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Recicladoras y remontadoras de imágenes

Inés Calero, miembro del comité de selección, ha coordinado la publicación de Punto de Vista 2026, ‘Permanencia de lo efímero’, cuya presentación tendrá lugar este jueves, 23 de abril

Recicladoras y remontadoras de imágenesIban Aguinaga

En la película Il n’y aura plus de nuit, Eléonore Weber, investiga las imágenes nocturnas bélicas para escribir un ensayo fílmico acerca de los conflictos contemporáneos. Y lo hace empleando imágenes reales de cámaras térmicas de soldados que encontró en Youtube. Esta propuesta cerrará este jueves, 23 de abril, en Golem (19.30h) el quinto programa del foco Permanencia de lo efímero, comisariado por el director de Punto de Vista 2026,Miquel Martí Freixas, que ha reunido trabajos de cineastas que “han navegado y remontado el registro digital, amorfo y extremadamente caótico de imágenes de Internet”. Ese archivo amateur de las redes sociales, “renovando la historia del cine de apropiación” y generando películas “nacidas de sumergirse en su magma, de la reordenación de sus fragmentos, del hallazgo de conexiones, patrones, hilos conductores e identidades colectivas”.

En paralelo al ciclo,Inés Calero, programadora y miembro del comité de selección del festival, ha coordinado y editado la publicación de este año, Permanencia de lo efímero, en la que reúne textos académicos y otros menos canónicos, pero “igual de válidos”.

“En el libro dialogan nombres consagrados en el pensamiento crítico de la imagen, –como Kevin B. Lee o Gala Hernández–, con gente muy joven que empieza ahora desde la curaduría o la realización”, casos de Manuela Gutiérrez Arrieta, Claudia Negro o Dácil Pérez, entre otros, indica Calero. Y sigue: “Al editar el libro me planteé qué forma debía tener una publicación de cineastas que hacen sus películas recolectando y remontando imágenes que encuentran en Internet, y quise huir del tono puramente académico para buscar algo más libre, conjugando ensayos sesudos con formas de escritura más libres”. Todo, con el objetivo de que el volumen tuviera “entidad propia” y pudiera “entenderse incluso si no se asiste a las proyecciones”.

Hace 20 años, con Youtube

Las y los cineastas que ha reunido Martí en el ciclo y, más detalladamente, Calero en el libro “son recolectores y archivistas de la web”. Esta tendencia comenzó “en 2025, en los inicios de Youtube”. Entonces, “cineastas como Dominic Gagnon vieron el potencial sociolólogico y cinematográfico de esos materiales y descargaron incontables vídeos con los que fueron haciendo películas”. Eso sí, en ese momento nadie podía imaginar la evolución que iban a experimentar las plataformas visuales en Internet, con la aparición de Instagram y Tik Tok, por ejemplo.

Dentro de este “nuevo paradigma que se abre dentro de la no ficción”, hay distintas perspectivas, tal y como reflejan la publicación y las películas que se están proyectando estos días en Pamplona. “Hay cineastas que ponen a dialogar distintos vídeos de Youtube en los que se repiten ciertos patrones, y no dicen nada, simplemente los ordenan y los presentan para que cada cual saque sus conclusiones”. También están quienes “hablan más desde lo personal y lo íntimo”. En el libro, Calero establece una conversación a tres bandas con Dácil Pérez y Daniel Natoli, y, mientras la primera usa imágenes del portal Idealista para mostrar la casa en la que vivió en su infancia, en diálogo con las de su álbum familiar, “y eso también es político”; Natoli utiliza Youtube, Airbnb y Photocasa “para hablar del auge del turismo y la gentrificación en Málaga”. “Ambos emplean archivos parecidos, pero uno habla desde lo social y otra desde lo íntimo”, indica Calero. 

En el caso del Colectivo Neozoon de realizadoras alemanas, “que se llaman a sí mismas recicladoras y remontadoras de imágenes”, editan “en un orden concreto” que “manda un mensaje” y “hace pensar”. “Tienen un enfoque ecofeminista, animalista y, aunque denuncian ciertas prácticas, saben hacerlo a través del humor, que muchas veces llega por el sonido”. En la publicación, es Dennis Vetter, director de la Semana de la Crítica de Berlín, quien escribe sobre su trabajo.

Resignificación

Pero, sin duda, en este ámbito, el punto clave es el de la resignificación y apropiación de imágenes que “no fueron pensadas para ser películas ni para ser exhibidos en una sala de cine”. “Todos los cineastas que trabajan en esta línea son conscientes de las cuestiones éticas y de derechos que todo esto implica; son temas no resueltos”.

En todo caso, Calero destaca lo “interesante” que resulta ver cómo los cineastas “escogen ciertas fórmulas para dar la vuelta a todos esos vídeos y mostraron un producto completamente distinto”. Y defiende, asimismo, que, aunque podría parecer que convierten en permanente lo efímero, estas películas contienen, en algunos casos, imágenes que ya no se pueden encontrar en la red. “Hay repositorios de imágenes que ya no existen, como MySpace o Twenty, y, en otros casos, son los usuarios los que han borrado ese material”, y si estos cineastas no lo hubieran capturado y no hubieran hecho películas con él, ya no existiría.