Plena Inclusión Navarra ha alertado este viernes de la elevada prevalencia de los problemas de salud mental entre las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, un colectivo en el que estos trastornos son entre tres y cuatro veces más frecuentes que en la población general.

Así se ha puesto de manifiesto en la jornada 'Salud mental y discapacidad intelectual', celebrada en Civican, un espacio de análisis y reflexión centrado en las dificultades, necesidades y retos actuales en la atención a la salud mental de este colectivo.

El gerente de Plena Inclusión Navarra, David Pérez, ha subrayado el elevado interés suscitado por la jornada, que, a su juicio, refleja una realidad que interpela de forma directa al sistema de apoyos, a los servicios públicos y al conjunto de la sociedad.

Pérez ha recordado que, según el informe “Con buenos apoyos”, publicado en 2025 por Plena Inclusión, cuatro de cada diez personas con discapacidad intelectual y del desarrollo presentan problemas vinculados a su salud mental.

Tras su intervención, David Brugos, jefe del Servicio de Área de Recursos Intermedios del Servicio Navarro de Salud, ha contextualizado la situación desde el ámbito sanitario y ha defendido la necesidad de abordar la salud mental desde una visión comunitaria, preventiva y coordinada, que tenga en cuenta el comportamiento adaptativo, el contexto vital y los apoyos disponibles.

Reforzar la detección precoz

La ponencia marco, titulada 'La salud mental que no vemos: retos y decisiones urgentes en discapacidad intelectual y del desarrollo', ha corrido a cargo del doctor Ramón Novell, especialista en salud mental y discapacidad intelectual, quien ha insistido en la importancia de reforzar la detección precoz, la formación especializada de los profesionales y los programas de promoción de la salud.

Novell ha advertido de que muchos trastornos “no son visibles” y pueden quedar enmascarados por la propia discapacidad, lo que dificulta el diagnóstico y aumenta la vulnerabilidad de las personas.

La jornada ha concluido con la mesa redonda “La realidad de la salud mental en la discapacidad intelectual: miradas desde Navarra”, en la que han participado Inés Francés, directora gerente de la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas; Mercy Taveras; y Adriana González.

En el debate se han señalado como principales retos la falta de recursos especializados, las dificultades de acceso en determinados territorios, especialmente en el ámbito rural, y la necesidad de mejorar la coordinación entre los sistemas sanitario y social.

Las participantes han coincidido en la importancia de reforzar los modelos de atención centrados en la persona, con apoyos estables y continuados que tengan en cuenta el entorno comunitario y la red de apoyos, como elementos clave para mejorar el bienestar emocional y la calidad de vida.