BILBAO - Estibaliz Ortiz y todo el equipo de la emisora forman una gran familia radiofónica, empastada y en la que todos sus integrantes tienen muy claro que están al servicio de unos oyentes que demandan información clara y sin paños calientes sobre actualidad, entretenimiento y diversión. Ella no regatea esfuerzo, el conjunto de Onda Vasca tampoco. Se enfrentan a una sexta temporada llena de energía con importantes citas políticas y sociales, que desde dentro no se ve como complicada, sino interesante y apasionante.
Cinco años, seis temporadas, ¿la misma energía?
-Con más energía. Parece que cuando se habla de cinco años y seis temporadas se ha hecho ya bastante, y es cierto, pero queremos que cada vez se acerque más a la idea que tenemos de lo que tiene que ser Onda Vasca.
¿Ha habido cambios?
A un mes de la puesta en marcha de esta nueva temporada, yo estoy muy contenta. Ha habido importantes cambios que se han asignado a editores y presentadores.
¿Por ejemplo?
-Teníamos una deuda pendiente con dotar a Gipuzkoa con una programación propia, Olatz Yarzar está haciendo con el programa Gipuzkoako kale nagusia un trabajo excepcional. Llevábamos mucho tiempo intentando que haya una persona que trabaje desde Iruña y tenemos allí ahora mismo a Saioa Eseberri y se nota mucho. Tengo la percepción de que este va a ser un año muy gratificante.
Estamos a poco menos de un mes con la cita electoral en Catalunya, elecciones en 2015? ¿un año complicado?
-Desde la perspectiva de los que trabajamos en los medios de comunicación, no es un año complicado, es un año interesante. La experiencia de Escocia ha sido una lección de cómo se deben hacer las cosas. El trabajo que ha hecho Xabier Lapitz para el Grupo Noticias ha sido impresionante. Nos ha trasladado una lección de política, pero también de humanidad y respeto entre los diferentes.
Queda pendiente Catalunya.
-Lo de Catalunya está teniendo muchos picos, tuvimos una euforia desatada cuando terminamos el curso, a lo largo del verano hubo hechos importantes, está todo demasiado enmarañado como para saber lo que va a ocurrir finalmente. Creo que había unas expectativas más elevadas de lo que va a ocurrir.
En mayo elecciones municipales y forales.
-Además, con la renovación de nombres prácticamente en todas las listas de los partidos políticos; complicado está para los partidos políticos, pero no para los medios de comunicación.
Cubrir unas municipales sí que obliga a multiplicarse, ¿o no?
-Esto forma parte de la esencia de Onda Vasca, no es que en la emisora se multipliquen los panes y los peces, se hacen permutaciones con ellos. Cada vez que se inicia un curso ya sabemos los retos, lo que tenemos que afrontar y hacia dónde se tiene que equilibrar la balanza. Son unas elecciones con una raya muy fina entre lo local y lo general, pero tenemos un buen equipo, el mejor y son capaces de hacer lo impensable. Vamos a estar en todos los sitios donde debemos estar y el referente hoy es la información local, sin duda.
Los deportes despiertan y levantan pasiones.
-Cierto, y nosotros tenemos a profesionales que arrastran muchas de esas pasiones. Iñaki de Mujika es un peso pesado en la información deportiva. Tengo que decir que es una excelente persona, un gran compañero y periodista como la copa de un pino. Los grandes profesionales saben formar equipos, el que ha formado en deportes es impresionante.
Un puntal muy importante son los contertulios.
-Quiero mostrar mi agradecimiento a Jon Leonardo, Iñigo Zabalza y Xose Barreiro porque ellos empezaron con nosotros hace cinco años, la génesis de la emisora está con ellos. Pero somos conscientes de que hay que meter nuevas voces, no podemos estar ofreciendo al oyente siempre lo mismo? Pero esta gente nunca sale definitivamente. Confío en ellos como oyentes incondicionales, porque ellos han hecho posible Onda Vasca.
¿Hablamos demasiado de política y poco de lo que le interesa al ciudadano de a pie?
-Es cierto que la política está demonizada, lo que no me parece justo, es demagógico?
Quizá estén demonizados los políticos.
-Cierto, estamos asistiendo a un tiempo en el que la primera línea política, afortunadamente, no tiene sangre encima de la mesa, se puede trabajar de otra manera distinta.
¿Cuál es esa forma?
-Se hace política de otra forma, quizá es menos espectacular, pero siguen dando la cara. La política también es trabajar con los temas que a los ciudadanos nos interesan, ellos canalizan las peticiones que llegan de los votantes. Es injusta la ola de la demonización de la política.
El oyente también agradece los espacios más sociales, exentos de siglas o partidos.
-Si, de acuerdo, hay espacios que son más agradecidos. Pero no son más fáciles. Para tener los espacios que se dan en el programa de Kike, de Begoña o de Julen hay que trabajárselo y buscar al interlocutor adecuado, los temas. Eso no significa que lo que hacen los compañeros más vinculados a la política o la economía no tenga importancia. Hay espacios joya, soy una fan de Escuela de Padres, y fan de una persona que lleva en esta casa desde el principio, Jon Sustaxa y su programa de veterinaria.
Le gusta mucho el programa sobre el mar, Itsas tantak.
-Es otra joya el programa que presenta Edu Araujo. Animo desde aquí a que lo escuche todo el mundo, incluso aquellos que no sean oyentes nuestros que utilicen esta puerta para acceder un programa maravilloso. Este año tenemos la posibilidad de tener dos horas de Itsas tantak, merece la pena dejarlo todo los domingos, de diez a doce de la noche, y ponerte a escucharlo.
Cinco años después, ¿qué le pondría a la emisora?
-Soy una persona que antes que ser directora de Onda Vasca soy oyente. Me considero afortunada, a ver cuántas personas que trabajan en una empresa son consumidores del producto para el que trabajan y del que son responsables. En mi mesa de trabajo, tengo una carpeta con cuestiones pendientes. Me parecería muy injusto decir que es lo que le falta y no lo que sobra.
¿Qué le sobra?
-Gente con voluntad, que para ellos lo más importante es Onda Vasca. La gente cuando te viene a pedir algo, te lo está dando. En el 99,9% de las peticiones, la gente tiene razón, lo que pasa es que no siempre se puede. Vamos a hablar de lo que nos sobra: energía, ganas de trabajar y un objetivo, que la gente que ha estado siempre con nosotros lo siga estando, no se va a arrepentir.