J. Molly | voz de hamlet

“Berlín’ va a ser uno de los estandartes de Hamlet, si todavía no lo es”

Embarcado en su gira de presentación de ‘Berlín’, su último álbum de estudio, Hamlet llega este sábado a la sala Tótem para mostrar la mejor versión de sí mismos

17.12.2019 | 17:36
De izquierda a derecha, los integrantes de Hamlet: Paco Sánchez (batería), Luis Tárraga (guitarra), J. Molly (voz), Álvaro Tenorio (bajo) y Ken HC (guitarra y coros).

Hamlet llega este sábado a la sala Tótem para mostrar la mejor versión de sí mismos.

pamplona - Hicieron falta tres años entre su anterior trabajo, La Ira, y el nuevo, Berlín, que por fin vio la luz hace ahora un año. Desde entonces, Hamlet no ha parado. Hoy llega a Pamplona, a la sala Tótem (21.30 horas), para mostrar una versión más madura de sí mismos, con unas canciones con garra, con fuerza, pero también muy melódicas, donde las letras son, como siempre, un punto fuerte. Según Molly, cantante del grupo, este será, si no lo es ya, "uno de los estandartes" del grupo.

¿Qué tal está yendo la gira de presentación de Berlín?

-La verdad es que estamos muy contentos. Ha hecho ya un año desde el lanzamiento del disco y desde que empezamos la gira en enero hasta ahora, que hemos empezado la presentación en salas, está yendo muy bien. En las presentaciones en salas es donde ves realmente el público que te apoya y viene a verte. Y la respuesta es inmejorable. Sabemos cómo están las cosas, cómo es la afluencia de gente en las salas, y a nosotros nos llena de ilusión ver todo este apoyo y de ganas de seguir convocando a la gente y seguir trabajando.

Fueron tres años los que hubo que esperar para escuchar el último trabajo de Hamlet, que se publicó en 2018. ¿Por qué tanto tiempo?

-Nosotros siempre nos hemos planteado que para sacar un álbum hay que trabajarlo, y cuando estemos seguros de que tiene suficiente empaque, lo sacaremos. Y siempre nos hemos tomado nuestro trabajo con mucha seriedad. Afortunadamente hacemos mucho directo, con giras, y así nos vamos organizando para poder sacar cosas nuevas. Y entre el tiempo que hemos tardado en hacerlo, el de grabación, el que ha habido que esperar para mezclarlo... Pero es que prisas no teníamos ninguna. Solo queríamos presentar un trabajo con las mejores garantías y como mejor lo vemos nosotros. Creo que la espera ha sido buena.

Berlín tiene un sonido orgánico muy similar al del álbum anterior, aunque en esta ocasión se han permitido meter muchos efectos, muchos loops, mucho pedal...

-Es otra de las cosas que vimos que podía encajar. Conocimos a Pau, que es el hombre que ha metido todo esto y nos ha ayudado, y el resultado ha sido espectacular. Ha dado otro aire a las canciones y es otro punto nuevo para nosotros. Todo lo que sea enriquecer el producto y la composición final, está bien. Y, aparte, el sonido, que como dices sigue la estela de La Ira. La línea de grabación ha estado con Carlos Santos y en las mezclas hemos podido contar con otro valor en alza en este momento, que es Will Putney, y el resultado nos ha flipado a todos.

No sé decir adiós es, quizás, la canción más melancólica del disco, que da un cierto respiro a toda la tralla que se respira en el resto de canciones.

-Ha sido el único vídeo que hemos hecho hasta la fecha. Y es una canción diferente. Muy Hamlet también, con una dinámica muy nuestra. Tiene esa mezcla de sentimientos. Es una buena canción, con diferentes partes y sensaciones. Estamos muy contentos con este tema, que defendemos a muerte en los directos, pero como con todos en general.

Muy Hamlet también es el cuidado que se pone en todas las letras, que tienen un peso muy importante en la composición.

-Sí, es algo que va unido a nuestra trayectoria. Siempre nos ha gustado tratar las letras como algo serio, y lo que nosotros sentimos y vivimos es lo que se plasma ahí. Es, también, parte del sello Hamlet, donde, aparte de nuestra música, está muy marcada la forma de contar las cosas. Es algo que siempre ha conectado mucho con la gente y esperamos que lo siga haciendo. En una canción, lo primero que te llega es la música, pero aparte de eso está la letra, que es un condimento muy importante.

Berlín es un disco con fuerza, con garra, con ilusión. Decir que es su trabajo más completo, ¿sería demasiado tópico?

-Bueno, es inevitable (ríe). Cuando sacas un disco, es como un juguete nuevo. Y sé que todo el mundo resume su trabajo en esos tópicos, pero creo que en este caso es cierto. Ha habido trabajos que nos dieron mucha vida y mucha relevancia al grupo, como Insomnio, El Inferno o Sanatorio de muñecos, que nos puso en el negocio. Pero este es el duodécimo disco del grupo, y después de una trayectoria tan amplia, considero que tiene mucho nivel y unos temas muy variados. Ahora mismo nosotros estamos en un modo adulto, gracias a la experiencia que hemos ido adquiriendo, y creo que eso convierte a Berlín en uno de los discos más completos. Los primeros tienen garra, ese punto de cuando eres más joven, y con el paso del tiempo vas viendo las cosas de otra manera y eso se refleja en la composición. Y no lo decimos nosotros, sino que la gente lo ha sabido ver en Berlín. Por qué no decirlo, sí, Berlín va a ser uno de los estandartes de Hamlet, si todavía no lo es.

Esta madurez musical se nota, especialmente, en los contrastes, con partes agresivas, más incluso que en La Ira, y otras más melódicas.

-Sí, sí. Este disco sigue la estela de La Ira pero lo mejora o lo completa. Puede parecer que La Ira es más cañero o más duro, pero Berlín tiene unas partes muy cañeras. Nos pasó también con Syberia, que parecía un disco menos fuerte y, en cambio, es espectacular en la dureza de las composiciones y de las letras. No todo tiene que ser un ride a 200 por hora de doble bombo para convertirse en un disco duro. Hay partes melódicas que pueden ser una barbaridad, por cómo están escritas, cantadas y desarrollar. Y Berlín tiene todo esto.

Esta es la primera vez que escuchamos en su discografía una voz femenina. ¿Por qué decidieron contar con la colaboración de Laura Rubio -de Garage Jack- para Héroe?

-Es otra de las cosas que se plantean durante una grabación. El tema nos lo pedía, nos pedía un contraste que podía quedar curioso. A Laura le conocemos desde hace muchos años, es una vocalista espectacular, y la canción se prestaba a ello así que genial. Fue una pequeña aportación para un gran resultado. Ha sido una novedad, y quizás para el próximo álbum nos planteemos otras cosas. Todo lo que sea añadir, estará bien, porque son cosas que han enriquecido a Berlín.

Tengo que preguntarlo. ¿Por qué es la capital alemana la que da nombre a este disco?

-(Ríe) El tema de los títulos de los álbumes... Explicar estas cosas me resulta muy complicado. Los nombres surgen por cosas que asociamos al disco y por las canciones que lleva el mismo. Si analizas la ciudad, su resurgir, su importancia a nivel cultural... Nos gustó en todos los sentidos. No hay que darle más importancia.

¿Mantener el sello Hamlet intacto desde los inicios es lo que les ha permitido seguir en pie durante tantos años?

-Absolutamente. Es nuestro modo de vida. Nos convertimos en un grupo profesional hace muchos años pero es lo que queríamos nosotros. Las cosas ya las teníamos claras hace mil años, y eso es lo que nos ha puesto donde estamos, independientemente de todo lo de alrededor, porque no es fácil estar en una banda y hacer música en este país, y menos la música que hacemos nosotros. Pero nosotros queríamos esto, y eso es fundamental para mantenernos, con todas las dificultades que hay detrás. Hamlet ha tenido siempre muy claro su camino, sin estar pendiente de terceros. Nuestro camino lo marcamos nosotros, y lo demás irá viniendo o no.

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