estar en el centro de la campaña?

-El manoseo de Navarra por parte de la derecha es vomitivo. La falta de respeto a los navarros y navarras está llegando más allá de lo que nunca hubiéramos pensado. Cuentan una mentira y sobre ella están montando un discurso. Y desgraciadamente lo van a seguir utilizando. Tenemos un gobierno en Navarra liderado por María Chivite que callará muchas bocas y que es un ejemplo de tolerancia y convivencia. En ocasiones da qué pensar si algunos estaban más cómodos en tiempos pasados.

¿La creciente tensión electoral entre PSOE y Podemos puede acabar afectando al Gobierno de Navarra, y en particular, a la relación entre los socios que lo sustentan?

-No lo creo, Podemos en Navarra ha sido un socio leal en la negociación. Al igual que Geroa Bai, a quien quiero agradecer su generosidad, porque desde el primer momento su líder, Uxue Barkos, entendió que lo mejor para el Gobierno de Navarra era que ella se quedara fuera del Gobierno y ejerciera de portavoz de su partido en el Parlamento. No estaríamos ante una repetición electoral si Pablo Iglesias hubiera hecho lo mismo. Así es como se demuestran los liderazgos, no en el bloqueo.

¿Repetirá como cabeza de lista por Navarra el 10N?

-Esa es la propuesta que se hará en el comité federal, que las listas sean la mismas que en abril. Y así lo he hablado también con mi secretaria general, María Chivite.