Franco ya no es hijo adoptivo de Esteribar, Marcilla ni Lumbier

Cuatro ayuntamientos fueron alertados sobre las menciones honoríficas que de acuerdo con la ley deben retirarse; Miranda de Arga ya había revocado el acuerdo en 2008

09.02.2020 | 10:55
El director general de Paz y Convivencia, Álvaro Baraibar, ayer junto con la consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo.

4 ayuntamientos fueron alertados sobre las menciones honoríficas que de acuerdo con la ley deben retirarse

pamplona - Los ayuntamientos de Esteribar y Marcilla aprobaron ayer anular los nombramientos de Francisco Franco como hijo adoptivo, respectivamente, de ambos municipios dando así cumplimiento a la ley foral de memoria histórica que establece, entre otras cosas, la retirada de menciones o símbolos franquistas. Ambos consistorios fueron requeridos recientemente, junto a los de Lumbier y Miranda de Arga, por la dirección general de Paz y Convivencia del Gobierno de Navarra que revocaran estos reconocimientos.

El pleno del Valle de Esteribar aprobó con ocho votos a favor (EH Bildu, Geroa Bai e Ireki) y tres abstenciones (Independientes por Esteribar) revocar el acuerdo por el que el 20 de enero de 1948 nombró hijo adoptivo del valle al dictador Francisco Franco. El alcalde, Mikel Gastesi (EH Bildu), defendió la revocación del acuerdo, punto que suscitó cierto debate al considerar los ediles del grupo denominado Independientes por Esteribar que se trataba de una manipulación política dadas las fechas electorales.

La sesión, última de la actual Corporación municipal, tuvo lugar ayer a las 17.30 horas e incluía otros tres asuntos ordinarios. El Ayuntamiento de Esteribar, tal y como indica el dictamen y defendió el alcalde, considera que "el acuerdo de 1948 debe ser revocado en cumplimiento de la Ley Foral 33/2013, de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral a las ciudadanas y ciudadanos asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936, concretamente en lo estipulado en los artículos 4 e, 11 y 14 de dicha Ley Foral, que regulan la retirada de menciones o símbolos franquistas que pudieran existir".

Considera el ayuntamiento también que adopta el acuerdo "en respuesta al deber de memoria de una sociedad democrática como la de nuestra localidad , firmemente comprometida con los valores de la democracia, el respeto y la convivencia, y en atención al derecho de víctimas del golpe militar de 1936".

Mikel Gastesi explicó que el servicio de Paz y Convivencia del Gobierno de Navarra se puso en contacto con el Ayuntamiento para abordar este tema y aludió al compromiso del valle para con la memoria histórica. Recordó en este sentido que en Esteribar se han realizado cuatro exhumaciones para rescatar los restos de personas que fueron asesinadas y enterradas en campos las cuales estaban ligadas a la fuga del Fuerte de San Cristóbal (22 de mayo de 1938). Respecto a la revocación del acuerdo de 1948, insistió en el cumplimiento de la ley y en la retirada de símbolos y de reconocimientos franquistas.

Por parte del grupo Independientes de Esteribar, la concejala Arantza Hernández consideró traer el asunto a este pleno una manipulación política y alegó que en la guerra civil hubo dos bandos para justificar la abstención de su grupo. El alcalde, según explicó al concluir la sesión, indicó que el acuerdo para revocar se refería al de Franco como hijo adoptivo acordado en 1948. De este modo, tal y como recoge el dictamen aprobado, desde ayer Franco ha dejado de ser hijo adoptivo del Valle de Esteribar.

lumbier y miranda de arga El Gobierno de Navarra, desde la dirección de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, comunicó la pasada semana a tres ayuntamientos más (Miranda de Arga, Lumbier y Marcilla) la existencia de acuerdos similares y lo previsto en la ley de memoria histórica. Asimismo, en el caso de Marcilla se le instaba también a anular el acuerdo referido a la calificación de "indeseables" a vecinos del pueblo.

En el caso de Miranda de Arga, cabe recordar que el alcalde, José Luis Andión, señaló días atrás que tras comprobar las actas municipales descubrieron que ya en el año 2008 la Corporación revocó el acuerdo por lo que Franco ya no era hijo adoptivo del municipio.

El Consistorio de Lumbier, por su parte, revocó el pasado lunes 20 de mayo el acuerdo por el que también en enero de 1948 acordó nombrar hijo adoptivo al dictador. En el caso de Lumbier, se incluyó la revocación vía de urgencia ya que no había sido incluida en el orden del día de la sesión. Los tres grupos con representación municipal, Agrupación Independiente, Auzolan y EH Bildu aprobaron la propuesta.

marcilla por unanimidad La corporación municipal de Marcilla que preside el regionalista Mario Fabo Calero y está integrada por seis ediles de UPN y 5 del PSN celebró ayer el pleno, tal y como anunció el alcalde la pasada semana, y revocó el nombramiento de hijo adoptivo a Francisco Franco, nombramiento que aprobó el ayuntamiento el día 16 de enero de 1948. En la misma sesión, también por unanimidad y sin intervenciones, se aprobó revocar el acuerdo de pleno del 7 de febrero de 1937, por el que, según indicaba la propuesta de acuerdo leída ayer, se le expulsó de Marcilla a Asunción y Pilar Sainz Francés.

El Instituto Navarro de la Memoria señaló la pasada semana que el trabajo de investigación relativo a acuerdos municipales que hoy contravienen la ley "ha arrojado luz sobre varios acuerdos municipales en fechas cercanas al golpe militar de 1936 por los que se expulsaba a vecinos y vecinas de tres localidades (Los Arcos, Marcilla y Ribaforada) por su afinidad política con formaciones políticas que no apoyaron a las fuerzas sublevadas".

Los acuerdos, adoptados en 1936 y 1937, calificaban a dichos vecinos de indeseables y los veían como un peligro para el orden público. Algunas de estas personas serían asesinadas por esta misma razón. Anular estos acuerdos supone una oportunidad para "reparar a unas familias que sufrieron la represión" por no tener las mismas ideas que los golpistas.

en corto

Esfuerzo democratizador. La iniciativa del Gobierno foral para revocar los acuerdos de ensalzamiento al franquismo radica en el cumplimiento de la ley de memoria histórica "y de la convicción de la gran mayoría de la ciudadanía de que una sociedad como la navarra debe profundizar en ese esfuerzo democratizador retirando del espacio público la simbología franquista, incluida la de los nombramientos y reconocimientos que es menos visible", destaca el Instituto de la Memoria.