La gentrificación de un barrio de Oporto en Coroa de Espinhos, de Francisco Moura; una relación paternofilial en Fomos Ficando Sós, de Adrián Canoura; y los mensajes que los obreros de Bruselas dejan escondidos en sus construcciones en Wishful Filming, de Sarah Vanagt, son los temas de tres de las películas que se han proyectado este martes, 21 de abril, durante la segunda jornada de la Sección oficial del Festival Punto de Vista.

La película de Francisco Moura, estreno mundial en el certamen, refleja la transformación del barrio popular de Fontainhas en un codiciado bien de inversión por la especulación inmobiliaria y la gentrificación.

La "llegada de lo nuevo" y "la muerte de lo viejo"

En rueda de prensa, Moura ha explicado que empezó a ver en el barrio "la llegada de lo nuevo" y "la muerte de lo viejo", y ha detallado que durante siete años investigó y habló con personas sobre lo que estaba sucediendo, "el proceso de gentrificación".

"Empecé en 2015 y terminé en 2022, y en ese pequeño universo, en un universo de cien personas, vi que diez personas sufrían Alzheimer y empezaron a olvidar cosas, y pensé que era una gran analogía relacionada con el proceso de gentrificación. La idea de la película empieza aquí", ha explicado.

El cortometraje contiene elementos de cine de terror. Moura, quien ha opinado que esos aspectos se acercan más al estilo gore, ha añadido que no considera que su película sea de terror porque cree que es "más como un manifiesto porque trabajamos con personas de ese barrio".

"Creo que la película es sobre las personas que están sufriendo ese proceso", ha incidido. Y ha reconocido que la gentrificación es un "proceso transversal en todas las ciudades europeas", pero ha señalado que ha querido centrarse en las personas que no tienen apoyo para vivir en ese barrio de Oporto.

"Lo que siento es que las ciudades en Europa no son para los habitantes, sino para los turistas", ha subrayado.

Una relación entre padre, hijo y la mar

El gallego Adrián Canoura, por su parte, presenta Fomos Ficando Sós, en la que retrata su relación con su padre, marinero.

"La película navega un poco en la relación íntima, más personal con mi padre, un barco de pesca de altura, y visitamos un poco toda la relación personal desde que él se fue a pescar desde muy joven y pasamos muy poco tiempo juntos", ha señalado.

El proyecto nació tras encontrar unas cintas que su padre había grabado en los ochenta y noventa "como registro 'amateur' para enseñar a la familia". "Una vez que descubrí las cintas, ahí sí que vi que había algo más poderoso donde rascar y todo ese proceso de memoria, de paso del tiempo, de alguna forma su soledad en el barco durante tantos años y décadas, que es difícil de hacer entender a la gente que está en la tierra", ha expuesto.

Mensajes en ladrillos y tuberías

En cuanto a Sarah Vanagt, en Wishful Filming encuentra por Bruselas obreros de origen extranjero que en las construcciones que erigen, entre tuberías y ladrillos, esconden mensajes para que en el futuro sean descubiertos.

Uno de los mensajes que recoge la película de Sarah Vanagt.

Uno de los mensajes que recoge la película de Sarah Vanagt. Cedida

"Pensé que muchos de los mensajes serían sobre el trabajo duro, las condiciones de trabajo o sobre el hecho de que echaban de menos a sus familias, pero muchos eran sobre vivir la vida ahora, sobre ser amable, lo único que quedará será tu amabilidad. Era muy emotivo", ha comentado. También los había de tono "más político" o sobre cuidar la naturaleza o la necesidad de construir menos.