Absuelto de conducir ebrio en Ansoáin porque tardaron una hora y media en hacerle la etilometría

El acusado declaró que ingirió cerveza tras chocar con un vehículo aparcado

15.02.2021 | 19:58
Un camarero tira una caña en un establecimiento hostelero..

El Juzgado de lo Penal número 3 de Pamplona ha absuelto a un conductor de circular bajo la influencia del alcohol porque la prueba etilométrica que le realizó la Policía Foral, en la que triplicó la tasa legal, tardó en realizarse más de una hora y media después de que golpease una furgoneta aparcada en Ansoáin.

El representante del Ministerio Fiscal solicitaba la condena del acusado como autor de un delito de conducción de vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de las bebidas alcohólicas y la imposición de una multa de 2.700 euros, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo de 18 meses. La defensa, ejercida por el abogado Francisco-Javier Moreno Vidal, interesó la libre absolución al sostener que los resultados en la etilometría obedecieron a una ingesta de bebidas alcohólicas posterior a la conducción e inmediatamente anterior a las pruebas.

Según los hechos declarados probados por la sentencia, con anterioridad a las 18.00 horas del 22 de febrero de 2020, el acusado circulaba por la calle Rigoberta Menchú, donde perdió el control del vehículo y colisionó con una furgoneta, que, por el impacto, a su vez golpeó contra un turismo. Los agentes de Policía Foral que acudieron al lugar "aproximadamente 1 hora y 20 o 30 minutos más tarde", precisa la resolución, le apreciaron síntomas de ebriedad y en las pruebas etilométricas que le practicaron sobre las 18.39 horas dieron los resultados positivos de 0,75 y 0,77 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.

La sentencia indica que el acusado manifestó que había bebido "cuatro cañones de cerveza, pero después de haber tenido el accidente", y que éste se produjo porque se despistó al saludar a un conocido y que por eso golpeó el vehículo aparcado. "Esta versión de los hechos no ha quedado desvirtuada por las declaraciones de los agentes de la Policía Foral, ya que los mismos no vieron al acusado conducir ni vieron el accidente y, como se deduce de las declaraciones de los testigos, acudieron al lugar una hora y media más tarde de haberse producido el golpe", subraya la juez, que decide absolver al acusado.