La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha alertado sobre los riesgos visibles e invisibles, incluso penales, que implica la publicación de imágenes de terceros, ya sean reales o generadas mediante inteligencia artificial.
El organismo advierte también sobre el uso irreflexivo de herramientas de IA para generar o modificar fotos y vídeos, aunque sean considerados banales o lúdicos, ya que pueden suponer un tratamiento de datos personales sin el consentimiento de la persona afectada.
Situaciones de alto riesgo y pérdida de control
La AEPD presta especial atención a casos de alto riesgo, como desnudos, sexualización y contenido íntimo sintético, la erotización o atribución de hechos falsos que puedan afectar la reputación, así como la descontextualización de imágenes o contenidos que involucren menores o personas en situación de vulnerabilidad.
Además, la pérdida de control sobre las imágenes es un problema habitual: que una foto esté en un grupo de mensajería no equivale a una autorización general para subirla a herramientas de IA, transformarla o difundirla. Una vez en la plataforma, la imagen deja de estar bajo control del usuario y puede ser procesada, almacenada o compartida por un tercero.
Consecuencias legales y protección de derechos
La AEPD subraya que una imagen identificable constituye un dato personal, aunque haya sido generada por IA, y que su uso sin consentimiento puede afectar honor, intimidad y propia imagen.
Incluso los usos aparentemente triviales o humorísticos pueden tener consecuencias, sobre todo cuando los contenidos atribuyen a alguien hechos o conductas que no ocurrieron, con efectos negativos sobre su reputación, relaciones personales o posición social y profesional. En caso de indicios claros de delito, la investigación y persecución penal corresponde a las autoridades policiales, Fiscalía u órganos judiciales.