Emotiva despedida a los dos barranquistas navarros y al vizcaíno fallecidos en Suiza

A lo largo del fin de semana se celebran los funerales en Allo, Uharte Arakil y Güeñes; sigue la busqueda de Diego Maeztu

23.08.2020 | 02:00
Vista general de la presa Gigerwald en Vaettis, en el cantón de San Galo en Suiza. Foto: ian Ehrenzeller (Efe)

Pamplona – Los tres barranquistas fallecidos el 12 de agosto en los Alpes suizos, dos navarros, Mikel Lasa Mendizabal, de 33 años, vecino de Allo y Mikel Zabalza Hernández, de 29 años, vecino de Uharte Arakil, junto al vizcaíno afincado en Zizur, Andoni González Ortiz, de 47 años, ya han sido repatriados y están siendo despedidos por sus familiares y amigos a lo largo de este fin de semana en Allo, Uharte Arakil y Güeñes.

Mikel Zabalza, cuyos restos mortales llegaron ayer a Navarra, fue despedido en el velatorio e iglesia de Ansoáin, de donde es originaria su familia, y la ceremonia religiosa se repetirá hoy 23 de agosto a las 18.00 horas en la parroquia San Juan Bautista de Uharte Arakil.

Mikel Lasa Mendizabal, porsu parte, será despedido hoy en la intimidad familiar en el cementerio de Estella. Por su parte, la familia de Tontxu González lo despidió ayer a la tarde en la iglesia parroquial Santa María de Güeñes (Vizcaia).

Los tres fallecieron en un accidente que tuvo lugar en la localidad de Vattis del municipio de Pfaffers, en el cantón suizo de San Galo, donde se encuentran las gargantas de Parlitobel, donde murieron después de sufrir un accidente cuando practicaban barranquismo. Diego Maeztu Martínez de Morentin, también vecino de Allo, cuarto integrante del grupo de barranquistas, permanece en paradero desconocido y el fallecimiento del joven de 38 años todavía no ha podido ser confirmado. El portavoz de la policía local informó de que continúan las labores de búsqueda del cuarto barranquista navarro.

Según las informaciones facilitadas por las autoridades suizas, los cuatro deportistas que contaban con una amplia experiencia en el descenso de barrancos y otros deportes en el medio natural, fueron sorprendidos el miércoles 12 por la tarde por una fuerte tormenta con aparato eléctrico que les arrastró por el barranco en una mezcla de aguas y rocas.