-Las cifras y los números que presenta el grupo en esta giramarean, ¿da miedo ver a Marea tan alto?

-Miedo... No sé, a mí nunca me ha dado vértigo... Yo sé muy bienquién soy y dónde estoy; y la banda, cuando está bien, me sorprendepoco. Que a la gente le haya gustado el disco, también lo teníaclaro, porque nosotros solo hacemos las cosas cuando sabemosque van a ir bien, cuando tenemos ganas y cuando podemos ponertodo el interés y todo el mimo en hacerlas. No somos una bandaque tenga una regularidad, que saque un disco cada año... Sololo hacemos cuando las situaciones personales de los cinco nospermiten estar bien y eso nos deja hacer música con alegría ycierto grado de inspiración, y no al revés. Para mí esto no esuna profesión, es el resultado de un estado de ánimo común. Ycreo que nuestro éxito es precisamente el poder haber hecho estoseis veces. A partir de ahí, y aunque suene a tópico es verdad,me importa poco lo demás, en el sentido de que si tenemos quevolver a tocar en salas, lo haremos... Y, de hecho, supongo quevolverán esos tiempos, ya que el 100% de los grupos con carrerasdilatadas han tenido sus travesías por el desierto; si hemossaltado épocas muy duras a nivel personal, como para no saltarlas profesionales; estas que vengan cuando quieran, que las saltaremoscon la punta de la polla.

-Con la edición de 'En mi hambre mando yo' sucedió que Kutxidefendió el trabajo y a la banda de forma mucho más vehementeque en discos anteriores, ¿por qué?

-Aunque yo he seguido haciendo todas las letras, era el primerdisco en el que nos metíamos los cinco a hacer canciones a lavez. Antes de empezar este álbum, teníamos claro que nos íbamosa meter los cinco en el local solo con ideas para fabricar lascanciones allí dentro. Por lo tanto, es el primer álbum del grupoal 100%; aunque sea el sexto, es el más Marea de todos. Esa esla magia de la música, que se crea de la nada... Un escultornecesita una piedra y un pintor una superficie; la música nonecesita nada, tú te metes en un cuarto y haces canciones...no es tangible, es maravilloso.

-También por primera vez con este trabajo Marea se prestó a apareceren televisión.

-La gente siempre nos preguntaba por qué no salíamos en las teles,pero es que nunca nos habían ofrecido algo serio... Si a mí meviene una tele o alguien que tenga un programa de televisiónverdaderamente interesado en la música, no en hacer el payaso,o en ir al Hormiguero a vestirme de pingüino o a hacer un inventocon Flippy y Chiquito de la Calzada... hablamos de lo que quieras.Siempre que sean las cosas con respeto, hablamos; pero pocasveces se da. Que viene el telediario y quiere que hablemos deldisco, yo se lo cuento, no pasa nada... Y además a nuestras madresles hace un montón de ilusión. "Muy famosos no seréis porqueno salís en la tele", nos decían; pues mira, por hablar, salimosen el telediario, que es el súmmum... Bueno, no, el súmmum esSálvame.

-¿Está alcanzando el rock cierta dignidad en este país?

-Qué va... Mira, decía Unamuno que quien defiende el yo, defiendetodos los yo, que es el nosotros. No está en mi mano, o en nuestramano, el hacer una cruzada a capa y espada por el rock. Perosí creo en la individualidad, y creo que cada uno debemos intentardignificarlo... Pero como colectivo, como rock, ¡qué va! En estepaís son famosos los toreros y la copla, y para de contar; yeso es lo que representa este país de mierda, hartos de pan duro,de analfabetos y de subnormales que somos, en general. ¡Y yaestá! El rock, podemos contar lo que queramos, pero no es nada;si el culo tuviera un culo, eso sería el rock. A mí, por lo queme toca, mientras viva voy a intentar hacer de la manera másdigna posible mi labor y si eso es un grano de arena para queotro, y otro, y otro lo dignifiquen, pues igual entonces entretodos podemos hacer que se le mire con otros ojos. Aquí si nolevantas un poco la cabeza no eres nadie, y, además, luego seolvida rápido... Pasa con el rock, con la dictadura, aquí a todoel mundo se le olvidan las cosas muy rápido.

-¿Se puede ser feliz viviendo de y en el rock and roll?

-Claro que sí... Se puede ser feliz cogiendo cartones o chatarra.La felicidad no es un estado de ánimo, son momentos de un estadode ánimo. La vida siempre te va a intentar demostrar que lo suyono es una broma, pero tú tienes que demostrarle que no hay nadasolemne ni perecedero ni trascendental. Desde el momento en elque soy ateo convencido, no creo en la trascendentalidad de nada.Los católicos lo tienen mucho más fácil porque creen en la vidaeterna, y sin embargo están todo el día quejándose y llorando;y no sé de qué se quejan, sin van a vivir para siempre. Yo quesoy ateo me parece todo estupendo. A los colegas católicos quetengo ya les digo, que no sé por qué están todo el día con miedoa la muerte, si os esperan 100 vírgenes lubricadas en el walhalla(risas)... Deberías estar contento de que te mate ahora mismosi quisieras, deberías implorarlo (risas)... Si lo que vienees mejor, qué hostias hacemos aquí.

-¿'Mierda y cuchara' han alcanzado el equilibrio en Marea?

-No. Yo siempre digo que prefiero pasar hambre que comer mierda,pero eso ya está dentro de la idiosincrasia de cada cual y sellama dignidad y orgullo. Dicen que el orgullo no vale para nada,pues yo soy muy orgulloso e intento ser muy digno. Por otra parte,creo que se puede hacer de otra manera porque yo entiendo lassituaciones personales y familiares, pero que luego no me denla catequesis; que cada cual se busque la vida como quiera.

-¿Cambiarías esta forma de vivir apegada al escenario?

-Bueno, date cuenta de que la mayoría del tiempo yo no soy nada.Decía un poeta que uno no es lo que piensa ni lo que expone nilo que dice, uno es lo que hace, y solo eso. Por lo tanto, lamayoría del tiempo no soy nada porque no hago nada, solo vivir,soy un ser vivo. Hubo un tiempo en el que fui peón de albañil,y otro tiempo en el que fui escritor o jugador de baloncesto...Ahora mismo no soy nada, porque la mayoría del tiempo no hagonada, voy a tocar, de vez en cuando, escribo, de vez en cuando...Pero la mayoría del tiempo, vivo.

-En ese particular no ser nada, ¿has echado en falta una vidamás 'normal'?

-No, yo desde pequeño tuve claro que no era muy normal... Asíque sería una pérdida infinita de tiempo y una frustración intentarser como los demás, en cuanto a lo que estamos acostumbradosa entender lo que es ser como los demás... Sí hubo una temporadaque me esforcé en ello, pero no sé hacerlo... Igual que no sémascar chicle o conducir un coche, cosas que hace todo el mundoy yo no. Yo si me meto un chicle en la boca, me lo trago; mepuedo comer un paquete en media hora (risas). Soy un ser humanomasculino, no sé hacer dos cosas a la vez, no me da: o cago orespiro, o como chicle o miro la tele... Por eso conducir uncoche me parece algo para mentes extraordinarias, ¡qué de cosashay que hacer! El loro, enciende un cigarro, pisa ahí, retrovisor,mira la gasolina... Yo no llego hasta ahí, yo solo una cosa ala vez.

-¿Qué es la libertad para Marea?

-No conozco a nadie libre al 100%, dentro del concepto que tengoyo de libertad. Lo que sí conozco es a personas que tienen celdasmuy amplias. Y yo creo que los Marea, como grupo, tenemos unacelda bastante grande, que además está bien porque nos la hemosfabricado nosotros. Hay gente a la que le imponen las rejas,otros las fabrican bajo presiones, todos tenemos una celda...Nosotros nos la hemos fabricado a nuestro albedrío; y yo en lopersonal también, me la he fabricado del tamaño que yo quería,y me vale y me sobra.

-Después de tantos discos, y con tantas cosas que ha pasado ypasan, ¿nunca te has planteado hacer una letra directa, sin metáforasni revueltas?

-No, porque todo el mundo me perdería el respeto porque me comprendería.Yo soy muy educado, soy un tío que la virtud que más apreciaen una persona es la educación, aunque sea un asesino de masas,si es educado, de primeras, conmigo tiene buen rollo... Y yo,como soy educado, no quiero entender a nadie ni que me entiendan,porque entender a una persona es una auténtica falta de respeto.Así que yo, por educación, no voy a hacer ni el más mínimo esfuerzopor entender a nadie... Pero, de todas formas, tan difícil noescribiré porque la gente dice: "Qué cosa más rara, pero me gusta".Así que algo sentirán, distinto a lo que siento yo, seguramente,pero si ha servido para pulsar algún botón dentro de cada uno...

-"Con tanto rumiar las briznas, me olvidé de echarle más pelusaal ombligo y, tal vez, debí mirar atrás y preguntar si ayer lalontananza era limpia y la senda también", dices en 'El día quelluevan pianos'. ¿Se puede ver aquí una reflexión sobre el caminoseguido por Marea?

-Claro, creo que es una frase muy clara. No creo que la palabrasea arrepentimiento, pero nunca he pensado en mí y alguna vezsí tenía que haberlo hecho. Pero bueno, es algo vacuo y baladíporque ya ha pasado. Soy un tío al que le importa poco el pasadoy mucho menos el futuro (risas). El pensamiento es libre y asesino,y a veces te dices a ti mismo que debieras haberte parado dosminutos, pero nunca me paro... Acción, reacción; causa, efecto.

-"Viví entre tanto alboroto que no me paré a escuchar el crujirde retamas" se escucha en 'Plomo en los bolsillos'. ¿La vorágineen la que se sumerge Marea ha provocado la pérdida de pequeñosdetalles de la vida, ya irrecuperables?

-Claro que sí. La vida es una puta balanza y lo que pones enun lado para que se equilibre va a estar en el otro; y si nolo pones tú, lo hará la vida. Eso es así, tienes que estar dispuestoal sacrificio y, luego, darte cuenta de si merece la pena...El sacrificio siempre existe, en cualquier acto: si tú te fumasdos paquetes no puedes subir con Induráin el Tourmalet a darun paseo por la mañana.

-¿Y han merecido la pena esos sacrificios?

-Sí, no hay más que comparar el rock and roll, que es un oficiomuy plácido, con los que hemos tenido todos nosotros, que hemossido obreros. Por otra parte, los rockeros y los músicos vivimosen la puta inopia inmersos en un mundo paralelo, que en mi casoson más, porque tengo la literatura... Mundos irreales en losque se vive pero que solo entendemos los que estamos ahí metidos,lo que nos permite transitar entre los dos mundos, el irrealy el real. Y merece la pena tener esos dos mundos, porque lamayoría de la gente solo tiene esta puta mierda, así que hayque dar gracias, aunque tengas que perderte muchas cosas o hacersacrificios personales. Pero claro que merece la pena, porqueen una obra de las siete de la mañana a las siete de la tardehaces muchos más sacrificios.

-¿Son necesarias las puntadas sin hilo para aprender a sentirel rock and roll?

-Hay que dar puntadas... Y a veces se te olvida poner el hilo,enhebrar la aguja o qué cojones ibas a coser... Pero lo importantees dar puntadas, todo el rato... Y aunque seas un mal tirador,tú pega mil tiros que alguno dará, si lo que te gusta es tirar(risas)...

-La primera parte de la gira en Latinoamérica, ¿ha servido paracomprobar que lo sembrado ha dado sus frutos o todavía estamosplantando semillas?

-Cada vez viene más gente a los conciertos, pero no es mi planhacer las Américas... Yo voy a América por educación, porqueson una gente súper educada y lo piden con tanta educación quevamos.

-¿Por qué es y por qué se vive de forma tan diferente el rockallí?

-Te lo voy a resumir en una frase. Pierde menos el que se pierdepor su pasión que el que pierde la pasión. Y ellos la tienenintacta.

-¿Cuándo llegará el final de la gira? Y, tras el mismo, ¿de nuevoMarea se dejará en barbecho?

-Queríamos ponerle fin como a finales de año, algo así. En septiembreacabaremos lo gordo porque parece ser que en octubre vamos avolver a América. Luego queda una actuación en Londres y un goteohasta el concierto fin de gira que no sé todavía dónde será.Y al acabar, barbecho, por supuesto; es algo absolutamente necesario,al menos para nosotros.

-¿Qué tal han envejecido las canciones de Marea?

-No sé, no lo había pensado nunca. Creo que no hay una gran diferenciaentre nuestras primeras canciones y las últimas; la diferenciaes, evidentemente, que se tocan mejor. Pero aquellas primerassiguen arañando y tienen pellizco... Yo cuando escucho a loschavales en los coches, antes de los conciertos, que tienen losprimeros discos a todo rabo, me doy cuenta de que todavía arañan...El verdadero triunfo sería que las canciones te sobrevivan, quetú desaparezcas y no tengas ni identidad. Lo más grande de unacanción es que no sepas ni importe quién cojones la canta niquién la ha hecho. Creo que las canciones de Marea envejeceránbien, aunque lo guay sería que fueran como las de los Leño, queson inmortales; como las de los Beatles, no, que son unos moñas(risas).

-¿Cómo entiende Marea su relación con los fans?

-Creo que somos muy cercanos, y tampoco creo que haya un fanatismodesaforado hacia nuestras personas. Ahora está el Youtube, peroantes, cuando no había, los chavales me solían decir: "Pues yo,escuchándote, pensaba que eras de otra manera" (risas). Creoque nuestros seguidores también nos sobreviven. Nosotros, anteso después de los conciertos, no nos escondemos, estamos por ahí,firmamos... Quizá eso haga que se pierda la magia y la leyendade los inaccesibles; y es que hay gente que se lleva hasta decepcióncuando ven que no eres más que un tarugo, que no eres una estrella...

-¿Por qué se les tiene tanto cariño y respeto a las bandas navarras?

-Yo creo que es el carácter navarro, ya nos lo decía nuestroantiguo mánager, Javiertxo: "Si es que sois todos unos navarros".Y yo me imagino lo que quería decir (risas). Tú vas a un camerinoy me ves a mí dirigiendo el tráfico, al Brigi haciendo katasy a Joxemi con el papel higiénico en la cabeza y dices: "Esosson los navarros" (risas). Y luego, que un navarro nunca retrocede,se da la vuelta y continúa; es pura cabezonería (risas). Va dentrodel carácter, y es que se cae una chapa de cerveza al suelo yya estás bailando... Es la tradición histórica de que haya fiestasen un pueblo cada 15 minutos o el gusto desmesurado por las bebidasalcohólicas, esa maravilla que tanto nos une y nos separa...El agua separa a los pueblos y el vino los une; y nosotros somosun pueblo muy unido (risas).

-Es la primera vez que Marea toca 'a pleno pulmón' en Berriozar,en su casa. Un concierto especial para el que, en principio,habías planteado casi una colaboración por canción...

-Sí, pero no ha podido ser porque están todos con sus bandas...Pero tocarán unos cuantos, desde El Portal de Jade hasta JuanitoBocanada, Mariano Calaña, Luter, Flako Txarrena, Iratxo, mi hermanoMartín, Mikel Poza pintará un mural en el escenario durante elconcierto... Será un rollo muy pueblerino, muy nuestro, que contarácon Bocanada al principio, así que entre los dos haremos treshoras y media de concierto, por lo menos. El repertorio seráel habitual de la gira, dando un repaso a todos los discos yen especial al último. Creo que nunca hemos tenido un repertoriotan al detalle, y queríamos que la gente también lo disfrutaraaquí.

-Para terminar, mirando por el ojo de la aguja, ¿cómo te gustaríaver a Marea dentro de diez años?

-Como ahora, o como hace cinco años o como hace doce... Y sino me los encuentro así, prefiero no encontrármelos. Y eso eslo que voy a intentar, que Marea nos sobreviva, tenemos que mimarlopara que sea inmortal... Y para lograrlo no hay que mancillarel nombre ni hacer cosas que vayan en contra de nuestros principios,por decirlo de alguna manera. No sé si somos hombres de principios,pero lo que sí sé es que no somos hombres de finales (risas).Lo que quiero es que el nombre de Marea sea tan digno que setenga que pronunciar con la boca limpia. Así que cuando acabeesta gira, si no hay más discos de Marea es porque no tenía quehaberlos... No habrá nada raro ni surrealista ni marciano sinoporque el sentimiento común decidirá que no hay que hacerlo,o sí. En este sentido, lo que más me gusta es que los cinco tenemosun respeto absoluto hacia lo que significa Marea.