El 74% de los navarros consumió más cultura durante el confinamiento

En los menores de 30 años este dato sube hasta un 89,5%

30.10.2020 | 13:08
Ignacio Apezteguía, María Camino Barcenilla, Javier Espinosa (Humano) y Neknae Basterretxea (Ikerpartners).

La mayoría de hogares navarros aumentaron su consumo cultural durante el confinamiento, siendo las actividades más frecuentes la visualización de películas y series de televisión y la lectura de libros y cómics. En ese periodo, las empresas del sector cultural en Navarra rebajan un 67% la facturación con respecto al segundo trimestre del año anterior.

La Dirección General de Cultura del Gobierno foral ha dado a conocer los resultados finales de la Encuesta sobre la Cultura en los Hogares Navarros durante el Confinamiento, y datos del Dispositivo de Seguimiento del Impacto en la Cultura, un estudio, este último, que sigue abierto y que mide cuestiones económicas y laborales.

En la rueda de prensa han participado el director general de Cultura, Ignacio Apezteguía, la jefa de la sección de Recursos y Desarrollo Estratégico, María Camino Barcenilla, y los responsables de los estudios, Javier Espinosa, de Humaro, y Nekane Basterretxea, de Ikerpartners.

El proceso de encuestación se llevó a cabo entre el 11 y el 23 de junio por medio de entrevistas telefónicas en 1.064 hogares repartidos por toda Navarra, que supone un alcance de 2.687 personas.

ENCUESTA SOBRE HABITOS CULTURALES EN EL HOGAR

En la mayor parte de los hogares (54%) el consumo cultural aumentó durante el confinamiento. El incremento del consumo cultural fue directamente proporcional al tamaño de los hogares. En el 91,3% de los hogares encuestados convivía alguna persona que había consumido cultura durante el confinamiento.

La gran mayoría de las personas convivientes en los hogares aumentó los hábitos culturales durante el confinamiento (74%), mientras que solo el 1% reconoce que disminuyó, y el resto se mantuvo igual. Si se tiene en cuenta la edad de las personas, se muestra cómo la tendencia de los hábitos de consumo cultural aumenta en mayor medida conforme menor es la edad de dichas personas. En concreto, el 89,5% de los menores de 30 años afirman que aumentó, frente al 60,4% en las personas de más de 65.

Según la encuesta, la visualización de películas y series televisivas ha sido el hábito de consumo más frecuente entre las personas convivientes, ya que el 65,5% así lo manifiesta. La lectura de libros / cómics es la segunda actividad más desarrollada, con un 45,7%. Estos dos hábitos son los mayoritarios seguidos por el de la escucha de música en tercer lugar (17,8%).

Un ejemplo destacable de las diferencias generacionales es el hábito de jugar a videojuegos, casi inexistente en los tramos de edad mayores de 30 y mucho más habitual en las personas jóvenes.

En la mayoría de los hogares (58,7%), el papel de la cultura es calificado como bastante importante para el bienestar del propio hogar durante la pandemia. Son muy pocos los hogares que califican el papel de la cultura como nada o poco importante (11,4%).

Los hogares de mayor tamaño (3, 4, 5 o más personas) ofrecen una mejor valoración del papel de la cultura para el bienestar del hogar en el confinamiento que los de menor tamaño.

Solamente en el 12% de los hogares había algún miembro que desarrolló prácticas artísticas durante el confinamiento tales como escribir, pintar, componer e interpretar música, etc... La realización de éstas se dio en mucha mayor medida entre personas de menor edad, siendo la práctica cultural inversamente proporcional a la edad.

IMPACTO ECONOMICO Y LABORAL

El Observatorio Navarro de la Cultura está trabajando en el Dispositivo Dinámico para el Seguimiento del Impacto de la COVID-19 en el Sector de la Cultura, con el que se quiere medir el impacto económico y laboral a lo largo de todo un año. En la presentación se han dado a conocer datos actualizados del segundo semestre.

A comienzos de año, existían en Navarra 1.455 empresas del ámbito cultural de las que una de cada cuatro no tiene trabajadores o trabajadoras contratadas. En marzo se produce una caída del 4% de las cuentas de cotización a la Seguridad Social y en mayo del 24,4%. Disponer de una cuenta de cotización a la Seguridad Social es indispensable para las empresas para poder contratar personas; por lo tanto, este indicador permite aproximarse al número de empresas que disponen de personas empleadas, aunque no incluye empresas sin empleo o autónomos.

Coincidiendo con la fase de desescalada, se percibió una recuperación al producirse un progresivo reinicio de la actividad en algunos sectores. En junio se incrementan las cuentas de cotización un 4,7%, en julio un 4,5% y en agosto un 7,1%.

En el segundo trimestre de 2020, las empresas culturales rebajaron en conjunto dos tercios de la facturación con respecto al mismo periodo del año anterior. Esto supone una pérdida en la base imponible del IVA devengado del 67 % lo que equivale a 1,6 millones de euros.

El peso del empleo autónomo es muy significativo en el sector cultural de Navarra (40%), frente al 15,3% que suponen las personas autónomas para el conjunto de la Comunidad foral. Desde una perspectiva de género, el 41,1% del empleo cultural está ocupado por mujeres, y de este porcentaje el 35% son autónomas. Respecto a la contratación, la temporalidad supuso en 2019 nueve de cada diez contratos realizados, y cuatro de cada diez fueron a tiempo parcial.

La evolución de la afiliación a la Seguridad Social en el ámbito cultural, que venía registrando tasas de variación interanuales positivas, se estanca a partir de marzo de 2020 coincidiendo con el inicio de la pandemia. En el mes de mayo, había un total de 4.218 personas afiliadas, que suponen una pérdida del 1,1% en relación a marzo. A estas cifras habría que añadir aquellas personas que han finalizado un contrato y no se les ha renovado por falta de actividad relacionada con la crisis de la COVID-19.

A partir del mes de junio se inició una recuperación, han explicado, con tasas de evolución positivas en la filiación con respecto al mes anterior: +0,8% en junio, +0,6% en julio, +0,5% en agosto. En términos interanuales, al finalizar el segundo trimestre las personas afiliadas eran 83 menos (1,9%) en relación al mismo período del año anterior.

Entre mayo y septiembre apenas se han reducido las empresas del sector acogidas a un ERTE, que han pasado de 140 el 25 de mayo a 132 el 24 de septiembre. La mayoría, por lo tanto, mantiene el expediente activo y los datos de las prestaciones muestran que a partir de mayo las y los trabajadores han ido entrando y saliendo de la situación de ERTE.

A finales de mayo eran 779 las personas afectadas por un ERTE, el 80% por suspensión temporal de su relación laboral, el 20% por reducción de la jornada laboral. Según la encuesta, cerca de un tercio de los trabajadores del sector son quienes están afectados por una situación de ERTE.

Hasta el 25 de mayo, las personas afectadas por ERTE en el sector de la cultura continuaban en situación de alta a la Seguridad Social y no había personas afectadas por expedientes de extinción.

Además de las fuentes estadísticas, el estudio se nutre de encuestas realizadas a los agentes culturales de Navarra para disponer de una información más desagregada, específica y cercana a la realidad de las empresas y profesionales de la cultura. La encuesta recoge información sobre la actividad, empleo, ingresos y gastos, acciones y medidas que han adoptado para afrontar la crisis, así como su valoración de la situación y expectativas de futuro.

El objetivo es generar un panel de indicadores con información dinámica y actualizada de las fuentes estadísticas y resultados de la encuesta. Esto permitirá valorar el impacto durante todo el año 2020 - y su contraste con la situación anterior a la COVID-19 y adoptar medidas de apoyo a los sectores culturales, ha indicado el Ejecutivo.