Navarra recuperó 4.464 toneladas de aceites industriales usados en 2019

Debido a su diversidad de usos, este residuo se genera de forma muy fragmentada y dispersa geográficamente

03.08.2020 | 13:45
Una persona vierte aceite industrial.

Las empresas dedicadas a la gestión del residuo en Navarra recogieron el pasado año 4.464 toneladas de aceites usados y prestaron servicio a 1.200 establecimientos que generaron este residuo.

Son datos de SIGAUS, el sistema integrado de gestión de aceites usados, que cuenta en Navarra con 6 de sus 200 instalaciones gestoras de recogida, afectadas todas ellas por la paralización de su actividad que ha conllevado la pandemia del coronavirus.

En cualquier caso, durante 2019, en Navarra se recogieron y reciclaron un total de 4.464 toneladas de aceites industriales usados, a través de más de 2.500 recogidas registradas y atendiendo con ello a 1.208 establecimientos productores repartidos en 146 municipios (que abarcan al 95,8 % de la población de la comunidad autónoma).

Un total de 627 de estos establecimientos tenían que ver con la automoción, 320 eran industrias y 261 realizaron otras actividades (construcción, servicios o instalaciones de la Administración, entre otras).

Debido a la amplia diversidad de usos del aceite lubricante (desde todo el parque de vehículos a la maquinaria agrícola, y desde una gran industria a un pequeño transformador de un lugar remoto), el aceite usado se genera de forma muy fragmentada y dispersa geográficamente, por lo que resulta crucial dar cobertura a todos los puntos de Navarra, incluyendo las zonas rurales y alejadas de los grandes focos de población y actividad económica, donde los costes logísticos de la gestión del residuo se multiplican.

En la Comunidad Foral durante 2019 el 77 % de los municipios en los que SIGAUS recogió aceites usados son rurales. En ellos atendió a 452 productores. Asimismo, se atendió a 160 productores en zonas de montaña y a 102 situados en localidades de menos de 1.000 habitantes. Y se registró una intensa actividad en zonas de alta vulnerabilidad ambiental.

En concreto, en el entorno de espacios protegidos, se atendió en 2019 a un total de 16 productores del residuo en 8 espacios, recogiéndose un total de 125 toneladas de aceites usados.

En lo que respecta a la recogida en el entorno de recursos hídricos, otra de las zonas más sensibles en materia de contaminación (por generarse este residuo en estado líquido y presentar tan baja biodegradabilidad), en 2019 se atendieron en estas zonas (ríos, embalses, lagos y otras zonas sensibles) a un total de 70 productores de aceites usados, que generaron 234 toneladas de residuo.

Una vez recogido, el aceite usado se traslada a instalaciones especializadas para su análisis previo y tratamiento final con el objetivo de que pueda ser 100 % aprovechado, bien como base lubricante para la fabricación de nuevos aceites (regeneración) o bien como combustible de características similares al fuel óleo (valorización energética).

En el caso de Navarra, el aceite usado finalmente gestionado, una vez retirados los impropios de agua o lodos que puede contener el residuo, fue de 2.724 toneladas, de las que un 45 % se destinó a regeneración, mientras que el 55 % restante se valorizó energéticamente.

Gracias a la regeneración, en 2019 fue posible retornar al mercado en Navarra un total de 768 toneladas de nuevos lubricantes. Además de la obtención de estas materias primas (para las que, de no contar con el aceite usado, se hubieran necesitado 360.000 barriles de petróleo), la regeneración es un proceso que aporta importantes beneficios en la lucha contra el cambio climático y que, en el caso de Navarra, supuso evitar la emisión a la atmósfera de un total de 819 toneladas de CO2.

Por su parte, el aceite usado valorizado energéticamente con el objetivo de fabricar combustible de uso industrial permitió ahorrar una energía equivalente a 1,4 GWh, y 154.000 barriles de petróleo.

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