pamplona. Fascinante. No podía definirse de otra manera el trabajo de Rinus Roelofs. Porque a él le fascina, y porque fascina a quien lo ve. Hasta el próximo 30 de octubre hay oportunidad de contemplar una muestra de la creatividad del artista holandés en el Planetario. Allí, la exposición Metamorfosis, que se enmarca en el II ciclo Arte, Ciencia y Tecnología. Miradas diferentes a una misma realidad que organiza el vicerrectorado de Investigación de la UPNA, invita a adentrarse en un universo propio y original que aúna arte y matemática, belleza y técnica, magia y orden.
Un ejemplo de creatividad humana y prodigio científico, de genio y sencillez. Así es Rinus Roelofs. El escultor y matemático, que impartirá hoy a las 19.30 horas una conferencia en el Planetario dentro del citado ciclo de la UPNA, acerca al público navarro una selección de esculturas y tapices con las que quiere rendir homenaje a M.C. Escher (Leeuwarden, Holanda, 1898), uno de los artistas que le inspira. "Otro es Leonardo Da Vinci", dice. A este último remiten las grandes esferas en madera que penden del techo en la exposición. Uno de los tres ejes de la misma. "Lo más llamativo de estas esferas es que están sueltas pero se mantienen unidas, y sin ningún elemento de ensamblaje entre las piezas, sin clavos, sin cola...", explica el artista, quien matiza que "si quitas un elemento de la esfera, ésta se desmorona". El sistema de construcción de estas piezas lo encontró Roelofs en Da Vinci, "él componía esbozos de este tipo y los utilizaba para hacer cúpulas", cuenta.
Otro eje de la exposición lo forman unas estructuras fijas y sólidas realizadas en acrilato cuyas partes se juntan deslizando las diferentes piezas (también sin ningún elemento de ensamblaje entre las mismas). "Y en este caso es justo lo contrario que en las esferas, por mucho que uno lo intente, las piezas ya no se pueden desunir, es imposible". Y el tercer eje son piezas "que a primera vista puede parecer que son dos estructuras superpuestas, pero si se miran de cerca, se ve que es una sola capa entrelazada, de manera que no se puede desunir", cuenta Rinus Roelofs, al tiempo que muestra una de sus tarjetas de visita, que como el resto de su obra también fascina, al estar realizada con esta misma técnica.
el ordenador, clave "El ordenador es una herramienta muy importante para mí", reconoce Rinus Roelofs. De hecho, el artista holandés empieza su proceso creativo con diseños en la computadora, "y una vez preparado el diseño, se puede aplicar cualquier material para hacerlo realidad", explica. Entre las técnicas más novedosas que emplea se encuentra la impresión tridimensional, que permite producir objetos tridimensionales a través de prensas especiales. "Es maravilloso, a partir de ese desarrollo puedo hacer cualquier cosa que me venga a la cabeza", dice Roelofs.
En Metamorfosis también exhibe varios tapices tejidos en Bélgica a partir de una máquina tejedora conectada al ordenador. "El resultado parece un tapiz hecho a mano, pero si fuese hecho a mano habría costado un dineral... Se crea a través de programas informáticos complejos que el propio artista idea, y el mérito es que los diferentes hilos del tapiz buscan sus capas adecuadas para entretejerse todos y poder dar los colores adecuados", cuenta Javier Barrallo, profesor de la UPV y comisario de la exposición. Según él, Roelofs "ha abierto una ventana a un camino aún por explotar, que podría tener su aplicación en la ingeniería, en la arquitectura y otros campos, por la utilidad que pueden brindar piezas que se autoensamblan y son estables". De hecho, una de las estructuras que se exhibe en el Planetario "está experimentada ahora en hormigón, es preciosa para hacerse en muro por la cantidad de texturas, de aberturas que tiene". Según Barrallo, las creaciones de Roelofs "parecen cosas sencillitas, pero a nadie en el mundo se le había ocurrido antes diseñar una escultura en que las piezas están ensambladas simplemente porque tienen el movimiento exacto en el espacio para poder conjuntarse y ser estables. Ahí reside su fascinación".
un pensador Fascinar es, precisamente, la intención de Rinus Roelofs. "Trabajo con estructuras que me fascinan, y a partir de ahí intento elaborar esculturas interesantes", dice. Esculturas que impresionan a quien las mira, que trasladan a un universo nuevo y, además, que gustan por la belleza equilibrada que contienen.
Pese a la complejidad que encierra muchas veces su proceso artístico, el creador holandés asegura que "no hay fórmulas complicadas" en su trabajo. "Pienso más bien en estructuras. No utilizo las matemáticas como tal, uso el pensamiento matemático; y ese pensamiento lo puede tener cualquiera, está en nuestro día a día: si tienes que repartir una tarta para siete personas, tienes que aplicar la matemática, y lo mismo si tienes que hacer un patrón en el suelo", comenta.