Hay eventos que no admiten un ensayo general y otros que permiten un pequeño margen para anticiparse. Este es el caso del eclipse total de Sol previsto para el 12 de agosto de este año, un fenómeno extraordinario para el que se podrá realizar una especie de simulacro el próximo martes, 28 de abril.

La comunidad científica lleva tiempo apuntando a ese día de la primavera como una fecha muy especial y el motivo lo resume con claridad el físico y divulgador José Luis Crespo, conocido por su trabajo en Quantum Fracture. El experto señala que el Sol estará ese día prácticamente en el mismo lugar que durante el eclipse de agosto. Dicho de otro modo, quien quiera asegurarse de disfrutar de una buena vista del fenómeno tiene una oportunidad de oro para comprobarlo, haciendo un simulacro real.

Fases de un eclipse solar. Freepik

El sol en el horizonte

Este será el primer eclipse total visible desde la península ibérica en más de un siglo, pero Crespo advierte de que en esta ocasión habrá una dificultad añadida que no depende de telescopios ni de gafas especiales: "El sol no va a estar en lo alto del cielo, sino muy cerca del horizonte, al atardecer, lo que puede suponer un problema", señala el experto.

Montañas, edificios, árboles o incluso el propio perfil urbano pueden convertirse en un muro infranqueable justo en el momento decisivo. No será raro que, mientras en una zona se haga de noche en pleno día, a pocos kilómetros alguien no perciba más que un atardecer un poco más tenue de lo habitual.

Mapa interactivo

Para reducir la incertidumbre, hay herramientas como el mapa interactivo del Instituto Geográfico Nacional (https://visualizadores.ign.es/eclipses/2026), que permite analizar el relieve y prever si una montaña puede impedir la observación. Pero ni siquiera esa tecnología es capaz de afinar tanto como para tener en cuenta los obstáculos más cercanos como edificios o árboles. Ahí es donde entra en juego la prueba de fuego que propone Crespo.

Así, el 28 de abril, entre las siete y las nueve de la tarde, habrá que situarse en el lugar en el que se tenga previsto ver el eclipse y observar la puesta de Sol. Si el horizonte está limpio y el astro se ve sin interferencias, ese punto será válido también el 12 de agosto; si no, lo mejor será buscar otras alternativas.

Los mejores lugares para verlo

El eclipse durará algo menos de cuatro horas y media en su recorrido completo, aunque el momento de totalidad -ese instante en el que la Luna cubre por completo al Sol- será mucho más breve y, sobre todo, dependerá por completo de la ubicación. En España, la franja de totalidad atravesará buena parte del norte y este peninsular, dejando otras zonas con una visibilidad parcial.

Se verá en su totalidad en las siguientes capitales de provincia: A Coruña, Lugo, Oviedo, León, Zamora, Valladolid, Palencia, Segovia, Burgos, Soria, Santander, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Logroño, Guadalajara, Cuenca, Zaragoza, Teruel, Lleida, Tarragona, Valencia, Castellón de la Plana y Palma. Según Tutiempo.net, en el caso de Pamplona, será de un 99,9% y en Donostia, de un 99,6%.

Planificación

Para disfrutar de este fenómeno tan extraordinario, lleva todo lo que necesites. No te olvides de las gafas de protección o de unos prismáticos con filtro y de ropa cómoda si vas a subir a algún sitio alto. Fíjate en cuánto tiempo duda cada fase del eclipse para no perderte los momentos más espectaculares.

De esta forma, una buena planificación previa puede marcar la diferencia entre vivir plenamente este acontecimiento o quedarte a medias. Sin embargo, ten presente que siendo un fenómeno cuya visibilidad depende de la meteorología nada está garantizado y es que no hay nada más imprevisible que las nubes de verano.