¿Por qué se me alteró la regla con la vacuna?

28.11.2021 | 17:20
La ginecóloga Elena Lázaro.

Con el inicio de la vacunación contra la covid-19, ha habido un aumento de consultas por trastornos menstruales puntuales y, en general, leves. A día de hoy no se ha constatado relación pero, de estudiarse esta posibilidad en la fase de ensayo clínico, se podría haber evitado la preocupación de las afectadas.

Desde el inicio del proceso de vacunación contra la covid-19 y, fundamentalmente, a raíz de recibir la segunda dosis, en los trece Centros de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva (CASSYR) del Área de Pamplona han constatado "un aumento relevante de consultas de mujeres por alteraciones menstruales puntuales, siempre muy puntuales". Así lo indica la jefa de sección Elena Lázaro García, quien aclara que "no son médicamente relevantes, aunque, en el momento en que se genera una consulta, ha existido una preocupación previa que probablemente hubiera sido innecesaria con una información adecuada" a las personas afectadas.

En este sentido, la ginecóloga explica que "así como a lo largo de la pandemia ha habido, en determinados momentos, un aumento en los trastornos menstruales –fundamentalmente por estrés o por cambios de hábitos: de alimentación, de actividad física...–, desde el inicio de la vacunación y, sobre todo, en relación a la segunda dosis, nuevamente ha habido un aumento de consultas que nos había llamado la atención", si bien no se puede cuantificar.

No hay datos, porque los trastornos menstruales son de los motivos de consulta más frecuentes, en muchas ocasiones son pasajeros sin una causa que los justifique y porque, en el caso de la vacunación, no se ha descrito que existiera una relación, por lo que muchas mujeres y profesionales sanitarios no consideraban una posible asociación con la inoculación que habían recibido.

Cuáles son las más frecuentes

"Sangrado fuera de menstruación, cantidad más abundante, dolor y sangrado ya en la menopausia"
En relación a las vacunas, las alteraciones menstruales más frecuentes "han sido fundamentalmente sangrados fuera de la regla, un poco antes de lo que correspondería; cantidad de sangrado más abundante; dolor mayor asociado al periodo; o, más raramente, sangrado después de que ha finalizado la etapa menstrual de la mujer, ya en la menopausia", señala.

En cuanto a la gravedad de estos problemas, la especialista expone que "estamos viendo que son muy puntuales. Es en torno a un ciclo, no suele persistir prácticamente y, por tanto, no suponen un problema de salud. El sangrado o dolor mayor en personas con reglas ya abundantes o dolorosas quizás pueda suponer una necesidad de consultar, pero sólo por necesitar alguna medida adicional".
No obstante, la doctora Lázaro pone de manifiesto que "en este tema vamos detrás de la información". Así, señala que, cuando se llevan a cabo los ensayos clínicos de las vacunas, "quizás se debería haber estudiado si podía ser frecuente que hubiera una alteración menstrual para haber podido informar adecuadamente", como así hacen cuando advierten de que puede provocar dolor en el brazo o fiebre las primeras 48 horas. "En lugar de adelantarnos y dar una información del posible efecto de la vacunación desde el principio, para que se considere una variación normal, vamos detrás", ilustra.

Por qué se produce

"Una expresión más de que tu sistema inmune se ha activado"
Tras volver a lamentar que este efecto secundario no se haya estudiado en la fase de ensayo clínico, la ginecóloga apunta la teoría que considera más plausible de por qué se producirían estas alteraciones menstruales: "El endometrio, que es la capa que reviste el útero por dentro, que se desprende al principio de cada ciclo y se conoce como regla, está lleno de células inmunitarias. Como órgano inmunitario, los cambios en la regla significarían que nuestro sistema inmune ha reaccionado con la vacuna. Esta es la explicación que parece que cobra más fuerza, aunque todavía quedaría mucho por estudiar".

Este tipo de problemas, afirma la jefa de sección de los CASSYR del Área de Pamplona, no suele requerir tratamiento: "Quizá en algún caso de un sangrado más abundante, para controlarlo y no aumentar el riesgo de que derive en una anemia, pero la verdad es que ningún facultativo hemos podido recordar algún caso que haya sido necesario algo así".

Preguntada por cuándo se debería consultar al médico por un problema de este tipo, indica que "en general, para cualquier alteración menstrual, siempre consideramos tres ciclos. Si a partir de tres ciclos persiste el trastorno es cuando podría indicar que hay algo subyacente que está manteniendo esa alteración". No obstante, si presenta un dolor que no logra controlar o un sangrado que impresiona por ser muy abundante por duración o por cantidad, aunque sea puntual, hay que consultar. "En general, en el caso de la posible relación con la vacunación, no sería necesario consultar porque ha sido algo puntual, una expresión de una situación cambiante en el cuerpo pero no algo patológico, no algo que pueda acarrear un problema de salud", afirma.

Más perspectiva femenina

"Hay que tener en cuenta la salud de la mitad de la población y cómo expresamos los fármacos"
Como explica esta ginecóloga, hay fármacos que pueden afectar al ciclo menstrual y, por lo tanto, se debe informar sobre ello a la paciente. En este caso, por la crisis sanitaria, la situación tan particular no ha ofrecido posibilidades de cambio en el abordaje del estudio de las vacunas respecto a las tendencias previas. "Introducir la perspectiva que necesitábamos ahí hubiera sido muy interesante, porque consideras a una parte de la población muy importante y porque la información que podamos tener ahora no es la misma que hubiéramos podido tener en aquel momento", dice con pena, si bien es consciente de que la pandemia "ha sido tremenda y han ido estudiando los efectos que clásicamente se decían y además los graves para poder comercializar cuanto antes las vacunas".

La facultativa critica que, a la hora de los estudios de los fármacos, "no se tiene en cuenta el funcionamiento del cuerpo de prácticamente la mitad de la población. Es verdad que va cambiando y que se va introduciendo esa perspectiva poco a poco, pero, al final, es imposible que seas responsable de tu salud –llevando, por ejemplo, más material de protección si puedo sangrar más– si no tienes información". Y es que el hecho de que las consecuencias no sean graves a nivel clínico, "no quiere decir que no sean relevantes para las mujeres". Por ello, reclama que se tenga en cuenta "la salud de la mitad de la población y cómo expresamos los diferentes efectos de los fármacos que nos tomamos, ya que sabemos que hay diferencias muy relevantes a tener en cuenta".

Vacuna, protectora de salud

"En relación a la salud menstrual, las vacunas son seguras"
Respecto a la seguridad de las vacunas, Lázaro aclara que "existe información previa a los ensayos clínicos, en ensayos y en estudios posteriores por la que no se ha encontrado alteración de la fertilidad ni riesgo de aborto en relación a la vacunación". Añade que, de cara a la salud menstrual, "podríamos decir que las vacunas son seguras. La covid-19 también puede ocasionar alteraciones menstruales por diferentes mecanismos". Por todo ello, concluye que "considerando los posibles efectos perjudiciales de la covid-19, la mejor manera de proteger la salud en general y el ciclo menstrual en particular sería mediante la vacunación en conjunción con el resto de medidas recomendadas".

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