CONCIERTO DE EL DROGAS
Fecha: 17/04/2026. Lugar: Zentral. Incidencias: Sala llena, entradas agotadas con meses de antelación. Dos horas de concierto. El Drogas (voz), Txus Maraví (guitarra), Flako Txarrena (bajo), y Nahia Ojeta (batería).
Este viernes tuvo lugar el primero de los cuatro conciertos que ofrecerá El Drogas en Zentral, a lo largo de este fin de semana y el siguiente, todos ellos con entradas agotadas. Se trataba del regreso del artista a Pamplona, ciudad en la que no actuaba desde su histórico show en el Navarra Arena, el 10 de junio de 2023. Aquella cita quedó inmortalizada en el álbum Barricada 40º, que, como su propio nombre indica, repasaba el cancionero de su banda madre. Fue, además, el último concierto con Brigi Duke a la batería, que ha sido sustituido por Nahia Ojeta.
El resto de la formación se mantiene como estaba, con Flako Txarrena al bajo y Txus Maraví a la guitarra. Por lo que se pudo escuchar ayer, Nahia se ha acoplado a la perfección al grupo, que sigue sonando como un auténtico cañón. Con la sala a reventar y el público rugiendo, a las 21:06, El Drogas y los suyos salieron al escenario. Objetivo a rendir y Problemas fueron las dos primeras en sonar, con el cuarteto arrasando desde el primer acorde.
CONCIERTO DE EL DROGAS
Fecha: 17/04/2026. Lugar: Zentral. Incidencias: Sala llena, entradas agotadas con meses de antelación. Dos horas de concierto. El Drogas (voz), Txus Maraví (guitarra), Flako Txarrena (bajo), y Nahia Ojeta (batería).
Durante la gira del aniversario de Barricada, todas las canciones eran de la banda, pero, en esta nueva etapa, el artista se ha reencontrado con la totalidad de su discografía. Así, tras los viejos himnos llegaron temas más recientes, como Salvaje mirar o Peineta y mantilla, demostrando que la lista de clásicos nunca deja de crecer y que el público canta con la misma pasión unos y otros.
Tras seguir con el turbo bien metido con Víctima y Noche de rock’n’roll, se dieron un respiro, al menos en el ritmo, con dos piezas más lentas y densas, Collar abandonado, que Enrique interpretó con su acústica, y Cordones de mimbre, ambas con letras sobre esa terrible enfermedad que es el Alzheimer. De las sonoridades más británicas, al glam rock de Todo lo enamora la noche. Y después, fue el público el que cantó la mayor parte de los versos de Deja que esto no acabe nunca y La hora del carnaval.
La sala vivía momentos de euforia y el cuarteto se encargó de que el ambiente no decayera con Por salir corriendo y Empujo pa’quí. Las canciones se sucedían sin apenas descanso; como mucho, uno de los habituales “a gusto” y de nuevo a piñón. El Drogas sacó su armónica a pasear en Debajo de aquel árbol, repleta de recuerdos infantiles. Txus se lució con su guitarra, mientras que Flako y Nahia fueron un auténtico martillo a la hora de marcar el ritmo.
Y llegó el momento de afrontar la recta final de la noche. Okupacion, Todos mirando y Azulejo frío, a cada cual más coreada, desataron definitivamente la locura entre el público. Pero aquello no había terminado, porque aún quedaban los bises, que estuvieron formados por un tridente letal: Oveja negra, No hay tregua y En blanco y negro. No quedaban dudas. El primero de los cuatro rounds de El Drogas en Pamplona se decidió por KO.
Hoy por la tarde tendrá lugar el segundo concierto en el mismo escenario. Y ojo, porque antes, al mediodía, en la plaza del Rastro de la Txantrea, también tocará un puñado de canciones, como todos los años por estas fechas, para celebrar el aniversario de aquella primera actuación de Barricada, de la que hoy se cumplen cuarenta y cuatro años exactos (fue el 18 de abril de 1982).
Después continuará la extenuante gira, de la que ya se han anunciado fechas hasta noviembre. Y, por lo que se sabe, en los próximos meses verán la luz dos discos en directo con conciertos grabados tiempo atrás; uno que recoge una actuación con su Rythm’n’blues band en el Teatro Gayarre de Pamplona, y otro con su Akustik Fraktion en Azpeitia. Eso sí, de momento no hay noticias de un nuevo álbum con material inédito, y hay expectación, sobre todo teniendo en cuenta que su último trabajo data de 2021 (El largo sueño de una polilla), y que hasta entonces había dado muestras de una prolificidad extrema, con el triple Demasiado tonto en la corteza (2013), y el quíntuple Solo quiero brujas en esta noche sin compañía (2019). A saber lo que habrá podido componer desde entonces…