¿Recuerdan el reality show Cambio radical, el programa televisivo en el que algunas personas se prestaban voluntariamente a que les realizaran retoques estéticos? Pues a Osasuna le ha ocurrido algo similar, aunque sin necesidad de recurrir a la cirugía plástica, con su rendimiento lejos de El Sadar, pues ha pasado de ser el peor visitante de la Liga, sumando únicamente 2 puntos de 30 posibles, a convertirse en el mejor, con 7 de 9.
La transformación del conjunto rojillo a domicilio de una vuelta a otra ha sido brutal, al menos en lo que tiene que ver con los resultados. Y es que al equipo de Alessio Lisci le resultó imposible lograr una victoria lejos de Pamplona en la primera, logrando únicamente dos empates en diez desplazamientos (uno sin goles en el campo del colista Oviedo y otro en Mallorca nivelando dos goles en los minutos finales del encuentro), mientras que en sus tres viajes de la segunda no conoce la derrota, con triunfos en Vallecas (1-3) y Vigo (1-2) y el sufrido empate sin goles del pasado viernes en Elche.
Para entender la mejoría de Osasuna en la segunda vuelta, tanto en lo que respecta a los dos partidos que ha jugado en El Sadar (3-2 al Oviedo y 2-2 con el Villarreal) como a lo que tiene que ver con los tres que ha disputado a domicilio, basta con escuchar (leer, en este caso) las explicaciones de su entrenador, Alessio Lisci, en la víspera del último compromiso oficial de su equipo: “Ya hemos recuperado a todos los jugadores a un buen nivel físico y, con toda la plantilla a nuestra disposición, hemos añadido fútbol, hemos ganado confianza y ganar ayuda a ganar. Además hemos conseguido ser un equipo más constante durante los 90 minutos, porque las primeras partes siempre han sido buenas en casi todos los partidos, pero con las segundas teníamos más problemas. Sin embargo, ahora también estamos siendo capaces de hacer buenas segundas partes y ganamos un partido que igual es de empate, mientras que antes siempre se perdía”.
Aplicando esta teoría a la práctica, el italiano se refiere a que en la actualidad dispone de un mayor fondo de armario con la recuperación de varios futbolistas que han estado lesionados en algún momento durante la primera vuelta, como son los casos de Aimar Oroz, Valentin Rosier y Ante Budimir, sin obviar la llegada en el mercado de invierno de Javi Galán, titular indiscutible en el lateral izquierdo desde su aterrizaje en Pamplona, y Raúl Moro, que ya en Vigo sirvió su primera asistencia.
PRIMERA VUELTA: 2 PUNTOS DE 30
Osasuna únicamente fue capaz de empatar en Oviedo (0-0) y Palma (2-2 con el Mallorca), sumando únicamente 2 puntos como visitante en la primera vuelta, el peor registro de Primera, por detrás de Valencia (3), Alavés (4), Elche (4), Oviedo (5), Mallorca (5), Athletic (8) y Girona (9). Todos los demás llegaron a los dobles dígitos fuera de casa.
SEGUNDA VUELTA: 7 PUNTOS DE 9
Osasuna no conoce la derrota a domicilio en lo que va de segunda vuelta (1-3 en Vallecas, 1-2 en Vigo y 0-0 en Elche), el mejor registro de Primera por delante de un Real Madrid que lleva 6 puntos fuera y que visita El Sadar este próximo sábado.
Dos triunfos en el tiempo añadido
Lisci también hace alusión en su discurso a que el rendimiento del equipo en las segundas partes ha sufrido una notable mejoría y a que la suerte de Osasuna en los minutos finales ha cambiado. Y existen varios ejemplos. Al Oviedo le ganaron los rojillos en El Sadar con un gol de Víctor Muñoz en el minuto 92 y en Vallecas se hizo con el triunfo merced a un tanto en el minuto 91 de Jozhua Vertrouwd, que desvió hacia su propia portería un disparo de Víctor Muñoz, y otro de Osambela en el 94.
Permanencia más cara
En definitiva, que Osasuna ha pasado de ser el peor visitante de la Liga en la primera vuelta del campeonato a ser el mejor en la segunda. Y que los siete puntos que ha sumado lejos de El Sadar en sus últimos tres compromisos a domicilio le han servido para dar un salto cualitativo en la clasificación, mirando más hacia posiciones europeas que hacia la zona de descenso, aunque todavía no pueda descuidarse porque casi todos los de abajo están apretando y la permanencia tiene pinta de que va a ser más cara que otros años, situándose seguramente por encima de los 40 puntos.