Los demócratas quieren impedir la tenencia de armas en el Capitolio

El FBI alerta del aumento de solicitudes para adquirir armas de fuego, hasta 39,6 millones el año pasado

01.02.2021 | 00:39

WASHINGTON – Dos congresistas demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos están impulsando una legislación para impedir que sus compañeros lleven armas de fuego al Capitolio, una idea ya planteada y que ha cobrado especial importancia desde el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero.

Los representantes demócratas por California Jared Huffman y Jackie Speier han propuesto así la derogación de una regla que eximía a los congresistas de cumplir la prohibición generalizada de la tenencia de armas de fuego en el Legislativo norteamericano, en vigor desde 1967.

Sin embargo, desde el asalto al Capitolio se han registrado incidentes como el ocurrido con e representante republicano Andy Harris, que llevó un arma a la cámara y se escudó en su inmunidad para evadir a la Policía.

La decisión final sobre la derogación quedará en manos de la Junta de Policía del Capitolio aunque "la forma más fácil de solucionar el tema" es que los congresistas atraviesen los detectores de metal recientemente instalados en el vestíbulo, como propuso la líder demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi.

más ventas de armas El FBI ha constatado un aumento en el ritmo de la solicitud de perfiles e historiales para la adquisición de armas de fuego en EEUU, hasta un total de 39,6 millones de documentos en 2020.

Los expertos consultados atribuyen el aumento de la demanda al miedo y la incertidumbre provocados por la pandemia, las protestas por la igualdad racial y contra la brutalidad policial, y las elecciones de noviembre. "La gente se siente insegura, y ante eso, busca un arma de fuego", explica el investigador Adam Winkler.

Es probable que el nuevo presidente, Joe Biden, no pueda aplicar este año las reformas de limitación de venta de armas de fuego que prometió en su programa electoral, que consistían en imponer una prohibición contra la venta de fusiles de asalto y cargadores de gran capacidad, así como obligar a una comprobación del historial de los compradores antes de la adquisición de cualquier tipo de armas.