15 indicios que la sentencia ni menciona

06.12.2020 | 01:46
El policía, en el juicio, sentado en el banquillo de los acusados.

En las 108 páginas del recurso queda patente la indignación de la acusación por la absolución del policía, que no valora gran material probatorio

en el recurso contra la sentencia absolutoria, el letrado de las víctimas de la agresión sexual, José Luis Beaumont Aristu, desgrana hasta 20 indicios existentes, a quince de los cuales la sentencia absolutoria no hace la más mínima referencia. Dichos indicios los refrendan pruebas documentales, periciales y testificales de altos mandos de la Policía Nacional que declararon en el juicio en contra del acusado.

– El acusado se encontraba trabajando en la UFAM (Unidad de Familia y Mujer de la Policía Nacional) el día 19 de diciembre de 2016, en el mismo momento en que se reciben los primeros datos de la agresión sexual y se inicia la investigación; ese día sólo trabajaba en la unidad policial 3 policías, uno de ellos el acusado.

– Desde el mismo momento del inicio de la investigación policial, ya se conocían en la UFAM y estaban a disposición de todos los policías que la integraban muchos datos que permitían al acusado identificar a su cuñado como uno de los autores de la agresión sexual: nombre de la víctima, lugar donde ocurrieron los hechos, bar donde contactaron...

–Teletaxi facilitó el día de inicio de la investigación los servicios prestados la mañana del 8 de diciembre en la que ocurrió la agresión sexual. En dicha lista se incluye un servicio al portal del piso del cuñado del policía, y también figuraba su número de teléfono. Todos los agentes de la UFAM conocían esa lista y direcciones.

– Al día siguiente de que el cuñado estuviera identificado como sospechoso y que se le iba a detener, el policía absuelto no acudió al trabajo y alegó gastroenteritis. Evitó estar presente en el arresto y registro domiciliario.

– Días antes de iniciarse la investigación por la doble agresión, el policía comenzó a buscar en las bases de datos policiales todo lo que hubiera sobre personas apellidadas igual que su cuñado. En una base de datos específica de Policía Nacional buscó todas las denuncias presentadas en Pamplona desde el día 9 de diciembre hasta la fecha de la detención.

– El policía absuelto nunca avisó a sus superiores de su relación familiar de cuñado con uno de los investigados. Dicha relación se descubrió de modo más que casual al identificar la jefa de la UFAM a una niña cuya foto tenía el detenido en su móvil como hija de un policía de su unidad. El detenido se resistió a admitirlo.

– Ninguno de los dos acusados de la violación mostraron sorpresa alguna por la detención. Los policías que las practicaron, con amplísima experiencia en estos arrestos, dijeron que "parecía que nos estaban esperando", y su convencimiento de que se preavisó a los detenidos. La madre de uno de los arrestados le dijo a los policías que su hijo ya le había dicho que había mujeres malas que mentían.

– Un policía foral amigo de los dos detenidos, investigado también en el sumario de la doble agresión sexual, declaró también que la madre del segundo detenido sabía perfectamente el motivo de las detenciones y que éste era por los hechos de la doble agresión sexual ocurridos el día 8 de diciembre.

– A pesar de que el acusado lo negó, mantenía con su cuñado unas relaciones fluidas y de confianza, hecho admitido al declarar por su cuñado.

– Los dos detenidos prepararon con antelación sus declaraciones en la Policía, que fueron idénticas y evidencia que fueron preavisados.

– Los dos detenidos, en los días y en las horas previas a sus detenciones, borraron numerosos archivos de sus teléfonos móviles, muchos de ellos no recuperados.

– Después de que la policía científica de Policía Nacional de Madrid extrajera los datos de los dos teléfonos móviles intervenidos a los dos detenidos, enviándolos a Pamplona en un disco duro externo, que contenía "todo lo extraído, tanto lo borrado como lo no borrado", el informe del teléfono del cuñado del policía desapareció en dependencias policiales, misteriosamente y para siempre, después de que el citado disco duro fuera devuelto a Madrid una vez borrado en la jefatura de Pamplona todo su contenido.

– Llama la atención que escasos días antes de que este informe pericial del contenido del teléfono móvil del cuñado del policía absuelto llegara a Pamplona, la policía judicial informó al juzgado que esperaban recibirlo para comprobar si en ese contenido había datos que incriminaran al policía con el preaviso a los investigados.

– Las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad del interior del bar del casco viejo pamplonés donde comenzaron a ocurrir los hechos denunciados como agresión sexual también desaparecieron en dependencias policiales de Pamplona.

– También en la comisaría desaparecieron varios de los partes diarios de trabajo internos de la UFAM correspondientes a los días críticos de la investigación policial en los que el policía acusado y absuelto intervino en la misma.

– Entre un mes y siete meses después de ser detenidos los dos acusados por la doble agresión sexual, e intervenidos sus teléfonos móviles, el del cuñado del policía ahora absuelto se activó (se encendió) en dos ocasiones en dependencias policiales, eliminándose en ambas ocasiones numerosos archivos del mismo que habían sido creados en diciembre de 2016.