Síguenos en redes sociales:

‘Turba’, electricidad y conexiones neuronales

El artista navarro Patxi Araujo exhibe esta obra que se puede ver hasta el 20 de agosto en el Planetario

‘Turba’, electricidad y conexiones neuronales

Patxi Araujo presentó ayer en el Planetario de Pamplona una de sus obras, Turba. Concierto en 15 movimientos para 64 osciladores neuronales. De esta manera ha querido titular el artista la instalación mecánica, electrónica, generativa y sonora que se encuentra desde ayer en el vestíbulo del edificio del Planetario hasta el día 20 de agosto a disposición de todo aquel que quiera verla.

“Esta obra forma parte de un proyecto más complejo que se llama Codex Contaminari, Humana Coded y que viene a explicar un poco las relaciones humanas con la tecnología”, dijo ayer el artista navarro Araujo.

“Lo que se pretende es unir una serie de procesos mentales del cerebro, los osciladores neuronales que en la obra son unas varillas, a significados de comportamientos de colectivos, multitudes, muchedumbres, etcétera”, detalló Araujo. “Que sea una especie de espejo de lo humano”. Están conectados de forma aleatoria y por eso ningún comportamiento generado por ellos está programado de manera explícita, sino que todo es fruto de su propia estructura en red.

Se trata de una máquina que funciona mediante “una serie de softwares programados con parámetros sobre una estructura en red. Esta red genera comportamientos, sonidos, movimientos que hay que cablear y llevar a nivel físico”, añadió.

Las sombras vienen a explicar lo que es la propia obra en sí: “Somos individuos autónomos hasta que dejamos de serlo y nos convertimos en un todo que tiene su propio ser, sus propias leyes de movimiento”, apuntó el artista. Por eso ha querido jugar con luces y sombras para que todos los elementos independientes formen una comunidad que se ve en las figuras que genera la obra.

Esta pieza le ha llevado mucho tiempo realizarla por la cantidad de softwares que tiene pero realmente no sabe seguro cuánto tiempo ha empeñado ya que como él mismo dijo, “no cuenta con tiempo el trabajo, sino por la consecución de eso que quieres hacer”.

Para realizar la escultura ha utilizado materiales como “hierro para la base con soporte de aluminio, fibras de vidrio, varillas de hierro, metacrilato y graminias de la cuenca de Pamplona para sacudir un poco el tema”, aseguró entre risas Araujo, quien explicó que sus amigos alérgicos le habían hecho decantarse por este tipo de material.