Música

La paz bien vale un concierto

07.02.2020 | 08:16

CONCIERTO DE marwan

Fecha: 16/09/2018. Lugar: Baluarte. Incidencias: Concierto organizado por el Gobierno de Navarra para celebrar el Día Internacional de La Paz. Se celebró en la sala de cámara del Baluarte, que se quedó pequeña para recibir a Marwan, que estuvo acompañado por Daniel Serrano al piano.

con motivo del Día Internacional de La Paz, que se celebra el 21 de septiembre, el Gobierno de Navarra ha distinguido la labor de La Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad. Además de este acto, que tuvo lugar en Tudela el pasado miércoles, también se organizó un concierto en Baluarte a cargo de Marwan; su elección estaba perfectamente razonada. Nacido en Madrid de padre palestino y madre española, este cantautor fue nombrado Músico por la Paz por el Parlamento Europeo en 2013, debido a su habitual presencia en conciertos solidarios por todo el planeta. Su caso es paradigmático, pues ha sabido abrirse camino en dos mundos tan difíciles e inaccesibles como la música y la literatura utilizando únicamente el arma del boca a boca. A día de hoy cuenta ya con seis discos y varios poemarios publicados. Y el termómetro más real de los tiempos que corren: decenas de miles de seguidores en las redes sociales y un público numeroso y fiel que le sigue en cada una de sus apariciones públicas. Así sucedió en Pamplona, donde las invitaciones se agotaron con varios días de antelación.

En lo estrictamente musical, su estilo suele inclinarse más hacia los temas de pareja que hacia las problemáticas sociales. Así lo reconoció al comenzar su actuación, bromeando con las clásicas y tópicas etiquetas que algunos cuelgan siempre que se habla de cantautores (que si son llorones, que si su música solo sirve para cortarse las venas, que si hacen canciones de autoayuda...). Por eso aclaró que iba a iba a elegir, más qué canciones de paz, canciones de empatía. Aunque hubo también, como él mismo las definió, "canciones de guerrilla", dedicadas estas a su ex pareja. Marwan cantaba y tocaba la guitarra acústica acompañado de un pianista; un formato modesto, bien arreglado y algo almibarado, que sitúa al artista más cerca de Álex Ubago que de otros cantautores tradicionales como Joan Manuel Serrat (y no digamos ya Luis Eduardo Aute o Paco Ibáñez). En cualquier caso, sus canciones tienen solvencia y saben emocionar a su público, como sucedió con piezas como Carita de tonto, Cosas pendientes o la más animada La ecuación. Entre tema y tema, el madrileño demostró sus tablas en divertidos monólogos con frecuentes (algo forzadas) citas a escritores consagrados (Machado, Shakespeare o Jodorowsky, entre otros). Fue precisamente al recitar un poema propio cuando más flojeó. Si las letras de sus canciones tienen empaque, los versos que eligió tuvieron una calidad literaria cuando menos discutible. La poeta local Olaia Baigorri elevó el nivel con una poesía bilingüe castellano-euskera.

Marwan había dejado lo mejor para el final, cuando sonaron Meninos da rua, dedicada a los niños brasileños, Puede ser que la conozcas, muy aplaudida, y la emotiva Canción a mi padre, posiblemente el mejor momento de la velada. El más intenso, el más sincero y desgarrador, antes de despedirse, con el público en pie, con la optimista Conviene saber.