Los astronautas de la histórica misión Artemis II preparan su regreso a Tierra tras 10 días en el espacio alrededor de la Luna, incluyendo un sobrevuelo por su lado oculto. Tras varias maniobras de ensayo, se prevé que  a las 20:07 del este estadounidense o 17:07 de la costa oeste (hora del Pacífico) -esto es, las 02:07 en la península- tendrá lugar, según las previsiones de la NASA, el amerizaje de la nave frente a la costa de San Diego, California.

El regresó de la nave Orion es extremadamente complejo. La preparación es milimétrica. Nada puede fallar porque el más mínimo error puede ser catastrófico. Orion entrará en la atmósfera terrestre a casi 40.000 kilómetros por hora, alcanzando una temperatura de hasta 3.000 grados centígrados, al límite del escudo térmico que protege a la nave. Antes de ese instante, la nave ejecutará una última corrección de trayectoria que fija un parámetro clave: el ángulo de entrada, entre 5 y 7 grados. Demasiado pronunciado implicaría un exceso de temperatura y fuerzas G (medida que determina la aceleración producida por la gravedad terrestre); demasiado bajo, el riesgo de rebotar en la atmósfera y perderse en el espacio. Con el módulo de servicio ya separado, Orion entra en las capas altas envuelta en plasma, lo que provoca un apagón temporal de comunicaciones mientras el escudo térmico ablativo absorbe el calor extremo.

Descenso controlado a baja velocidad

Superada la fase más violenta del descenso, la velocidad se reduce progresivamente hasta dar paso al sistema de paracaídas. A unos 7.600 metros se despliegan los primeros dispositivos piloto, seguidos por los de frenado y, finalmente, los tres principales. En total, 11 paracaídas transforman una caída hipersónica en un descenso controlado de apenas 30 km/h.

Mission Artemis II

El Retorno de la Luna

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Protección Térmica

Reentrada Atmosférica

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El amerizaje se producirá en el océano Pacífico, frente a la costa de California. Aunque la velocidad es baja, el impacto sigue siendo delicado y depende de factores como el oleaje o el viento. Una vez en el agua, Orion activa su sistema de flotación para estabilizarse y facilitar la recuperación.

Equipos de rescate de la Marina estadounidense, desplegados con antelación, asegurarán la cápsula y extraerán a los astronautas, que serán trasladados a un buque para las primeras revisiones médicas. Solo entonces, la NASA podrá dar por completada la misión.