delito continuado de robo con fuerza

El ladrón de tangas de Peñafiel pacta una condena de dos años de cárcel

La ejecución de la pena ha quedado suspendida debido a que el  condenado carece de antecedentes penales

09.02.2020 | 14:28
El acusado hoy en el tribunal

VALLADOLID. La sentencia de conformidad alcanzada ha evitado la celebración  del juicio previsto en el Juzgado de lo Penal número 3 de Valladolid,  si bien la comparecencia del encausado se ha desarrollado en medio de  un gran despliegue de medios de comunicación, circunstancia que ha  motivado el enfado de Samuel, que incluso se mostraba remiso a entrar  en sala.

Finalmente, el joven, que vestía ropa deportiva y gorra, ha  accedido a la sala de vistas aunque con la cremallera de su cazadora  roja subida hasta arriba y ocultando incluso su cabeza dentro de la  prenda.

El encausado, por su propia conformidad, ha aceptado una condena  de dos años de prisión por un delito continuado de robo con fuerza en  las cosas y casa habitada, con las atenuantes de reparación del  daño--ha consignado antes del juicio 400 euros por el valor de las  bragas--y alteración psíquica por consumo de drogas.

Además, y como medida de seguridad, las partes han incluido la  prohibición del condenado de aproximarse a la vivienda de la víctima  a menos de 200 metros.

La pena privativa de libertad, sin embargo, queda en suspenso por  espacio de tres años, debido a que Samuel carece de antecedentes  penales, con lo que no tendrá que entrar en prisión.

Durante la comparecencia, el juez, en un momento dado, ha tenido  que pedir a Samuel que se bajara la cremallera de la cazadora y  asomara la cabeza para, al menos, dar el sí definitivo al acuerdo  alcanzado con el fiscal del caso.

Tras acceder a la petición del magistrado, el joven, en  declaraciones recogidas por Europa Press, ha advertido de que su casa  puede encontrarse a menos de la distancia de seguridad acordada  respecto de la de la afectada, algo que el juez ha prometido estudiar  por si hubiera que rebajar los metros, y también para dejar bien  claro que no tiene ninguna vinculación afectiva con la titular de los  tangas.

"Quiero aclarar que no conocía a la persona a la que he hecho  daño", se ha limitado a precisar el joven peñafielense.

"ILICITO BENEFICIO PATRIMONIAL"

Los hechos objetos de la presente causa se remontan a la madrugada  de los días 3, 7 y 10 de septiembre de 2018, fechas en las que el ya  condenado, "con la intención de obtener un inmediato e ilícito  beneficio patrimonial", se dirigió a una vivienda situada en Peñafiel  y, tras saltar el muro perimetral de ladrillo y una verja de una  altura de 1,75 metros que rodea la casa, accedió al interior de la  misma.

Una vez en la parcela, subió las escaleras que dan acceso a la  primera planta desde el patio-jardín, entró en el balcón donde se  hallaba el tendero y se apoderó en cada uno de los tres días de un  tanguita perteneciente a la hija de la propietaria.

No ha trascendido el motivo que llevó al acusado a buscar su botín  en el tendedero de la casa, en lugar de apoderarse de otros efectos  mucho más lucrativos, pero sí que la plena identificación de Samuel  como autor del ilícito se produjo gracias a las cámaras de seguridad  de la vivienda en las que se le ve hacerse con las prendas íntimas de  su vecina.