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Joaquín ClimentActor

"Es una obra de una carpintería teatral brutal que no deja a nadie indiferente"

El actor Joaquín Climent interpreta a Cecil en la función 'Esencia', que se representará este domingo en el Teatro Gayarre a las 19.00 horas

"Es una obra de una carpintería teatral brutal que no deja a nadie indiferente"Cedida

La obra Esencia llega al Teatro Gayarre este domingo 15 de marzo, a las 19.00 horas, para narrar el reencuentro de Pierre y Cecil, dos viejos amigos que, tras años distanciados, entablan una conversación llena de recuerdos y reflexiones en la que la frontera entre lo real y lo ficticio se difumina. Los protagonistas, ambos dedicados al ámbito de la literatura, aguardan la llegada de un autor misterioso que parece no aparecer nunca, o que, quizás, siempre ha estado allí. El actor Joaquín Climent desvela la temática de la obra, así como el trabajodetrás de ella, la situación de su carrera artística y el papel del teatro en tiempos de Inteligencia Artificial.

¿Qué argumento trata esta obra de Ignacio García May?

Ignacio García May es un escritor muy reconocido desde sus inicios que, tal vez, no ha tenido una repercusión tan popular como merece. Es, de verdad, uno de los grandes, y esta es una de sus mejores obras. La función es un planteamiento muy básico a nivel teatral, en el sentido de que cuenta con muy pocos elementos: somos dos actores con un conflicto. En concreto, la pieza desarrolla el encuentro de dos amigos de la universidad que se han dedicado al mundo de la literatura. Uno es catedrático y el otro, mi personaje, es escritor de bestsellers. Mientras uno cena, el otro espera a que llegue la persona con la que ha quedado, a quien no conoce todavía. Se trata de un encuentro fortuito entre dos personas con un pasado común que, mientras se cuentan su vida y opinan sobre literatura, surge un misterio que trasciende a algo que descoloca a todo el mundo. Se comienzan a tratar temas de una complejidad y de una profundidad que dejan al espectador contra la butaca. Es una obra de una carpintería teatral espectacular que no deja a nadie indiferente. Llevamos toda la gira demostrándolo.

¿Cómo ha sido la preparación para interpretar a tu personaje Cecil? ¿Te has sentido identificado con él de alguna manera?

Esto es como ejecutar una partitura. El texto es muy complejo y está muy bien escrito, así que hay que seguirlo para que se entienda. El reto está en darle una cotidianidad a una pieza que, por cómo está escrita y por los temas que trata, no la tiene. No me veo reflejado en él, pero es un personaje muy claro, al leerlo ya sabes por dónde tienes que ir. Hay que interpretar lo que pone y lo que te proponen. Eso es lo que hacemos los actores; yo soy yo, pero mi cuerpo es un instrumento.

¿Cómo es trabajar de la mano de Juan Echanove y Eduardo Vasco?

Ha sido una obra muy complicada de memorizar. Nos ha llevado mucho tiempo, diría que lo que más. Hay monólogos muy largos que son complicados de transformar a la cotidianidad. Dedicamos todo el verano pasado, unos tres o cuatro meses, solo al estudio intenso. Una vez empezamos los ensayos, todo fue cuadrando de manera muy orgánica. No fueron ensayos de esos traumáticos. Juan y yo nos conocemos desde que empezamos. Aunque es algo más joven que yo, hemos coincidido en proyectos audiovisuales, películas y series. Éramos amigos de jóvenes. Ha sido una delicia trabajar con él y con Eduardo Vasco. Fue difícil memorizar la obra, pero se ha creado un triángulo fantástico entre los tres que, sin duda, se traduce en escena.

¿Qué papel tiene el teatro en tiempos en los que la Inteligencia Artificial se está apoderando también de la cultura?

Últimamente digo que el siguiente paso será que antes de empezar las funciones, los actores esperemos en el vestíbulo para que el público nos toque y pueda comprobar que no somos hologramas. La función no habla específicamente de eso, pero sí cuestiona en varias ocasiones lo que es verdad y lo que no. Aunque lleva mucho tiempo escrita, es muy actual. También creo que cada vez estaremos más atentos y sabremos distinguir mejor lo real de lo falso. Cada vez habrá más piezas audiovisuales hechas con IA, pero en el teatro todavía le va a costar interferir.

¿En qué punto de tu carrera te encuentras después de haber trabajado en el teatro, en el cine y en la televisión?

Ya tengo una edad, lo cual significa que ya he tomado decisiones. Entre ellas, está seguir, por supuesto, pero de forma selectiva. Me voy a jubilar y, aunque todavía sigo aquí y tengo proyectos de miniseries y una película, voy a hacer las cosas desde otro punto. Me he retirado a vivir a un lugar recóndito, lo que significa que ahora, me planteo la vida de otra manera, lejos de la vorágine y la expectativa de la profesión.