Los navarros que formaron parte de la organización de liberación

Alejandro Elizalde y Alberto Quintana fueron dos de los navarros que resultaron claves en la organización

09.02.2020 | 14:14
Anatol, San Vicente, De Greef, la hermana de Anatol y Elizalde.

PAMPLONA - Además de tener una ruta que transcurría por Navarra, la Red Comète también tuvo a varios navarros dentro de la organización, que se jugaron su vida ayudando a los fugitivos a llegar hasta Londres. Alejandro Elizalde y Alberto Quintana son dos de ellos.

el papel de elizalde El primero empezó a trabajar con la red cuando se encontraba refugiado en Iparralde, en San Juan de Luz. Fue gudari durante la Guerra Civil, y fue evacuado a Francia en 1937, tras la caída de Bilbao. Su colaboración comenzó desde el inicio de las actividades de la organización y fue él quien estableció la línea de relación con San Sebastián mediante Bernardo Aracama, antiguo compañero suyo en la Guerra Civil.

Fue él también quien organizó el grupo de colaboración de Donibane-Lohitzune y Ziburu, que estuvo compuesto por los refugiados Maritxu Anatol, Martín Hurtado de Saracho y Ambrosio San Vicente. También se encargó de la relación entre guías, y de la relación con los responsables de la red Tante Go y Dèdèè. y estuvo colaborando con la Red Comète hasta que fue detenido por la Gestapo y fue llevado al campo de concentración de Mathausen.

quintana, clave en donostia El pamplonés Alberto Quintana fue la tercera línea de contacto de la Red en Donostia y tuvo relación directa con el servicios de información británicos. No es tan conocido como Aracama o Armendáriz pero el navarro fue una pieza importante en tareas de infraestructura y contactos en la capital guipuzcoana.

Cuando comenzó la Guerra Civil, Quintana se refugió en Francia y tanto él, como su hermano Juan, perdieron tanto el hotel Quintana que tenían en Pamplona, como un negocio que poseían en Betelu. En 1941 consiguieron volver a la capital navarra y recuperaron sus bienes. Aunque finalmente se instaló en Donostia, se dedicó a alojar a fugados en sus hoteles y entró en contacto con la Red Comète en 1944 en el último periodo. Se encargó mayormente del alojamiento, acogida y desplazamiento de los aviadores británicos. Además, cedió su casa para reuniones clandestinas entre británicos y belgas implicados en la organización. - A.J.