Patxi Chocarro San Martín | Arquitecto

"Las lesiones que pueden producir los terremotos en los edificios en Navarra son como las arrugas en las personas"

03.10.2020 | 00:41
Patxi Chocarro San Martín, decano del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro.

Aunque los terremotos siguen sucediéndose en la zona de Lizoáin y la comarca de Pamplona, el decano de los arquitectos lanza un mensaje de tranquilidad

PAMPLONA Con más de 300 terremotos en un mes y medio, ¿hay motivos para estar preocupados con nuestras viviendas, edificios, fábricas, etc?

–La península ibérica tiene un mapa de sismicidad para el cálculo adecuado de la resistencia de las edificaciones. En ese mapa aparecen las zonas de España susceptibles de sismos que corresponden al 20 o 25% del territorio. Las zonas con mayor riesgo con Murcia, Lorca y la zona de Granada. También hay riesgo sísmico en la zona pirenaica y en la costa catalana, pero más bajo. En el caso de Navarra, dos tercios están dentro del mapa sísmico, la zona que queda por encima de la línea imaginaria que une Estella, Tafalla y Sangüesa, pero es una zona de riesgo sísmico muy bajo. Aunque el profano nota que se le mueve la casa y piensa que se le va a caer encima, podemos lanzar un mensaje de tranquilidad absoluta.

¿Los edificios de Navarra están preparados para aguantar la sismicidad que se está registrando estas semanas?

–Absolutamente. De forma generalizada se puede concluir que no hay construcción en Navarra que pueda estar en riesgo de colapso por un seísmo. Los edificios tienen que ser rígidos si su estructura es de acero u hormigón armado, pero es necesario que a su vez tengan una ductilidad. Hay que dotarla de ella, porque si fuera absolutamente rígida, se resquebrajaría. Las normas sismorresistentes se tienen en cuenta desde los años 60, de modo que todos los edificios que se han construido en la Comarca de Pamplona desde los años 60 y 70 están preparados. Por su parte, los edificios más antiguos son más bajos, tienen una mayor ductilidad por su forma constructiva, están hechos por gravedad, piedra sobre piedra, con gran anchura de muros, por lo que tampoco están en una situación de riesgo.

¿Y estarían preparados para soportar terremotos de mayor magnitud?

–Podrían aguantar perfectamente hasta terremotos de 7 grados. A partir de una determinada magnitud, podrían producirse lesiones más profundas, las fisuras y grietas más graves, pero no se producirían colapsos. La norma sismorresistente hace que estén cubiertos hasta una graduación importante.

¿Qué elementos de un edificio son más críticos ante un terremoto?

–Las lesiones que pueden producir los terremotos que se registran en Navarra no dejan de ser como las arrugas en las personas: los edificios pueden tener pequeñas fisuraciones que no tienen mayor importancia. La norma sismorresistente se aplica sobre la estructura: pilares, vigas y forjados de hormigón o pilares y vigas de acero. Son los huesos del edificio. Si la estructura tiene ductilidad, pueden aparecer lesiones en las fachadas. Deberíamos sufrir un terremoto japonés, apocalíptico, para que la estructura de un edificio en Navarra se colapsase. La norma sismorresistente de Japón es la más exigente y los edificios no se caen, sufren lesiones, y nuestra norma se acerca bastante a la japonesa.

¿Qué hay que revisar en un edificio para detectar posibles daños que sean preocupantes?

–Es fundamental una inspección visual detenida del interior. Hay que mirar sobre todo los encuentros de los techos con las paredes, de los suelos con las paredes y también las uniones de pared con pared. Además, hay que prestar atención a los cercos de las ventanas, porque en el cuerpo de la fachada, al ser la ventana una estructura rígida, te puede manifestar otras fisuras y lesiones en su perímetro. Las pequeñas fisuras, de 1 o 2 milímetros, no tiene mayor importancia. Pero con fisuras un poco considerables, de más de 3 o 4 milímetros, hay que llamar a un arquitecto.

¿Se pueden reformar edificaciones para hacerlas más seguras frente a los terremotos?

–La norma sismorresistente es más que suficiente, segura y a los hechos me remito. Los terremotos que se están produciendo estas semanas son insignificantes para los edificios, y aunque es cierto que se han podido manifestar algunas fisuras, no comprometen su estabilidad. La norma sismorresistente para España está perfectamente proporcionada para el riesgo sísmico existente.

¿El terremoto de Lorca de 2011 demostró que quizá no lo era tanto, no?

–En Lorca colapsaron algunas edificaciones eran de principios de siglo o construidas en los años 30 y 40 de forma precaria. Debo decir que en Navarra tradicionalmente se ha construido francamente bien. Ha habido una tradición de buenos constructores dirigidos por buenos arquitectos y aparejadores, que han mostrado diferencias con otras partes de España y que han construido con mucha seriedad.

El Plan de Riesgo Sísmico de Navarra SISNA sí identifica el Casco Viejo de Pamplona y el barrio de la Txantrea como los barrios de la capital con un mayor riesgo por el tipo de sus edificaciones.

–En la Txantrea tenemos una gran colonia de viviendas de planta baja más una altura, construidas con más precariedad, pero cuyo sistema constructivo asume ese déficit. En el Casco Viejo están todos los edificios apoyados unos sobre otros y hay muchas estructuras de madera que presentan mayor ductilidad, por lo que también compensan esas posibles carencias constructivas en comparación con edificaciones más modernas.

"Hay que revisar las uniones de las paredes con los techos y los suelos, entre paredes, y si hay fisuras de 3 o 4 mm, llamar a un arquitecto"

"Deberíamos sufrir un terremoto japonés, apocalíptico, para que la estructura de un edificio en Navarra se colapsase"