Los usuarios de residencias de Navarra tendrán más poder de decisión en los centros

El Decreto Foral, que el lunes saldrá a exposición pública, actualizará la legislación vigente, que data de 1991

29.05.2020 | 12:20
Residentes paseando con mascarilla por las zonas exteriores de la Meca.

Los usuarios de las residencias sociosanitarias de Navarra tendrán más poder de decisión en los centros en cuestiones como los horarios para levantarse o para comer, según se plantea en el borrador de Decreto Foral que el próximo lunes saldrá a exposición pública.

Este decreto, ha explicado en conferencia de prensa la consejera del Departamento de Derechos Sociales, María Carmen Maeztu, actualizará la legislación vigente, que data de 1991, y afectará a 525 centros en Navarra, 21 de ellos residenciales, con un total de 13.097 usuarios, 9.000 de ellos en residencias. En total en estos centros trabajan unas 5.000 personas.

El objetivo de este decreto, que se espera aprobar para el mes de noviembre o diciembre, es establecer una nueva forma de trabajo y una configuración distinta de los centros, para que los mismos ofrezcan también una mayor seguridad ante la covid-19 y otras posibles epidemias del futuro, ha comentado la consejera.

Entre otros aspectos, en el borrador se establece la necesidad de que los centros cuenten con planes de contingencia ante epidemias, el refuerzo de la formación preventiva de los trabajadores y la valoración de riegos pricosociales.

Se prevé que los nuevos centros tengan unas dimensiones más reducidas y la creación de Unidades de Convivencia en las residencias, con al menos el 65 % de las plazas totales y un máximo de 16 personas.

También se aumenta la ratio de personal por usuario, que no será uniforme, sino que variará en función del tipo de servicio que se preste.

Maeztu ha señalado que el centro público El Vergel ya está dando los primeros pasos en esta línea y otros centros del ámbito de las personas mayores y la discapacidad están "comprometidos" en la implantación de este modelo de atención centrado en la persona.

Se trata, ha declarado, de un "cambio cualitativo importante" orientado a conseguir un sistema sociosanitario que sea más flexible y que "tenga en cuenta las preferencias de las personas".

Así, ha agregado, se llevará a cabo una "reformulación" de la atención "contando con la persona" y sus allegados, mejorando la información que se da a los residentes y reforzando derechos fundamentales como su intimidad o sus relaciones familiares.

Nacho Iriarte, secretario general técnico del Departamento, ha afirmado que éste es un modelo de atención centrado en la persona que hace especial incidencia en la información que se facilita a los usuarios de los centros y en el aumento de su capacidad de decisión.

También se quiere flexibilizar el tipo de atención que prestan los profesionales, que "van a dedicar más tiempo a escuchar a la gente" y se pretende asimismo promover su consolidación y estabilidad en el empleo.

Se va a crear además una red para que todos los centros intercambien experiencias y se les resuelva sus dudas.

Inés Francés, directora de la Agencia Navarra de Autonomía, ha destacado que las previstas Unidades de Convivencia tienen el objetivo de que avanzar hacia un modelo de residencia "que se aproxime más al concepto que todos tenemos de hogar y "huir de grandes centros más despersonalizados".

Para ello, entre otras medidas, se ofrecerán habitaciones individuales o compartidas con baño propio y personalizadas con los enseres personales del usuario.

Francés ha aseverado que, con este decreto foral, se quiere adaptar este ámbito a "un cambio social" que ya se está produciendo.

Respecto al proceso de desescalada en residencias, Maeztu ha asegurado que Salud, Derechos Sociales y los propios centros ya están preparando la fase 3 y se ha pedido a cada residencia que envíe su plan de contingencia ante un posible rebrote de la covid-19.