La pandemia dispara los casos de absentismo escolar en Navarra

La comisión de absentismo recibió 438 protocolos en 2020-21 cuando la media era de 128 por curso - En el primer trimestre 2.134 escolares faltaron más de un 20% a clase frente al millar de otros años

20.03.2022 | 18:09
Escolares, de camino a un colegio de la Comarca de Pamplona.

Muchos expertos aseguran que los menores han sido los grandes olvidados de esta pandemia. Se les ha definido como héroes y heroínas sin capa por su capacidad de adaptación a unas escuelas en las que las mascarillas, los confinamientos, los grupos burbuja y la enseñanza on line han sustituido a los abrazos, las excursiones o los partidos de fútbol y baloncesto en los recreos. Y sí, lo cierto es que el sistema educativo ha seguido rodando y avanzando. La vida sigue. Pero esta pandemia ha dejado secuelas en los centros escolares y su alumnado, y el Departamento de Educación trabaja para atajar algunas de los problemas y necesidades que ha dejado a su paso.

Uno de ellos es el absentismo escolar, que se ha disparado. Según datos del último Informe del Sistema Educativo del Consejo Escolar de Navarra, la comisión interdepartamental contra el absentismo y abandono escolar recibió el pasado 2020-21 un total de 438 protocolos, una cifra muy superior a la de años anteriores. Y es que en el último lustro, la media de protocolos fue de 128 por curso.

Los datos obtenidos en la comisión de absentismo, explica este informe, se complementan con una consulta al programa EDUCA para conocer las faltas de asistencia del alumnado en los centros de Infantil, Primaria y ESO durante el primer trimestre. El curso pasado, el número de estudiantes que faltó más del 20% del horario lectivo (más de 80 faltas) en el primer trimestre ascendió a 2.134, de los cuales 1.819 estudiaban en la red pública y 315 en la concertada. Una cifra muy superior a las 1.067 escolares del curso 2019-20, los 911 de 2018-19 o los 1.359 de 2017-18. "La pandemia ha fomentado el absentismo escolar y tenemos que trabajar para que los controles funcionen y para que las familias vuelvan a confiar en los centros", asegura Alicia Ruiz Oria, responsable del Negociado de Necesidades Educativas del Departamento de Educación.

La comparativa de las cifras de absentismo por etapas muestra como el pasado curso, el primero tras la irrupción de la pandemia, las ausencias se centraron sobre todo en los cursos de Primaria. Así, en 2020-21, 1.123 estudiantes de Primaria (6-12 años) faltaron más del 20% del horario lectivo frente a los 330 del curso anterior. También creció en 1º de ESO mientras que en Infantil y en 3º y 4º de ESO se redujeron.

Para combatir estas ausencias reiteradas, Educación cuenta desde 2015-16 con las figuras de los promotores escolares a las que este curso se han unido otras denominadas unidades de acompañamiento. Ambas van más allá de la función docente y tienen un papel más cercano a la orientación y mediación con el objetivo de alcanzar el éxito escolar.


Aparecen antes los problemas de conducta


El incremento del absentismo escolar, que confían en que sea coyuntural, no es la única consecuencia negativa que ha dejado la pandemia. Desde el Departamento de Educación advierten de algunas de las problemáticas que está observando el profesorado, tanto tutores como especialistas, en las aulas navarras. Entre los más pequeños lo que más preocupa es la falta de límites con la que llegan a las escuelas. "Tenemos la sensación de que en casa nos hemos relajado con los límites y las normas. Observamos mucha laxitud y eso se nota en el saber estar, en la atención, en que son menos autónomos... Vienen menos trabajados que como venían antes de la pandemia", explica Ruiz, que añade que "cuando volvían a clase después de un confinamiento era como volver a empezar".

Asimismo, el profesorado también coincide en que algunos escolares están "más irascibles, más enfadados", unos comportamientos que se observan con más frecuencia conforme avanza la edad en Primaria y ESO. "Se han disparado los problemas de conducta y cada vez surgen antes. Antes se observaban a partir de ESO y ahora se están dando en el segundo ciclo de Primaria (3º y 4º curso). Hablamos de conductas desafiantes, disruptivas e incluso agresiones físicas y psicológicas a alumnado y profesorado", señala Ruiz, que insiste en que estas situaciones son consecuencia de la "laxitud" instalada en muchos hogares. "Nos hemos relajad y creo que esa educación se recibe en casa". Este curso se han realizado 315 invervenciones por problemas de conducta.

Esta responsable del Departamento pone el foco también en el excesivo uso de las pantallas y las redes sociales. "Cada vez tienen móviles con menor edad y los confinamientos han incrementado el tiempo que pasan delante de las pantallas. Están enganchados. Muchas familias por distintas circunstancias optan por dejar el móvil a los pequeños para que no les molesten y es un error", reflexiona Ruiz. Al hilo de esta situación se refiere al incremento de los casos de TDAH (trastorno del déficit de atención e hiperactividad). "Cada vez se diagnostica más pero a veces es difícil saber cuántos son niños que tienen TDAH y cuántos son casos de problemas de inatención", remarca.

En opinión de Ruiz, las situaciones que se están viviendo en las aulas no son consecuencia de un problema de recursos "porque no ha habido tantos recursos humanos y materiales como ahora". Ahora bien, en el Departamento de Educación son conscientes de la necesidad "acuciante" de atajar este incremento de los problemas de conducta. "Apostamos por la formación en problemas de conducta y resolución de conflictos y por dotar de herramientas y metodologías para reconducir estas conductas, que no se extiendan, que no se normalicen", explica Ruiz.

La respuesta está en la formación y en promover nuevas metodologías que den respuesta a las necesidades de nuestro alumnado, cada vez más diverso. "La nueva ley nos ampara en estas nuevas metodologías, hay que ofrecer al profesorado formación y herramientas para dar respuesta a una sociedad cambiante", asegura esta responsable del Departamento, que remarca que "es un camino largo, no se hace de un día para otro".


Salud mental


Otra de las cuestiones que preocupan es el incremento de los problemas de salud mental. "En Atención Domiciliaria antes sólo se atendía a alumnado de oncología o otras enfermedades graves pero ahora tenemos casos de salud mental. Chavales que tienen fobia escolar, que no quieren salir de casa...", explica la responsable del Negociado de Necesidades Educativas.

Numéricamente son pocos pero es algo nuevo que preocupa y ocupa en el Departamento. "De los 37 alumnos y alumnas atendidos por el programa de Atención Domiciliaria 11 presentan dificultades por Salud Mental, por el momento, aún queda curso y siguen llegando las solicitudes. El curso pasado se atendieron 13 casos con dificultades de salud mental en todo el curso", señala Ruiz, que asegura que se está impulsando un trabajo en red coordinado con centros de salud y el centro infanto juvenil.

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