De la élite de Osasuna a la lucha por el barro en la Segunda RFEF. Tras un verano de incertidumbre en el que estuvo a punto de colgar las botas y un frustrado regreso a Irán, Roberto Torres ha vuelto a calzarse los tacos, pero esta vez en el Orihuela en cuyo cuerpo técnico se encuentra un ex de Osasuna como Miguel de las Cuevas. El de Arre recibe a esta entrevista con la serenidad de quien ya no tiene que demostrar nada, pero mantiene intacto el “gusanillo” de la competición.

En esta charla, el veterano mediapunta se sincera sobre su proceso de adaptación al fútbol modesto, la realidad de su estado físico frente a cómo estaba cuando comenzó su carrera deportiva y su visión de un Osasuna que, según él, debe valorar más la dificultad de mantenerse en Primera pese a los boyantes años que ha tenido la institución en las últimas temporadas. El capitán del último ascenso rojillo siempre será una voz a la que escuchar para hablar de la actualidad del club.

Torres reflexiona sobre el final de su carrera, su proyecto veraniego junto a Fran Mérida en Zuasti y ese dilema que todo futbolista profesional enfrenta: saber cuándo es el momento de dejar de correr para empezar a vivir.

 ¿Qué tal está?

–Bien. Estas primeras semanas, como siempre en un equipo nuevo, tienes que ir conociendo a la gente, haciéndote un poco al ritmo que ellos ya tienen, y que yo estaba muy bien que físicamente pero el ritmo de competición no lo tenía, y bueno, pues ya es la tercera semana con el equipo, y ya me encuentro mucho mejor. Ahora no quiero nada más que disfrutar del fútbol.

Todo este tiempo que ha estado sin jugar, ¿le ha despertado el gusanillo o al revés?

–He pasado de todo. Este verano acabé en Tarragona muy tarde y de una manera un poco injusta. A veces las cosas no salen como uno quiere y no logramos ascender. Terminé bastante quemado en muchos aspectos, y mi idea era dejarlo, lo tenía bastante claro. Fue pasando el tiempo y lo echaba de menos, porque al final a mí lo que me gusta del fútbol es jugar, y por mucho que después, cuando lo deje, haya otras opciones a mí lo que me gusta es el día a día, el entrenar, el competir... así que vi que igual debía jugar un poquito más. Que cuando lo deje, ya no hay vuelta atrás, y la decisión hay que tomarla al 100%. Y estaba claro que no lo tenía seguro, así que decidí volver a prepararme para intentar engancharme de nuevo a alguna otra experiencia. Parecía que iba a ser muy lejos de aquí, pero al final ha sido en Orihuela y estoy contento.

¿Por qué Orihuela?

– Porque Miguel de las Cuevas está aquí, con su hermano, los dos de entrenadores. Es evidente que es una categoría en la que yo no me planteaba jugar, ni en Segunda, ni en Primera RFEF, porque ya lo había vivido, y porque el fútbol español está como está, y tampoco me apetecía jugar en cualquier sitio de cualquier manera. Al final por mucho que yo haya tenido una carrera larga en la élite, parece que cuando juegas tantos años a ese nivel, parece que si juegas más abajo te estás arrastrando, y para nada es así, y para nada yo quería que fuese así, ni que se viera desde fuera así. Yo me encuentro muy bien, me he dado cuenta que el fútbol de categorías inferiores tiene mucho nivel, y la gente es muy válida. De hecho hay jugadores que podrían estar más arriba que no están por diferentes circunstancias. Al final, yo quería jugar, pero no en cualquier sitio, ni de cualquier manera, y Miguel me habla muy bien de Orihuela, el club ha hecho un esfuerzo grande para que yo esté aquí, y me apetecía el vivir, ya te digo, una experiencia diferente. También es verdad que estoy lejos de casa, pero pelear por ascender siempre es más bonito que otra cosa.

Ha dicho que iba a vivir otra experiencia lejos...¿Irán de nuevo?

–Sí, era Irán. Estaba convencido. porque sabía que iban a ser pocos meses y que en verano seguramente lo dejaría. Evidentemente lo que pasó en el país hizo que se cayera todo ya que cambié de opinión rápido, no me iba a meter en un sitio en donde quizás ahora las cosas estaban más turbias que cuando había estado yo y me dio pena, la verdad, porque me apetecía de nuevo volver. También sabía que iba a tener momentos duros, igual que cuando estuve, porque estás solo y muy lejos, pero me apetecía volver a un país en el que viví momentos bonitos, en el que dejé amigos, en el que viví una experiencia gracias al fútbol y que me apetecía de nuevo unos meses ir por allí.

¿Ha dicho que puede ser su última experiencia en el fútbol?

–Sí, bueno, por un lado sí que lo pienso, pero también es verdad que nada de lo que he dicho en los últimos veranos lo he cumplido. Me fui la primera vez de Irán diciendo que no iba a volver ni me iba a ir a otro sitio solo, y me fui de nuevo a Irán y solo. Volví esa segunda vez de Irán y dije que no iba a ir a cualquier sitio solo, y me fui a Andorra solo, y terminé después en Tarragona porque las circunstancias se dieron así. En verano dije que lo iba a dejar, y mira, y aquí estoy de nuevo con las botas puestas, entonces, bueno, no quiero decir al 100% nada que luego no vaya a cumplir. Ahora mismo estoy con muchas ganas, me noto físicamente muy bien, porque meto muchas horas para estarlo, y no miro más allá de lo que pueda pasar esta temporada, en la que tenemos algo muy bonito entre manos, y después ya veremos. Sí que es evidentemente cuando llevas tanto tiempo en esto, en los últimos años fuera de casa solo, los niños van creciendo... Tengo la suerte de que he jugado muchos años en categorías altas del fútbol, y si me retiro puedo disfrutar de otras cosas que no he hecho hasta ahora y eso también va pesando más.

Habla del tema físico, se ve en sus redes sociales que está muy implicado...¿se cuida ahora más que cuando era joven?

–No, lo que pasa es que ahora tenemos más conocimiento. Esa sería la palabra. Cuando empecé en el Promesas me cuidaba muchísimo, pero desde el desconocimiento cometes errores en la preparación, ya sea tanto en lo que comes como en lo que entrenas, que quizás no es lo mejor y tú piensas que sí. Siempre he creído que físicamente debes estar al 100% para rendir. Lo tenía muy claro siempre, entonces intentaba estar lo mejor posible. De hecho los últimos años, en los que me he incorporado a un equipo ya rodado, tú tienes que llegar lo mejor posible, y he entrenado mucho porque era lo que tenía que hacer y además me encanta entrenar y cuidarme, y he escuchado mucho eso de que estoy mejor que cuando jugabas, y eso es una mentira, para nada, cuando estaba en Osasuna estaba mucho mejor que ahora, pero quizás ahora, como lo plasmo todo en redes sociales, parece que estoy mejor pero no es así. Lo que sí que es verdad es que tengo más años y estoy muy bien, las cosas como son.

¿Teme que en Segunda RFEF un jugador con su nombre sea objeto de marcajes más duros?

–He venido aquí con la máxima humildad, igual que a Andorra, a Tarragona, o en todos los sitios donde he estado, intentando trabajar como el que más, dar el nivel porque cada año no vale de nada lo que hayas hecho antes si no sigues rindiendo. El fútbol te pone los pies en el suelo rápido. Es evidente que el otro día me asombré, debuté en un sitio en el que jugaba yo cuando estaba en el Promesas, y te vienen esos recuerdos y también te sientes un poco desubicado por todo lo que he vivido en estos años pero a su vez, como te digo, hay gente de nivel, hay gente que te exprime al máximo. Sí que me pasó al finalizar el partido, que la gente de ellos, habiendo ganado, en vez de centrarse en disfrutar, tuvieron unas cuantas palabras feas para mí, y la verdad que piensas si me compensa estar aquí y tener que escuchar a toda esta gente pero tienes que pasar un poco, aislarte, y como te digo, intentar rendir, porque yo me debo ahora a un equipo, y no hay más.

Pasando a Osasuna... ¿cómo ve al equipo?

– Bien, es verdad que ahora han cogido una racha mejor, que hacía falta cuando estás ahí abajo, parece que no terminas de escapar de esos puestos de descenso tan temidos, pero sí que es verdad que el mes de diciembre fue bueno, después esas dos victorias seguidas contra Oviedo y Rayo dieron mucha energía y tranquilidad. De todas formas creo que hemos perdido un poco el oremus en los últimos años, el equipo ha hecho cosas muy grandes, la final de Copa, la clasificación para Conference, hitos muy importantes en la historia de Osasuna que habitualmente no se ven, y parece que ya todos los años hay que hacer algo por lo menos parecido. Es complicado, hay que valorar el mantenerse en Primera, que es muy difícil, que hay presupuestos mucho más grandes que los de Osasuna, que las cosas están haciendo bien, que es un logro cada año, y que lo tenemos que ver así. 

¿Cómo ve a la nueva generación de canteranos que van cogiendo peso en el equipo? 

–Está claro que las nuevas generaciones son un poco diferentes. Ahora todos muy preparados físicamente, tienen su grupo de trabajo alrededor de ellos, que les hace estar en las mejores condiciones, y va todo modernizándose junto a la sociedad, Ellos están viviendo ahora ese periodo de adaptación, de acercarte al nivel de tus compañeros, y yo creo que tanto Jorge, como Iker, como Arguibide, como Osambela, todos los que han tenido sus momentos los han aprovechado. Eso significa que la cantera está viva, que están preparados cuando les toque, y que ojalá vayan saliendo más canteranos, y que esos que están jueguen más habitualmente, porque también se echan de menos más rojillos en el equipo a veces.

Hablando del verano, hace poco presentaron el stage de preparación que va a hacer en Zuasti conFran Mérida.

– Está un poquito parado porque queda mucho, la gente quizá no está pensando en lo que va a hacer en verano,y mucho menos en entrenar. Sabemos que son ahora momentos en lo que los padres están pensando, que los hijos se aprueben, los más mayores igual están pensando en que acaban contrato, o en que no, o en si van a ir al primer equipo del club en el que están o no. Entendemos que la gente se meterá más de llenoalgo más adelante, aunque también es verdad que se nos han apuntado unos cuantos. Nosotros estamos con muchas ganas, tenemos ya cosas preparadas que creemos que pueden funcionar. Ya estamos con ganas de que llegue el momento y ver cómo sale esto que vamos a preparar. . 

¿Es su primera experiencia para prepararse como entrenador?

–No lo sé, porque es algo que me gusta y que creo que se me dará bien en un futuro, pero también es verdad que tengo una carrera larga como jugador y que al final dedicas muchas horas a tu trabajo. Entonces, cuando te alejas un poquito de eso, descansas, y estos veranos que he tenido un poco más tranquilos, te relajas y disfrutas de otras cosas que son muy bonitas de la vida,que en otros momentos no he podido y ahora mismo tengo más en mente eso, el disfrutar, el vivir planes que nunca hemos podido hacer y cuando te retiras los coges con muchas ganas. El día de mañana no lo sé, la verdad es que no tengo ni idea, y he hablado con mi mujer, que quizás cuando me retire esté dos o tres años sin hacer nada, quizás me apetece entrenar, evidentemente tengo que sacarme los carnets porque hasta ahora no he podido, y ya te digo que va a ser un poco sobre la marcha.