Terapia vecinal

30.10.2020 | 00:59
Apoyado en la notable calidad de sus intérpretes y en la contundencia de un texto ágil, divertido y sugerente, ‘Sentimental’ garantiza un buen entretenimiento.

SENTIMENTAL

Dirección y guión: Cesc Gay a partir de su propio texto teatral. Intérpretes: Javier Cámara, Griselda Siciliani, Belén Cuesta y Alberto San Juan. País: España. 2020. Duración: 82 minutos.

sentimental nació como texto teatral con el título de Los vecinos de arriba. De hecho su carpintería narrativa no deja lugar a dudas sobre ese origen pese a que su creador, Cesc Gay, ha insinuado que la concibió como si fuese un guion cinematográfico. Tal vez fuera así, pero para debutar en el mundo teatral, el veterano y siempre solvente Cesc Gay asumió los límites del proscenio. De esa manera, lo que acontece, lo hace a través de la palabra y en un espacio cerrado; un hogar más o menos convencional, donde dos parejas de mediana edad desgranan un proceso dialéctico cuyo desarrollo nos descubre y describe la crisis de una de las parejas.

La de abajo, la que lleva quince años conviviendo y la que en ese llevar, se ha ido dejando morir casi todos los enganches que les mantenían unidos. Ese es el texto primordial; con él se escruta la tensión interior generada por una relación que deriva en rutina y cuyo desgaste cotidiano cultiva la pólvora que amenaza con dinamitar ese espacio de resistencia y aburrimiento. Hay agotamiento en su amor pero, sobre todo, aflora en él un derrumbe personal que tiene que ver con esa edad en la que el imperativo biológico parece derruir los sueños de juventud.

La segunda pareja presente, los vecinos de arriba, un bombero y una psicóloga (Cesc Gay escoge sus oficios de manera nada gratuita), conforma el pretexto, el contraplano. Ellos son la mecha encendida, la llama que hará saltar por los aires el entramado existencial de los vecinos de abajo. Si la personalidad de los de abajo se configura desde la observación de lo real, el perfil psicológico de los de arriba pertenece al lugar de la fantasía, es la peana de lo simbólico.

Ese juego dialéctico es suficiente para, en poco más de 80 minutos, desplegar un ensayo sobre la sexualidad y el matrimonio, sobre las convenciones y los abandonos; sobre el envejecimiento y la soledad.

Eso sí, con la amargura justa y con todo el humor del que ha sido capaz de convocar el autor de Truman, de Una pistola en cada mano y de En la ciudad, entre otros trabajos. A lo largo de algo más de 20 años, Cesc Gay (Barcelona, 1967) se ha dedicado a retratar el comportamiento de sus coetáneos en un recorrido en el que es fácil deducir que siempre se proyecta mucho de sus propias preocupaciones, de sus propios afectos y desánimos. Cronista del presente aunque poco afín a impregnarse con detalles de la actualidad, a Gay le atraen los conflictos interiores, la eterna guerra de sexos y el proceso cambiante de la sociedad del presente. De eso se alimenta Sentimental, de representar una terapia emocional acometida sin previo aviso ni deseo por la que Julio (Javier Cámara) y Ana (Griselda Siciliani) se enfrentan a una crisis vital en lo que quizá sea su última oportunidad de evitar el fin como pareja y el hundimiento como individuos.

Con diálogos directos y situaciones que juegan con el dislocamiento de lo esperado, Cesc Gay evidencia esa capacidad al alcance de muy pocos, de tejer textos capaces de llegar a públicos amplios sin perder la compostura ni recurrir a golpes bajos. En Sentimental, el sexo y sus pulsiones, el amor y sus pasiones, se colocan sobre el tapete de una desinhibición de chiste fácil y regocijo obvio. Pero, aunque se asoma a esa tentación de la comedia gruesa, Cesc Gay elude la grosería armado de dos argumentos innegables. Un texto ágil para sortear sus propios agujeros y una interpretación que roza la excelencia.

En la adaptación teatral tuvo buenos histriones, de Candela Peña a Eva Hache, pero en la versión fílmica, se consigue la adecuación ideal. Javier Cámara, siempre fiel a Cesc Gay, siempre capaz de imprimir verdad y emoción, regala un recital de cómo apropiarse de un personaje e insuflarle vida desde sí mismo. Alberto San Juan y Griselda Siciliani, incontestables, evidencian mucho talento. En cuanto a Belén Cuesta... Belén hace verosímil lo increíble, saca oro del desierto.

Noticias relacionadas