Incertidumbre ante la reapertura de interiores en Iruña

Varios establecimientos de Pamplona sopesan no abrir el interior de sus comedores y seguir con las terrazas - Los restaurantes que no tienen espacio en el exterior se inclinan por abrir únicamente al 30% del aforo

16.05.2021 | 02:12
Alberto Díaz, camarero del Asador Aralar, prepara las mesas para este lunes.

La apertura en desescalada de interiores llena de polémica las calles de Iruña. Varios son los hosteleros y hosteleras indignadas por "las formas" en las que se enteraron de cómo abrir los interiores de sus establecimientos este lunes. Varios negocios como el Europa, Café Iruña o el Bar Otano siguen sin tener claro qué ocurrirá. "Vivimos en una incertidumbre constante, nos enteramos el viernes de cómo iban a ser los horarios pero seguimos sin saber y entender qué va a pasar con esta desescalada", explicaron desde el Café Iruña.

Aunque la apertura de interiores multiplicó la venta de medidores de CO2, varios son los establecimientos que tienen dudas de utilizarlos. "No estamos seguros qué opción utilizar, ya que usar los medidores no garantiza el 100% por la distancia de seguridad y para eso abrimos con el 30% del aforo o directamente nos quedamos con la terraza", informó desde Café Iruña.

Prefieren las terrazas "Contamos con una terraza bastante amplia, por lo que abrir el interior no es algo que estemos contemplando", señaló el Café Iruña. Como ellos, varios locales de la Plaza del Castillo y alrededores prefieren continuar con el servicio de terrazas, "ya que la apertura de interiores produce un mayor gasto y más servicio de camareros que ahora mismo no podemos garantizar", destacaron desde otro establecimiento. La incertidumbre y los nervios abundan entre los bares y restaurantes de Pamplona qué prefieren "ir a lo seguro" y aprovechar el buen tiempo que se aproxima con las terrazas, "ya que el cierre de interiores a las 22 horas no les garantiza nada", destacó otro establecimiento. "Hay gente que al quitarse el toque de queda parece que se piensan que el covid ha desaparecido y el viernes a la noche las terrazas parecían sacadas de un día de San Fermín"; se quejaba otro hostelero.

El malestar por la falta de información sobre las medidas por parte del Gobierno y la actitud de ciertos clientes, lleva a los bares a tener una actitud cortante ante la esperanza de volver a una normalidad en su actividad. Otros locales del Casco Viejo de Pamplona no quisieron valorar esta nueva normativa ya que "parece que tenemos la culpa de que las personas que vienen a tomar algo no respeten las medidas covid en nuestros establecimientos", enfatizó un camarero.

Algunos establecimientos no cuentan con la suerte de contar con una terraza propia, o se benefician de los espacios cedidos para poder poner algunas mesas. Por lo cual no se lo piensan dos veces a la hora de reabrir sus comedores. "Nosotros si que tenemos medidores de CO2 y abriremos este lunes", señalaron desde el Bar Otano. Este local de la calle San Nicolás de Pamplona reabrirá al 100% del aforo permitido con las distancias de seguridad correspondientes, lo que estiman que supondrá reducir el número de mesas a la mitad que antes de la pandemia.

En la misma calle, el Asador Aralar continúa con la incertidumbre de cuál será su destino mañana a la hora de abrir. "No tenemos claro si abriremos al 30% o con el medidor, es una cosa que deben valorar los jefes", expresó Alberto Díaz, camarero del Asador Ararar. Aunque si hay algo que tienen claro es que abrirán sus puertas. "Por ahora estamos limpiando el local entero, preparando mesas y dejando todo dispuesto para este lunes, sea la opción que sea", detalló. "Hay que mirar bien la normativa y el nerviosismo es normal a la hora de tomar la decisión ya que están mareando bastante a la hostelería con el cambio constante de restricciones", señaló.

Solidaridad ciudadana La gente de Pamplona apoya a la hostelería en este momento. "Están mareando a los pobres hosteleros, cada día es una nueva y es normal que ya no sepan qué pueden hacer y que no", declaró Beatriz Jiménez, una joven que disfrutaba de una cerveza en la terraza de la Tasca de Don José. "Es normal su indignación, sobre todo en los que no cuentan con terraza propia y su actividad se limita a las 22 horas y ver como bares vecinos que cuentan con terraza pueden continuar sirviendo y teniendo gente consumiendo más horas", expresó Irune Lareki, una vecina de la Milagrosa. "Suena egoísta decir que consumiré en los bares en los que pueda permanecer más horas o no tenga esa presión horaria sin sentido al no haber toque de queda", señaló Andrea Baztán, vecina del Ensanche, pero "la culpa no es de ellos ni nuestra".

"Contamos ya con los medidoders de CO2 para poder abrir sin problemas este lunes"

Bar Otano

"No sabemos si vamos a poner medidores o no, pero lo que sí tenemos claro es que abriremos"

Alberto Díaz

Asador Aralar


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