El Atlético de Madrid lleva varios años trabajando para reforzar su presencia internacional, pero Asia se ha convertido en uno de sus grandes objetivos estratégicos. Y para lograrlo ha encontrado un aliado inesperado: el K-pop, uno de los mayores fenómenos culturales y comerciales del planeta.
BTS regresó el pasado fin de semana con sus conciertos en el Estadio Metropolitano de Madrid, primeros en la capital. RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y JungKook regresaron a los escenarios tras varios años sin actuar juntos para presentar su nuevo trabajo, Arirang, hubo un detalle que no pasó desapercibido para los miles de asistentes ni para millones de seguidores en redes sociales.
Suga, uno de los integrantes más populares del grupo, apareció vistiendo la nueva camiseta del Atlético de Madrid incluso antes de su presentación oficial. Una imagen que se viralizó en cuestión de minutos y que multiplicó la visibilidad de la nueva equipación entre los seguidores del grupo, conocidos como ARMY, una de las comunidades de fans más grandes y activas del mundo.
Una estrategia de marketing diseñada al milímetro
Lejos de tratarse de una simple elección de vestuario, la aparición de Suga con la camiseta rojiblanca responde a una estrategia cuidadosamente planificada entre el Atlético de Madrid y el universo del K-pop.
El objetivo es claro: acercarse a millones de consumidores asiáticos aprovechando el enorme poder de influencia de las grandes estrellas surcoreanas, capaces de convertir cualquier producto que utilizan en un fenómeno viral.
No es casualidad. El Atlético busca abrirse camino en un mercado especialmente complejo como el surcoreano. Impulsado por la llamada "Hallyu" o "Ola Coreana", el fenómeno de expansión cultural que desde hace más de dos décadas ha convertido a Corea del Sur en una potencia mundial del entretenimiento (con sectores como el K-pop, los K-dramas, el cine coreano, la K-beauty, la moda o incluso la gastronomía); el equipo de marketing y su dirección deportiva buscan unirse y generar nuevas estrategias e influencia entre las nuevas generaciones de todo el mundo.
Pocas industrias generan hoy tanta capacidad de prescripción como la del entretenimiento surcoreano. Un simple gesto de uno de sus artistas puede disparar las búsquedas en internet, agotar productos en cuestión de horas o convertir una marca en tendencia mundial.
De Stray Kids a BTS: el Atlético refuerza su apuesta por Corea
No es la primera vez que el Atlético de Madrid utiliza el fenómeno del K-pop para impulsar su imagen internacional.
El club ya había estrechado lazos anteriormente con Stray Kids, otro de los grandes referentes de la música surcoreana a nivel internacional. Durante su gira mundial dominATE, el grupo actuó en el Metropolitano y uno de sus integrantes, Changbin, fue invitado por el club para realizar el saque de honor antes de un partido oficial.
Aquel gesto tuvo una enorme repercusión en redes sociales, especialmente en Corea del Sur, Japón y otros países asiáticos, donde el grupo cuenta con millones de seguidores. Además, Changbin pudo conocer personalmente a Antoine Griezmann, uno de sus futbolistas favoritos, generando imágenes que acumularon millones de visualizaciones.
Ahora, con la aparición de Suga luciendo la nueva camiseta rojiblanca, el Atlético vuelve a demostrar que su apuesta por conectar con el público asiático va mucho más allá de una acción puntual.
El club entiende que los grandes artistas del K-pop son algunos de los mejores embajadores posibles para llegar a un público joven, digital y con un enorme poder de consumo.
No hay que olvidar que cada prenda, accesorio o marca que utilizan artistas como BTS suele experimentar un aumento inmediato en búsquedas, ventas e impacto mediático, un fenómeno que ya han aprovechado compañías de moda, tecnología, cosmética o lujo.
El fútbol no quiere quedarse al margen
La siguiente parada de esta estrategia llegará sobre el césped. El Atlético de Madrid ya ha confirmado una gira de pretemporada por Corea del Sur, donde disputará un atractivo encuentro frente al Manchester City en Seúl.
La combinación de partidos de primer nivel, campañas de marketing y colaboraciones con algunas de las mayores estrellas del entretenimiento asiático pretende consolidar la presencia del club en uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento para el fútbol europeo.
El Atlético quiere conquistar Asia. La cuestión ahora es si el poder del K-pop será el impulso definitivo para convertir al club rojiblanco en una marca global también al otro lado del mundo.