Debió de gustarle Pamplona a Laura Pausini. Su concierto de 2024 fue un éxito rotundo, pero parece que algo de esta ciudad le cautivó, porque, ahora, ha elegido la capital navarra para iniciar su gira mundial Yo canto World Tour. Y no solo eso: la italiana ha estado una semana trabajando con todo su equipo en el Navarra Arena, poniendo a punto los últimos detalles de esta nueva gira con la que, durante los dos próximos años, recorrerá Europa y América. La expectación era máxima; no se veían huecos en el pabellón. La pista estaba llena (con el público sentado en sillas), al igual que las gradas. La actuación comenzó con puntualidad extrema.

A las 21.00, un castillo medieval se proyectó sobre las enormes pantallas traseras. Fue el momento en el que apareció Laura, ataviada con pantalones color plata y camisón con lentejuelas del mismo color, simulando una especie de cota de malla. “¡El escenario es mi castillo! ¡Aquí la reina no soy yo, sino la música!”, exclamó mientras agarraba una gran espada y abría el concierto con Yo canto.

Unas 7.000 personas siguieron a la artista que en mayo cumplirá 52 años. Iñaki Porto

Antes de que empezara a cantar, todo el público de pista ya se habría puesto en pie. Desde luego, pocos artistas pueden presumir de tener unos seguidores tan entregados y fieles como los de Pausini. Caras de auténtica emoción, brazos extendidos hacia el cielo, fortísimos aplausos… Y todas las letras, sin excepción, cantadas a pleno pulmón. Después de la segunda, Mi historia entre tus dedos, saludó al respetable; se definió como pamplonica y explicó que el concierto iba a ser un repaso a sus dos discos de Yo canto; el primero, de 2006, dedicado a canciones italianas; el segundo, que ha visto la luz hace solo unas semanas, una colección de clásicos hispanoamericanos. Por supuesto, también iba a haber tiempo para sus propios himnos, que tiene muchos. Tantos, que algunos tuvo que resumirlos en un medley (Escucha a tu corazón, Emergencia de amor, El primer paso en la luna).

Como el jamón ibérico

Las proyecciones audiovisuales y los juegos de luces, eran espectaculares. Lo mismo puede decirse del sonido, que llegaba atronador, pero perfectamente nítido a las primeras filas. Después de un interludio de electro rock futurista (con cuatro bailarines vestidos de astronautas), un solitario piano y unos sintetizadores minimalistas envolvieron la voz de Laura en una lograda interpretación de Hijo de la luna que el público coreó junto a ella.

Pausini estuvo acompañada de siete músicos. Iñaki Porto

Para teatralizar bien la letra, la italiana se había puesto un traje oscuro y una peineta, y llevaba un niño en brazos. Continuaron con otro hit propio, Entre tú y mil mares, y una nueva reinterpretación, en este caso el Por qué te vas que popularizó Jeanette, para la que adoptó estética setentera. Mientras la vestían, hizo gala de su ya conocida simpatía, asegurando que en mayo cumplirá 52 años, pero que se mantiene estupendamente, “como el jamón ibérico”.

Ficha del concierto de Laura Pausini

Fecha. 27/03/2026

Lugar: Navarra Arena.

Incidencias. Prácticamente lleno, unas siete mil personas. Estaba prevista una duración superior a las dos horas y media de actuación. Le acompañaron siete músicos y cuatro cortísimas y bailarines.

La banda, formada por siete músicos, daba empaque y rotundidad a cada uno de los cortes. Ella cantó muy bien, especialmente en las piezas que le permitían un mayor despliegue vocal, como Cuando nadie me ve, de Alejandro Sanz. Y siguieron desgranando éxitos propios y ajenos. Sorprendió el medley bailongo y caribeño (La isla bonita, Se fue, Oye mi canto), que contó con metales latinos. Tal y como se había anunciado, hubo dos invitados: Mikel Izal en Pausa, y Rosana en El talismán; el primero, agradecido por cantar en casa; la segunda, con una sonrisa que no cabía en el escenario, y mira que era grande. Y no paró la fiesta. A cierre de esta edición, la Pausini continuaba derrochando humor, chapurreando palabras en euskera (eskerrik asko y mila esker) y desgranando las canciones que han formado parte de su vida.