tafalla. La Escuela de Jotas Hermanas Flamarique conmemoró en la tarde de este sábado el 40 aniversario de su creación. Esta celebración se festejó en Tafalla cantando jotas durante una celebración eucarística y un posterior concierto en el que no faltó el homenaje a las fundadoras de este centro, las hermanas Vitori y Encarna Flamarique, seguido de una ronda callejera y una cena de hermandad en la que se dieron cita un centenar de joteros y joteras que a lo largo de estas cuatro décadas han formado parte de esta asociación folclórica.
La iglesia parroquial de San Pedro fue el escenario en el que tuvo lugar esta festiva celebración. El templo religioso se llenó para participar y escuchar los cánticos que se interpretaron en la Misa navarra. Las jotas se entonaron con fuerza desde el coro, acompañadas por las notas musicales de la Rondalla Tafallesa.
La misa estuvo oficiada por el párroco José Manuel García de Eulate, acompañado en la concelebración por Pedro Mª Flamarique, que en varios momentos de la eucaristía dedicó palabras de agradecimiento a quienes fueron fundadoras de esta escuela jotera y a quienes han formado parte de ella. El colofón a los cánticos de esta singular Misa navarra llegó cuando las voces más veteranas se colocaron en dos largas filas a ambos laterales de la iglesia, con los más jóvenes ubicados en la parte trasera del templo y en el coro, y al unísono cantaron Es morenica y galana dedicada a la Virgen de Ujué.
cantos y homenajes Finalizado el acto litúrgico, Pedro Mª Flamarique dedicó unas palabras de agradecimiento en nombre de sus hermanas, al mismo tiempo que recordó los inicios en el año 1973 de la primera Escuela Oficial de Jota Navarra, así se denominó en un principio. También con añoranza tuvo palabras de recuerdo para Chiquilandia. Posteriormente, la directora de la Escuela de Jotas, Carolina González, entregó emocionada un ramo de flores a Vitori Flamarique y la alcaldesa de Tafalla y exalumna de este centro, Cristina Sota entregó a Carolina González una placa con el relieve de la fachada de la Casa Consistorial "como agradecimiento a la Escuela de Jotas por su labor de promoción y enseñanza de la Jota Navarra en Tafalla". Las integrantes de la Escuela también quisieron agradecer a Pedro Mª Flamarique su valiosa aportación como compositor de jotas, entregándole un pañuelo y una faja roja, bordadas para la ocasión.
La celebración se completó con la interpretación uno de los momentos más emocionantes de este acto: ver en el mismo grupo la participación de muchos de los entonces jóvenes joteros con sus hijos o hijas, dando continuidad o iniciando sagas familiares de joteros y joteras, con apellidos como González, Zabalegui, Gutiérrez, Zabalza... y muchos otros que en Tafalla están dando lustre y prestigio a la jota navarra.