Ver, oír y aplaudir: 25 años de teatro inclusivo en el GayarreJavier Bergasa
¿Alguna vez se ha preguntado cómo ve una persona con retinosis pigmentaria? Pues al revés de cómo lo hace una que padece degeneración macular (asociada o no a la edad). En el primer caso, la visión se parece a la que se obtiene mirando por un catalejo; en el segundo, se pierde el campo central y cuesta mucho hacer cualquier tarea cotidiana. ¿Y qué sucede cuando se produce un desprendimiento de retina de mala evolución? Que ese ojo queda parcialmentetapado por una cortina; a diferencia de la retinopatía diabética, cuya presentación parece un puzle en el que faltan piezas.
Desde Retina Navarra han querido concienciar a la ciudadanía a través de una serie de gafas que simulan una de estas enfermedades, para que "se pongan en el lugar, aunque sea por unos minutos, de quienes hacen su vida con estas enfermedades", ha indicado Idoia Albéniz, trabajadora social de la asociación. Y lo ha hecho en el Teatro Gayarrede Pamplona, que hace 25 años tuvo la idea, pionera en todo el Estado, de facilitar el acceso a las artes escénicas a personas con discapacidad visual.
Para celebrar este cuarto de siglo garantizando la inclusión en los ámbitos de la cultura y el ocio, responsables de ambas entidades han comparecido ante los medios de comunicación con la intención de poner en valor el camino recorrido y con el firme propósito de continuarlo y mejorarlo, incorporando, como han hecho durante este tiempo, las innovaciones tecnológicas precisas.
48 dispositivos en el teatro y 24 en camino
"El Gayarre fue pionero con este proyecto y siempre hemos tenido claro que nadie tiene que dejar de venir al teatro por sufrir algún tipo de discapacidad; es más, queremos conseguir que vengan", ha indicado la directora gerente del escenario pamplonés, Grego Navarro. Por eso, recordar que existe esta iniciativa "es importante para que las instituciones y la sociedad la conozcan y ojalá sirva para atraer a más gente".
Varias de las personas asistentes probaron las gafas con las que pudieron experimentar distintas enfermedades.
En este momento, el teatro dispone de un sistema de apoyo auditivo de 48 petacas (con auriculares), "y estamos aumentando el número". En concreto, ahora tiene 48 equipos "y pronto sumaremos 24 más". "A muchas personas, ya tengan problemas de visión o de oído -para lo que existe el bucle magnético-, les da mucha tranquilidad saber que oirán sin problemas", señala Navarro. Reconoce que ha habido alguna función puntual en la que los dispositivos se han agotado, y que "por eso hemos recibido sugerencias para que se puedan reservar o incluso para pagar un extra por ellas", pero "de momento, la mejor solución nos ha parecido comprar más".
El funcionamiento es muy sencillo. La persona que necesite este apoyo puede pedirlo el día de la función, al acceder al Gayarre, o, en el caso de las socias y los socios de Retina, "ya solemos saber cuántas personas vienen y seleccionamos unas filas para ellas", continúa la directora del teatro, que insiste en que se trata de una propuesta en la que ganan todos los implicados. "Intento convencer a mis compañeros de otros teatros de que la implementen, y muchos lo han hecho, aunque otros aun se resisten, cuando es maravillosa", concluyó.
"Si no, nos quedaríamos en casa"
Para celebrar este 25º aniversario, el Teatro Gayarre ha realizado una pieza de vídeo de su propuesta Comparto Teatro, que se puede ver desde el miércoles 29 de abril en su canal de Youtube. En la pieza, se repasan distintos temas y se recogen testimonios de profesionales y usuarias/os. Como el de Izaskun Eugui, socia de Retina Navarra que afirma que "la audiodescripción nos ayuda; si no fuera por ella, la discapacidad nos frenaría y nos quedaríamos en casa".
Entresijos de la audiodescripción
Si hay una persona que lleva desde la primera función implicada en el proyecto es Mikel San Julián, responsable de llevar a cabo la audiodescripción de las obras. Para hacerlo, cuenta con la colaboración estrecha de César San Martín, programador del Gayarre, "que me envía los textos con antelación para que pueda trabajarlo".
Luego, el día de la representación, "llego antes para tomar apuntes sobre lo que veo en escena", y de otros elementos como la iluminación y las proyecciones, información que le facilitan los profesionales técnicos.
Así hasta que "unos cinco minutos antes del comienzo, ya estás en la sala de máquinas ante tu pantalla de ordenador, pero con un ojo en el texto". En ese momento, "lees el programa de mano para las personas usuarias y describes el escenario lo mejor que puedes". Y, a lo largo de la función, "tienes que ir audiodescribiendo todo lo que pasa y que queda fuera de los diálogos". Eso sí, "siempre sin pisar las intervenciones de los actores".
En todo este tiempo, San Julián ha vivido todo tipo de anécdotas, por ejemplo, con la obra Nunca he estado en Berlín, "cuando de pronto vi que uno de los personajes era invisible, pero aparecía, así que tenía que describirlo", cuenta entre risas. O con Los Yugoslavos, con mucho movimiento entre espacios. En cambio, "en Esencia había muy poco que describir porque eran dos actores una mesa y dos sillas", comparte, y recuerda a profesionales del Gayarre con los que ha trabajado durante estos años y cuya "calidad humana" le han facilitado el trabajo. Casos de José Mari Moreno, Alejandro Oteiza, Ana Zabalegui o José Mari Casado, que presidió Retina Navarra durante décadas. "Siempre tengo en mente la frase que pronunció cuando íbamos a trabajar La cena de los idiotas", y es que, le dijo: "No puede ser que todos se rían menos yo".
Ocio inclusivo
También ha comparecido ante los medios la actual presidenta de la asociación, Inma Zabalza, que ha cifrado en 2.500 las personas que durante estos 25 años han participado en este proyecto con el Gayarre, de cuya programación acostumbran a seleccionar una obra por mes, a excepción de los meses de verano. "La baja visión es la gran desconocida porque muchas veces no se percibe por fuera", ha apuntado, satisfecha por esta larga experiencia escénica.
Esta misma semana, el público con discapacidad visual podrá disfrutar de 'El rey de la farándula', protagonizada por el pamplonés Ángel Ruiz.
Por su parte, Idoia Albéniz, trabajadora social de Retina, ha explicado que la colaboración con el teatro pamplonés se enmarca dentro del proyecto de ocio inclusivo Ver, oír y aplaudir, que incluye otros sectores como el cine. El objetivo es "permitir que las personas con discapacidad visual se beneficien de todo lo que proporciona el arte dramático y que, además, sigan teniendo vida social", ha destacado. Y ha añadido: "Hay que tener en cuenta que todos podemos llegar a necesitar un sistema como este en algún momento de nuestras vidas".