Ha pasado medio de tapadillo la noticia sobre la asignación que corresponde a la Familia Real este año a través de los Presupuestos Generales del Estado que, curiosamente, ni están ni se les esperan. Son en total 8,4 millones de euros, que pagamos a escote entre todos. La cifra se mantiene estable por cuarto año al estar prorrogadas desde 2023 las cuentas públicas. Pese a ello, sí crecen, sin embargo, los sueldos de Felipe VI, que cobrará este año 290.000 euros, 4.311 más que en 2025, y de Letizia, que percibirá 160.000 euros, 2.881 más, en aplicación de la subida del 1,5% aprobada para los funcionarios del Estado.

De la familia real también tiene sueldo la emérita Sofía, que se embolsa 131.000 euros. No lo tiene el Borbón padre, de quien se calcula que ha amasado una fortuna de más de dos mil millones durante los años que aprovechó su reinado para perpetrar chanchullos de todo tipo. En Abu Dabi trata de proseguir con su vidorra. Se estima que gasta al menos un millón de euros al año, que financia sin problemas ya que desde su residencia en Emiratos Árabes ha generado ingresos superiores a los 4 millones de euros por labores de mediación comercial y derechos audiovisuales.

Tampoco sufre para llegar a final de mes la cuadrilla de altos cargos de la Casa Real. El jefe, Camilo Villarino, tiene asignado para este 2026 un sueldo de 178.915 euros, en tanto que el de la secretaria general, Mercedes Araújo, asciende a 157.658 y el del jefe del Cuarto Militar, Eduardo Diz, a 135.859. Por debajo están, entre otras, las retribuciones del jefe del Servicio de Seguridad, Miguel Ángel Herraiz (126.719 euros); el jefe de Protocolo, Francisco Lizaur (126.164); la jefa de la Secretaría de la reina Letizia, Marta Carazo (124.806); y la directora de Comunicación, Rosa Lerchundi (122.886 euros). Todos ellos con salarios muy superiores al de Pedro Sánchez, que ronda los 105.000 euros. Ni tan mal.