En una época en la que parece que siempre hay alguien dispuesto a decirnos cómo vivir mejor, dormir más, comer más sano o alcanzar la felicidad, cada vez son más las voces que alertan de un fenómeno que los expertos ya han bautizado como la "fatiga del bienestar".

La presión constante por alcanzar una vida perfecta, impulsada por las redes sociales, los gurús del autocuidado y la industria del bienestar, está generando el efecto contrario en muchas personas. La búsqueda de la vida perfecta ha derivado en una especie de competición invisible donde dormir mejor, comer más sano, entrenar más o meditar a diario deja de ser un bienestar real para convertirse en una obligación más.

¿Estamos obsesionados con nuestra salud y bienestar? Pexels

La obsesión por la salud y el rendimiento personal puede terminar generando exactamente lo contrario a lo que promete: más ansiedad, más comparación y menos equilibrio real en la vida cotidiana.

Frente a esta tendencia, la influencer fitness Lucía Aguado, conocida en redes como @thesaiyankiwi, ha lanzado una reflexión que se ha vuelto viral y que ha provocado miles de reacciones.

"Necesitas consumir menos"

A través de un vídeo compartido en sus redes sociales, Aguado quiso enviar lo que ella misma definió como un "recordatorio de amiga" para quienes sienten que necesitan comprar constantemente nuevos productos para mejorar su salud.

"No necesitas gafas de luz azul, necesitas dejar de ver TikTok a las 12 de la noche", afirma la creadora de contenido. Su mensaje continúa desmontando algunas de las tendencias más populares del mundo del bienestar. Por ejemplo, tampoco es imprescindible invertir en las populares zapatillas 'barefoot' si antes no se trabaja algo mucho más básico: "Entrenar tus pies".

Calzado barefoot cómodo para hombre en color beige. be lenka

La influencer también pone el foco en otro de los hábitos cada vez más extendidos. "No necesitas un despertador solar. Necesitas dejar de mirar el móvil nada más levantarte", asegura.

Su reflexión alcanza también al mercado de los suplementos, uno de los sectores que más ha crecido en los últimos años. Aguado sostiene que muchas personas buscan soluciones rápidas en vitaminas o complementos cuando el problema real puede estar en la alimentación diaria.

"No necesitas más suplementos. Necesitas comer más durante el día, especialmente carbohidratos", afirma.

Aguado alerta sobre la “fatiga del bienestar” y critica la obsesión por los hábitos saludables extremos. Instagram.com/thesaiyankiwi

"Necesitamos consumir menos y vivir más"

La creadora de contenido también cuestiona la dependencia creciente de dispositivos que monitorizan constantemente la salud, desde relojes inteligentes hasta aplicaciones que registran el sueño.

"No necesitas que un aparato te diga cuánto has dormido", señala. Del mismo modo, considera que tampoco es necesario apuntarse a determinadas carreras o retos deportivos únicamente para demostrar algo a los demás o a uno mismo.

La conclusión de su mensaje es tan sencilla como contundente: "Necesitamos consumir menos y vivir más".

Lucía Aguado reflexiona sobre la obsesión por la vida saludable. Instagram.com/thesaiyankiwi

Una aplaudida reflexión

La reflexión no ha tardado en hacerse viral y ha recibido el respaldo de miles de seguidores. Entre quienes han aplaudido sus palabras se encuentra el divulgador sanitario y farmacéutico Guillermo Martín, conocido en redes sociales como @farmaenfurecida, que reaccionó con un escueto pero significativo mensaje: "Gracias, leches". El farmacéutico también ha compartido el mensaje a través de sus propias redes sociales. “Se tenía que decir”, asegura.

Más de 4,900 "me gusta" en Instagram y otros tantos miles en X (antiguo Twitter), donde muchos usuarios aprovecharon además para aportar sus propias reflexiones sobre la saturación de consejos que circulan en internet. Uno de los comentarios más aplaudidos resumía así el sentir general: "No necesitas aplicar todo lo que lees en redes sociales. Necesitas escuchar a expertos y desarrollar un mayor espíritu crítico. Lo de fomentar el espíritu crítico se nos ha ido un poco de las manos".

Un debate que vuelve a poner sobre la mesa una pregunta cada vez más presente: ¿hemos convertido el bienestar en una nueva fuente de estrés?